domingo 31 de enero de 2010

Tersites

Pasando por Chez Isabella descubro Tersites (o Tersite ex Cathedra), un blog de ritmo más bien acompasado y entradas muy originales, como ésta dedicada a la muerte de Salinger y/o a las reacciones de sus devotos:

“Lo cierto es que en un mundo de exhibicionistas, conmueve que alguien (Salinger) prefiera el anonimato y la reclusión; que sinceramente considere que la tarea del escritor es escribir, y que publicar no es más que una "interrupción" indeseable. Con la magnífica excepción de Marcel Duchamp, no recuerdo otro ejemplo de modestia intelectual semejante en los últimos cien años. Joyce Maynard —su Abisag— asegura que Salinger seguía escribiendo varias horas cada día en la época en que vivieron juntos. De ser cierto, nos esperan sorpresas o decepciones: una suma de malentendidos que posiblemente no añadirán nada a su obra ni lograrán redimirlo de la devoción de los idiotas, pero que será difícil resistirse a leer. Que en paz descanse, o mejor, que lo dejen descansar”.

Para acceder a Tersites, clic aquí.

Constantino P. Cavafis, veintiún poemas

por Luis de la Paz

Todos sabemos que traducir literatura no es trasponer palabras de una lengua a otra, sino querer alcanzar la riqueza espiritual (y mucho más) de los textos que fueron escritos en otro idioma. Gracias al minucioso trabajo de los buenos traductores, es posible conocer lo que un autor expresó en su obra. Pero también esta labor tiene el compromiso de intentar captar las sensaciones que provocaron el trabajo original. Esto es lo que ha motivado al escritor Juan Cueto-Roig a trasplantar a nuestra lengua (y creo que con éxito) veintiún poemas del escritor Constantino P. Cavafis (Alejandría, 1863-1933, ambas fechas un 29 de abril).

Juan Cueto-Roig traduce a Cavafis desde el inglés, de manera que su libro Constantino P. Cavafis, veintiún poemas (Miami, 2010) es una traducción a partir de otras traducciones, ésas, presuntamente, del original griego al idioma de Shakespeare. En el breve (con Cueto todo es escueto) prefacio se establecen las pautas: “Los veintiún poemas que integran esta selección fueron traducidos a partir de diferentes textos en inglés y, por tanto, deben considerarse «versiones»... aunque ¿qué traducción no es una versión”. Si seguimos la premisa, estamos entonces ante una versión de una versión (algo que alarmaría aún más), y es ahí donde se agudiza un posible debate.

Entonces, ¿dónde radica la magia de Cueto-Roig? Estimo que en no traicionar el espíritu de los poemas originales, en plantearse, pienso que como condición fundamental, sensibilizarse ante las constantes de la poesía de Cavafis, labor ésta que no requiere entender griego, sino haber repasado los estudios que investigadores y eruditos han realizado de la obra del poeta y leer los poemas. Cavafis cantó una y otra vez a la belleza física, a los cuerpos jóvenes, reflexionó sobre el tiempo, la vejez, la decadencia y la soledad. Esos caminos transitados por Cavafis alcanzan su sitial en la traducción que nos ofrece Cueto-Roig. De manera que desde el griego al inglés, del inglés al español, se ha captado la esencia poética de Cavafis. Quienes conozcan las traducciones publicadas en la lengua de Cervantes (algunas realizadas directamente del original griego) podrán comprobar (y admirar) el desempeño de la versión del escritor cubano.

La poesía de Cavafis es descriptiva, no incurre en metáforas complicadas. No las necesita para dejar al lector desolado y abatido. Es poesía pura. Como este poema, Deseo: “Como hermosos cuerpos que murieron jóvenes/ y fueron sepultados, con lágrimas, en mausoleos suntuosos,/ coronados de rosas y con jazmines a sus pies–/ así son los deseos no satisfechos; que nunca alcanzaron/ una noche de sensual deleite, o una mañana de esplendor”.

Cueto-Roig, como buen poeta que es, ha logrado mucho más que recrear a su aire estos veintiún poemas de Cavafis. Con las traducciones ha relanzado a un escritor genial, lo mismo que hizo con En época de lilas, su versión al español de 44 poemas de e. e cummings, que publicó en el 2004. Ambos proyectos han colocado a estos dos escritores en el epicentro cultural de Miami, despertando el interés por leerlos. ¿Se puede pedir más?

Eco sobre Cuba Inglesa

(Ponderación de Trollerías)

por Ignacio T. Granados

Dice la leyenda que Eco era una ninfa feliz, que vivía en esa perfecta ignorancia de las ninfas; algo así como la pureza de nuestros padres [Adán y Eva], que desconocían su desnudez y en ello eran felices. Cuenta la misma leyenda que Eco perdió su inocencia al ver la belleza de Narciso, y esa pérdida significó también la de su cordura, pues quedó condenada a repetir la última palabra que oía de los mortales.

¿Alguien puede imaginar castigo más terrible, no sólo no oír más las sublimes conversaciones de los dioses sino, además, repetir la banalidad cotidiana del transeúnte casual? Bien mirado, la Ninfa Eco resultaría una especie de Troll para el viandante casual, sorprendido por esa repentina repetición de su voz; y es de suponer que por cautela ante esa dificultad se inventaron términos complejos como “otorrinolaringólogo”, que parece un código de verificación Google. Los seres humanos no han podido deshacerse de Eco, pero tampoco es que les importe mucho: la incorporaron ya ni siquiera como dificultad inevitable, sino incluso como peculiaridad.

En todo esto, Cuba Inglesa pareciera un Narciso que no accede a las pretensiones vulgares de Eco; tampoco se dirige con ello a la maldición del ahogamiento, pues leyendas perdidas dicen que lo salvó Apolo con una irrupción repentina en el tejido perfecto del Hado. Cuenta otra tradición, incluso, que Eco murió por la indignación que provocó en el dios Pan con su soberbia; que de un modo algo retorcido la habría llevado a ese deseo imposible por Narciso, y ha de recordarse que Pan es el que inaugura el pánico incluso en estética.

Cuba Inglesa es así el oscuro objeto del deseo de una ninfa que se corrompe en las sensualidades de su receptividad, cuando, sin que importe ya el género, lo receptivo es esa incapacidad para la iniciativa creadora que sólo hace germinar la semilla plantada por otro. Nada es perfecto, ni el destino perfectamente trazado; que para lograr semejante perfección, ha de incluir la imperfección del espacio potestativo en que se luce Dios.

De la libertad de la palabra (II)

En Teoría de la autoridad, aplicada a las naciones modernas, José Calixto Bernal se erige como un convencido defensor de las libertades civiles, en particular la de expresión, y de forma implícita carga contra el despotismo español en Cuba. Fuente: Cuba: Fundamentos de la democracia. Antología del pensamiento liberal cubano desde fines del siglo XVIII hasta fines del siglo XX (Fundación Liberal José Martí, Madrid, 1994).

Leyes Constitutivas

Comenzaremos pues a examinar la primera cuestión, relativa a si la sociedad puede ser perjudicada con la emisión de ideas, y nos encontraremos desde luego a las que se juzgan más dañosas, que son las que se refieren a los defectos de sus leyes fundamentales.

En este caso se dice que no debe ser permitido hablar contra las leyes establecidas, señalar de ninguna manera sus vicios o defectos, ni hacer la menor alusión contra objetos tan dignos de respeto, como son las leyes fundamentales del Estado, porque se atenta así contra el gobierno, contra la autoridad, que es la base de la sociedad, y que por tanto se le ataca en sus más profundas raíces.

Pero nada de eso es cierto. Hemos dicho ya, hablando del derecho de representación o petición que tienen todos los individuos, que para que se pueda ejercer este derecho es absolutamente necesario que haya libertad de decirlo todo: que esa libertad sea tan ilimitada como la misma autoridad; porque pudiendo ésta abrazarlo todo, y pudiéndose representar y pedir acerca de todo lo que ella abarque o pueda abarcar, es evidente que esto no sería posible sin que fuera lícito explicarse cada uno libremente acerca de todos esos particulares. Es decir, que la libertad de la palabra debe extenderse a todo aquello a que pueda extenderse la autoridad, y que sólo aquello que esté vedado a la autoridad es lo que debe estar vedado a la libertad de decir.

Donde quiera que haya una ley que enmendar, un delito que castigar, un vicio que corregir, allí debe ser libre la facultad de decir, para llamar la atención de la autoridad, a fin de que se enmiende, el delito se castigue y se corrija el vicio.

En los sistemas que no son democráticos, en donde no hay libertad de decir, las leyes malas se perpetúan: los vicios lejos de corregirse, se aumentan y desarrollan a la sombra del secreto: los delitos quedan con frecuencia impunes, y la sociedad, corroída en sus entrañas, se corrompe y desfallece.


De la serie Pensamientos Cubanos, de Enrique Collazo

Esos despojos humanos

“¿Ayudar más a los cubanos? Imposible, sólo se siguen creando más despojos humanos que no hacen nada y que todo lo quieren gratis. La situación de Estados Unidos está empeorando por todas las ayudas que se dan a quienes no lo merecen, y los cubanos son los más rateros, mentirosos, descarados que he conocido en mi vida. Son ellos los que hacen fraudes al gobierno con sus famosos inventos, robaban de una u otra manera en Cuba y quieren venir a hacer lo mismo aquí, se expresan de una manera obscena y hasta da asco cuando una cubana abre la boca. Hacen negocio con sus papeles, cobrando sumas de hasta diez mil dólares por matrimonios falsos y tienen hijos como si fueran cualquier cosa. Además, quieren aparentar lo que no son… en resumen, un asco total. Si vienes a Miami y tienes una mala experiencia o eres víctima de un mal trato, seguramente es por un cubano/a”.

Raquel López aquí

sábado 30 de enero de 2010

Los Van Van en Miami: ¿Arte o provocación?

por Antonio Ramos Zúñiga

Ni arte ni provocación: es negocio, cumbancha de la buena, con etiqueta de “intercambio cultural”. No vale teorizar si tocar salsa en La Tropical o en Miami es arte o contra-cultura, pero los exiliados cubanos no perdonan que Juan Formell, el líder de la banda, sea fidelista confeso y por demás un bocón grosero. Ha gritado “¡Viva Fidel!” en público y el tipo cae mal. Se viene a ganar la plata en grande donde millares de víctimas del castrismo aún luchan por el desquite.

La provocación por tanto está implícita; cuando la percepción es más ideológica que artística, se arma el merequetén. El cash, sin embargo, no entiende de razones y sinrazones. El pase de cepillo castrista menos. Lo que es bueno para los patrocinadores y las estaciones miamenses que promocionan el concierto en un teatro donde caben ocho mil personas, se ha convertido en el más serio desafío moral que enfrenta el anticastrismo desde la última visita de Los Van Van y los sucesos de Elián.

Sin embargo, ¿qué hacer si la libertad americana permite cantar y rumbear en Miami a los calificados de “indeseables agentes culturales castristas”? ¿Por qué para unos Los Van Van huelen a conspiración y para otros son una oportunidad de ver a músicos queridos de la isla? ¿Qué podemos agregar a los pro y contra de los debates radiales, etcétera? Se aduce que los judíos no aceptarían que tocaran músicos neonazis delante de sus casas. Olga Guillot, una de las grandes cantantes del exilio, ha dicho que este espectáculo es una humillación. Algunos cubanólogos afirman que el concierto es otra brecha de la ofensiva castrista para tomar la plaza fuerte enemiga.

Ya está en marcha un boicot masivo para protestar a las puertas del concierto, pero alguna gente se opone al mismo, incluyendo anticastristas que prefieren la tolerancia, no hacerle el juego al diversionismo procastrista y evitar la propaganda adversa inducida por la prensa liberal como ha ocurrido otras veces, la última con Juanes en La Habana. Pero a favor de las protestas pacíficas hay una lógica moral y política: el tal “intercambio cultural” sólo favorece a los artistas que vienen, al prohibir Castro que artistas exiliados como Gloria Estefan o Willy Chirino vayan a la Isla, mientras el gobierno americano mantiene un silencio cómplice.

De paso, el eco de la catarsis exiliada, aunque tenga detractores en los medios, servirá como señal de que el fin de la historia ha sido postergado. La espina sigue atravesada después de medio siglo. Ni arte ni provocación, sólo dinero: el paso de Los Van Van por Miami es de esos buenos negocios que se hacen contra viento y marea.

Perplejidades de Lezama Lima

por Ignacio T. Granados

A la distancia de un tiro de flecha
un hombre dispara su saeta
sobre otro hombre agazapado

JLL

Entre los tópicos recurrentes de Lezama Lima, está el del arte en oposición a la poesía; en relación que no es contradictoria más que en el perplejo momentáneo, porque en verdad se refiere al vocablo griego para la Técnica [Ars/Tekné]. Es en esa sutileza que residiría la profundidad de la aparente contradicción, igual que un terremoto posible en las alas de una mariposa; es decir, en el desfase por el que los modernos asumieron el arte como algo distinto de la técnica, al relacionarlo más con la individualidad del genio.

Bien que la diferencia, como un concepto móvil y relativo, sería sólo genérica; pero de ambigüedades de este tipo está lleno el conceptismo moderno, y gracias precisamente a su persistente racionalidad. Para eso ha servido el sentido recto, al que tanto apego profesaron ilustrados y racionalistas, para torcer más aún los alambrones ya torcidos con que escribe Dios, tratando de destorcerlos, a veces hasta partirlos en tanta retorcedura.

La misma idea de la poesía en oposición a la técnica no pasaría de ser un equívoco iluminista y seudo-místico; en el mismo sentido piadoso —y racional ilustrado— de la Creación como el poema de Dios, que antecede a la técnica. Pero retraer lo técnico a lo humano es ya desconocer los alcances del concepto mismo, en el que técnica se refiere a modo; es decir, más que al artificio, se referiría a la inteligencia en que ocurren las cosas como una dialéctica. De ese modo, el poema mismo de la Creación sería, en su propio Ser eso en sí, la propia Tekné de Dios; sin que lo uno anteceda a lo otro, cada uno presuponiendo al otro como su complemento necesario.

Será de ahí que provengan las múltiples perplejidades que salmodia el asombrado poeta, como cuando concilia a Pascal y Aristóteles con la finta de una crisis filosófica; porque es naturaleza de lo humano pretender el desentrañado de esa parábola que traza la saeta, disparada a la distancia del tiro de flecha por un hombre sobre otro hombre agazapado. Es la determinación histórica, por más que se resuelva como una crisis ontológica; la existencia humana como poética, que es la praxis misma de Dios, en ese Poema que no termina nunca y que resulta en una ópera sangrienta.

El troll y la manzana de la discordia


Letras de verificación

A petición de lo que parece constituir una mayoría, y como excepción a la regla, Cuba Inglesa está habilitando las letras de verificación en la sección de comentarios, que dificultan el trabajo de los llamados “robots”. De esta manera, el sabotaje de nuestro Querido Troll –no sé si han notado que le hemos abierto una etiqueta, de corte gráfico-humorístico— se volverá, por razones ajenas a su voluntad, menos frenético.

Esto no va a ser una constante. Vamos a estar alternando los horarios de este dispositivo. Durante determinados tramos, horas o días, habrá verificación de letras, y durante otros no, de manera que nuestro Querido Troll no se sienta completamente discriminado, y nosotros mismos podamos recrear los usos que inevitablemente, más temprano que tarde, retomaremos. Es cierto que las letras de verificación no constituyen un mecanismo de moderación ni censura, pero aun así no vamos a renunciar a la fluidez habitual, todo lo contrario. Esto hay que verlo como un breve período de pruebas. Disculpen las molestias.

El regreso del hijo pródigo

viernes 29 de enero de 2010

El Ultimátum del Segundo Éxodo

A punto de desaparecer el Reducto como referente geográfico, a finales de 1959, el Consejo de los Consejos había arengado a quienes insistían en defender el islote del asalto de los puntoCON. Encargado de redactar El Ultimátum del Segundo Éxodo, como se le conocería más tarde, Daniel Dean se introdujo en un largo discurso disuasorio, un texto que, convertido en panfleto, referiría una y otra vez al Hecho.

“Hemos aislado virus, removido ciudades, conservado en latas de conserva”, expresaba el Ultimátum, una y mil veces plagiado, recreado y transformado en los predios de la futura Cumberland. “Hemos puesto el verde sobre el verde y el negro sobre el negro. Somos hombres y mujeres de bien: Levantamos el Reducto con el sudor de nuestras frentes y lo hemos engrandecido procreando sin cesar, ofrendando nuestros óvulos, úteros y espermatozoides. Las mujeres estuvieron donde tenían que estar, contestando al reto de El Hecho con su recreación interminable. Las mujeres sabían, en su momento vislumbraron lo que nadie antes había percibido: Ahora que Thamacun desaparece tengo una palabra de aliento para ellas.

“Ahora que Thamacun desaparece mi más sentido homenaje a las generaciones de hombres y mujeres que consolidaron el Gran Salto Adelante, con sus hallazgos y virtudes, miserias y desesperanzas. Ese Salto que se reconoce en sí mismo, que se ha forjado a sí mismo a través de incontables desmoronamientos y reconstrucciones.

“Así, este Segundo Éxodo no nos sorprende. No habrá reconstrucción esta vez, pero tampoco lamentaciones estériles o celebraciones artificiales. Fuimos, estuvimos, cumplimos. Jugamos nuestro papel. No estaremos en los próximos días, pero recorreremos un trayecto, emprenderemos un camino. En los próximos días nadie tiene idea de qué sucederá, puesto que ya nada sucederá en este punto, pero cualquiera que sea el comienzo –todo final prefigura un comienzo— siempre tendrá su precedente. Nos hemos constituido en principio: Somos lo que por fin, a fin de cuentas, finalmente ha desaparecido.

“Para reproducir un nuevo nacimiento”.

Los trolls las prefieren rubias

Cueto vs Cavafis: La ponderación

por Ignacio T. Granados

Recibir un libro es un acto normalmente banal, pero no cuando se trata de un esfuerzo individual. En este caso se agradece la generosidad, que implica cierto respeto y la necesidad de reciprocarlo de algún modo. No siempre, es verdad, pero es distinto cuando un autor te da su propio libro a cuando te da su trabajo sobre otro autor. En el primer caso se trasluce alguna ansiedad, al menos si no media la amistad profunda y la confianza que justifican el acto; en el segundo se trasluce el esfuerzo más auténtico, el del artista que lo entrega todo a una pasión y decide comunicarla al mundo. Este último caso, además, denota cierto respeto, que ha de saber agradecerse con la ponderación de ese esfuerzo. Es por lo que he preferido reflexionar este libro como hecho (Constatino P. Cavafis. Veintiún poemas, editado por Juan Cueto-Roig), antes que emitir una opinión más objetiva.

Nada de eso es gratuito ni angelical, pues como principio no comparto el método; es decir, por propia experiencia en la traducción, desconfío de toda referencia que no sea a la lengua original y en su contexto específico. Pero —siempre hay un pero— en este caso específico no tengo acceso posible a esa referencia original; es decir, tratándose de Cavafis, ni sé griego ni tengo interés alguno en conocerlo. Ignoro por qué un autor desarrolla una pasión por un poeta abstrayéndolo de su entorno, y no me concierne juzgarlo; pero leer a Cavafis en esta versión fue una experiencia que agradezco, y quizás de eso se trate este esfuerzo, no de precisiones objetivas.

No creo que un poeta sea de contenidos, pues ningún poeta dice algo que alguien no haya vivido; un poeta trabaja sobre formas, que son las que lo hacen singular, no otra cosa. Pero en esta traducción terciada de Cavafis hay formas que conmueven, y de eso se trata esa exigencia formal de la poesía; y en este mismo sentido, quizás el mérito no sea que los poemas originales son del Cavafis original que desconoceremos siempre. Quizás haya otro mérito más lateral, como aquella repetición continua por la que nos llegó lo mejor de la poesía árabe [El jardín de las delicias] como anónima.

Eso anterior no deja de ser una proyección utópica del traductor, ese esfuerzo de que el poeta desaparezca tras la belleza que crea. Y no es que la comparta al ciento por ciento, pero tampoco me atrevo a restarle validez. Es por eso que he preferido ponderar el libro, y hasta me atrevo a la apuesta con todos sus riesgos. Al fin y al cabo se trata del vicio de leer, que como vicio es bastante irresponsable, no de créditos banales.

Fallecido el pintor Eduardo Michaelsen

por Luis de la Paz

El miércoles 27 de enero, falleció en San Francisco, California, a los 89 años, el pintor cubano Eduardo Michaelsen. Había nacido en Santiago de Cuba en 1920. La salud del artista comenzó a deteriorarse recientemente, tras sufrir un ataque cardiaco.

Considerado todo un maestro del arte naif, Michaelsen fue autodidacta y rebelde como artista: “En un tiempo traté de estudiar en la Academia San Alejandro, pero estuve allí muy poco, pues me di cuenta que el mejor estudiante era aquel que dibujaba igual que el profesor, no el que tuviera una forma propia de decir”, le expresó a este reportero a mediados del 2001.

El pintor se estableció en La Habana en 1939 y vivió en la capital cubana hasta 1980, cuando salió de Cuba durante el éxodo del Mariel. Desde entonces residió en San Francisco, ciudad que dijo “amar profundamente”. A pensar de su avanzada edad, Michaelsen estuvo activo hasta el final de su vida. En 2001 realizó una exposición personal en Los Angeles, auspiciada por el Instituto de Cultura Cubano Americana de esa ciudad. Más recientemente, en el 2007, la Galleria Farside de Miami realizó un homenaje al pintor, quien asistió a la inauguración.

Los cuadros de Michaelsen desbordan mucho humor, erotismo, luz y vivos colores, colorido que mantuvo en todo momento. En opinión del escritor y crítico de arte Ricardo Pau Llosa, Michaelsen “deja como legado una vida dedicada al arte y a la libertad. Fue el último héroe romántico de los años dorados cubanos”.

El escritor René Cifuentes, quien estuvo en contacto telefónico desde Nueva York con el pintor “hasta hace dos días”, expresó que “la voluntad de Michaelsen era que sus cenizas fueran esparcidas en el parquecito que hay frente a su casa. Seguramente así se hará”, concluyó.

Cortesía Diario las Américas

El troll que siempre quiso

El forro

“¿No se han percatado de la nueva moda de hablar bien de Miami de algunos blogz proceristaz continentalez? Hubo un tiempo a mediado de los 2000 en que se llenaban la boca para hablar basura de “la capital del exilio”. Eran exilados en Barcelona (u otras capitales) pero se creían nazionalez. Digo “basura” porque el discurso no era sincero. Era pura pose seudoliteraria/ seudopolítica. Querían ser distintos. Separarse de la plebe bloguera. ¿Y ahora? De súbito cambian de casaca. O tiran a lo loco por separarse de la peste, o como hacen ahora, en vizta de eventualidadez en tierra extraña les da por autocegarse con la luz solar miamense. ¿Cómo fue, no sé decirte cómo fue?

“Que conste, no es Miami, que esto acá no es modelo de mucho. No hay tierra perfecta. Es la gente que la habita y apuesta por ella. Uno vive donde quiera, pero cuando a uno le tiemblan las rodillas, más vale ser cándido. A otro con ese forro”.

En Tumiami Blog

Desnudo


Cortesía Delio Regueral

De lo finito a lo infinito: Un libro fundamental

por Virgilio Calvo

Hace cinco años fuimos gratamente sorprendidos por Juan Benemelis con un libro necesario: Paradigmas y fronteras. Al caos con la lógica. En esa obra el autor expone, con su contundente estilo y valentía intelectual, una polémica interpretación del pensamiento filosófico-científico y sus premisas fundacionales.

Ahora, nos sorprende nuevamente abordando el mismo tema con una obra conceptualmente madura y trascendental: De lo finito a lo infinito.

Sin embargo, De lo finito a lo infinito está lejos de ser una continuación de Paradigmas y fronteras. Al caos con la lógica. Se trata de una obra mucho más elaborada y profunda, consecuente con la evolución cognoscitiva del autor. Estamos ante un libro indudablemente controversial, en el que Benemelis resume su conceptualización del pensamiento científico-filosófico de la especie y lo encamina hacia una misma y única conclusión.

Porque De lo Finito a lo Infinito no es literariamente un ensayo científico, tampoco es puramente el intento de un enunciado filosófico: es la exposición terminada de una concepción cosmogónica que trasciende las fronteras del pensamiento filosófico y político tradicional para adentrarse, con una amplia y profunda visión, científica y filosófica, económica y política al mismo tiempo, en el análisis de la pregunta que nos ronda desde que somos seres pensantes: quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos. Para adentrarse y proponer una respuesta sólidamente sustentada.

A través de catorce capítulos, que se extienden desde una minuciosa disección de las teorías catastrofistas, la inteligencia cibernética y la vida extraterrestre, hasta la final concepción de la creación del orden a partir del caos, Benemelis nos lleva de la mano, suavemente, cuesta arriba, en el largo peregrinar del pensamiento humano. Así, nos hace cómplices enunciando la posibilidad de que la especie evolucione en una dimensión hasta ahora ignorada y que la vida encuentre una vía para transmutarse de vida-materia en vida-energía, para poder perpetuarse.

Y es que más allá de la idea expuesta por Benemelis en las cuatrocientas páginas de este libro fundamental, está la idea subyacente, la que nos obliga a analizar el por qué de nosotros mismos, de nuestra civilización y de nuestro futuro como especie en el universo.

Ya desde el principio nos sumergimos en las más complejas elaboraciones teóricas de investigadores y científicos que han marcado el desarrollo de las ciencias y contribuido al conocimiento de nuestro mundo, adentrándonos en el extraño ámbito de la especulación, la hipótesis y la comprobación científica.

Comenzando con las teorías catastróficas, que basan sus conclusiones en reales o supuestos acontecimientos durante los cuales nuestro planeta sufrió cambios tan tremendos que provocaron la desaparición de las formas de vida existentes, cualesquiera que ellas fueran, Benemelis realiza una minuciosa valoración de esas teorías, incluyendo las erupciones gigantescas de volcanes aún latentes, las etapas glaciales y los choques de meteoritos y cometas, para proseguir con una confrontación cognoscitiva entre el catastrofismo y el gradualismo, hasta llegar a la demoledora conclusión: “…la evolución de la vida no está preordenada y el proceso hacia la inteligencia no tuvo que ser inevitable”.

Adentrándose en estas confrontaciones y siempre con una visión crítica y demoledora, el autor cuestiona tanto a Charles Darwin como a Lamarck, pone en contradicho a sus más fieles seguidores, a los “genetistas” y a toda esa parafernalia teórica sobre la evolución, expresando con fina ironía que “debemos descifrar si la raza humana está predestinada a cambiar sólo bajo el lento mecanismo evolutivo… o si la conciencia fundamentalmente ilimitada es el potencial del cambio”.

Enlazando este enunciado, Benemelis se lanza contra las seudo teorías del determinismo biológico y repasa todo un siglo de conjeturas, hipótesis y estrepitosos desaciertos, terminando con una pregunta: “¿Hay un orden inteligente que sea a su vez inteligible en el mundo?”.

Claramente, no es posible en el corto espacio de un comentario abarcar todo el contenido de un libro que analiza, desmenuza y sacude los principales fundamentos en que se ha basado nuestra comprensión del mundo. Pero baste decir que después de su lectura seremos más capaces de acercarnos a la comprensión de las posibilidades futuras del hombre, y podremos evaluar mucho mejor nuestras propias decisiones como individuos comprometidos con la supervivencia de la especie.

Vista del amanecer sin el troll

Haití: Nota del Comité Cubano Pro Derechos Humanos

El Comité Cubano Pro Derechos Humanos (CCPDH) se solidariza y apoya al pueblo haitiano.

Ante la calamidad que ha sufrido nuestro hermano país, vemos con mucho regocijo la solidaridad y el calor que han demostrado todos los países y las diferentes organizaciones internacionales para aliviar el grave, duro golpe que ha recibido el pueblo haitiano.

No es momento para que ningún país u organización política se aproveche del sufrimiento y del desastre, ni de sacar ventajas políticas criticando a países que desde el primer momento han colaborado. Tampoco es momento de crear negativos estados de opinión alegando falsedades, como la de que se quiere tomar Haití con una “invasión de tropas”. Consideramos que lejos de criticar, debemos felicitar a todos los países del mundo que han ayudado a Haití y de manera especial a los de República Dominicana, Francia, México y los Estados Unidos. Este último país ha sido vital, y hasta ha parado las deportaciones aprobando el TPS para los haitianos que residen aquí, de manera que todos puedan enviar y donar a sus parientes.

Aprovechamos la ocasión para felicitar al pueblo cubano exiliado, que está aportando en todo. Este fin de semana se hará una maratón, “Ayudemos a Haití”, donde los cubanos donarán recursos en todos los Municipios de Cuba en el Exilio, en la Casa del Preso Político, Sedanos y otras instituciones cubanas.

Este llamamiento lo hacemos también a la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y a todas las organizaciones internacionales de Derechos Humanos para que nos unamos en este momento crítico. Lo que pasó en Haití puede ocurrir en cualquier país del mundo. Ojalá que esta unidad internacional en ayuda al pueblo haitiano sirva para que también en el mundo, en lo adelante, nos unamos contra las dictaduras y las fuerzas del mal, y avancemos entre todos hacia la prosperidad.

Firman por el CCPDH:

Ricardo Bofill Pages

Oscar Peña Martínez

Dr. Felix Fleitas Posada

jueves 28 de enero de 2010

Claraboyas de la ciudad flotante


José Luis Sito, en línea con la banda cumberlana y otros amigos, proponía en la sección de comentarios del post de La Tira una solución un tanto colorida, pero muy penetrante, para burlar el acoso puntoCON, o de los trolls de Cuba Inglesa. Burlar, digo, en el sentido de ganar tiempo (Time is Money). Comentar en azul. Abrir página en Blogger para dialogar aquí desde ese enlace. Esto cabe también para anónimos. Google no discrimina y es muy sencillo el proceso.

La fuerza del azul, y con imagen mejor, coronando la monotonía visual del troll empedernido. Para manejar un símil un tanto novelesco, o ligeramente cursi, asomarnos a las claraboyas desde las que arropa el mar de fondo, azul marino, cuando sobre la ciudad flotante se cierne la tormenta.

O el nubarrón. La verdad, no sé si coinciden, empiezo a creer que esto se está poniendo cómico.

Para acceder a la web de inscripción, clic aquí.

Censuroso contra Cuba Inglesa


Clic sobre la imagen

El comadreo de portal

Esta reflexión de Bernal le viene como anillo al dedo a algunos críticos de los anónimos: “Se prohíbe hablar en público, y se habla en privado; y el resultado de todo es que la idea que así se quiere reprimir, se extiende más y más de esta manera; porque no se puede prohibir hablar en privado, y lo que se habla en privado a muchos, es lo mismo que si se hablara en público”.

Muchos de estos críticos de los anónimos, en particular de los de Cuba Inglesa, se la pasan hablando en “privado” de los demás, regando chismes por los pasillos y aprovechándose de que muchas de las víctimas de su maledicencia son incapaces de imitar ese estilo de comportamiento y por tanto, como se dice en Cuba, “se quedan daos”. Pero ahora con Internet y con un blog como éste se acabó el chismorreo de pasillo. Ahora todos estamos en igualdad de condiciones, los chismosos y sus víctimas, así que los primeros pueden recibir su merecido. Aquí el comadreo, como le dicen en la Madre Patria, es de portal, no de pasillo.

El Justiciero aquí

La libertad en José Martí: Tres citas

“Nadie a la libertad tiene derecho cuando no hace hábito y gala de respetar la libertad ajena”.

“La libertad no muere jamás de las heridas que recibe. El puñal que la hiere lleva a sus venas nueva sangre”.

“La libertad cuesta muy cara y es necesario, o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio”.

De la libertad de la palabra (I)

José Calixto Bernal nació en Camagüey en 1804 y murió en Madrid en 1886. Estudió derecho y se graduó en la Universidad de la Habana. Viajó por toda Europa hasta que se estableció en Madrid, donde realizó la mayor parte de su obra política y literaria. Bernal fue varias veces diputado a las Cortes españolas, tomando partido por los autonomistas cubanos. Estos apostaron por la cristalización de la nación cubana y la forja de una ciudadanía cívica y responsable antes que por la conformación de un Estado independiente, al cual pretendían llegar por la vía evolutiva y no violenta. En este fragmento de su obra Teoría de la autoridad, aplicada a las naciones modernas, Bernal se erige como un convencido defensor de las libertades civiles, en particular la de expresión, y de forma implícita carga contra el despotismo español en Cuba. Fuente: Cuba: Fundamentos de la democracia. Antología del pensamiento liberal cubano desde fines del siglo XVIII hasta fines del siglo XX (Fundación Liberal José Martí, Madrid, 1994).

De la libertad de la palabra

Así como una organización defectuosa en el interior de un Estado y la presencia de ejércitos permanentes pueden ser un defecto que vicie o un vicio que arruine las instituciones democráticas, así la represión de la libertad de decir puede ser un obstáculo que obstruya el libre desarrollo o la marcha franca de esas instituciones.

El hombre nace con la facultad de pensar. El pensamiento es ilimitado, impalpable, irreprimible. Las regiones en donde puede extenderse el pensamiento son infinitas. Ningún poder humano puede señalarles límite. Nadie puede decir al hombre no pensarás en esto. Y si lo dice, el pensamiento se burlará del mandato y remontará su vuelo, tan libre, tan expedito, tan desembarazado como antes del precepto insensato.

El hombre nace también con la facultad de hablar y con la cualidad de ser eminentemente sociable; y aquella facultad y esta cualidad la ha recibido de la naturaleza, sólo para expresar sus ideas, para trasmitirlas y comunicarlas a los otros; y como el pensamiento o la concepción de ideas es ilimitado, la expresión o comunicación de ellas no puede dejar de ser lo mismo.

Privar al hombre de su facultad de pensar sería privarlo de su identidad de hombre: privarlo de su cualidad de sociable. Ambas cosas, además de ser injustas, son contrarias a la naturaleza, y como tales imposibles.

Injusto, porque sólo es justo el precepto que impide el daño de los otros, y la palabra no daña. La palabra no sirve sino para expresar el pensamiento y el pensamiento no daña nunca: lo que dañan son los hechos.

[…] Los gobiernos prohíben que se hable contra ellos, y se conspira. No se habla en público, pero se trama en secreto […] Se prohíbe denigrar una cosa, y elogiándola se le denigra. Entonces se prohíbe publicar periódicos, y se publican hojas clandestinas: se prohíbe escribir, y en lugar de escribir se habla: entonces se prohíbe hablar en público, y se habla en privado; y el resultado de todo es que la idea que así se quiere reprimir, se extiende más y más de ésta manera; porque no se puede prohibir hablar en privado, y lo que se habla en privado a muchos, es lo mismo que si se hablara en público.


De la serie Pensamientos Cubanos, de Enrique Collazo

Escuchando a Zapatero

miércoles 27 de enero de 2010

Discurso sobre el estado de la Unión: Un resumen programático

Resumen de lo dicho este miércoles 27 de enero por el presidente Barack Obama en su discurso sobre el estado de la Unión, teniendo como norte aquellos pasajes centrados en mitigar el desempleo y remontar la crisis económica:

El presidente reconoció que el verdadero motor de la economía norteamericana son las pequeñas y medianas empresas, y en ese sentido anunció su intención de otorgar 30,000 millones de dólares en crédito –provenientes de reembolsos de los bancos de Wall Street— a aquellos bancos comunitarios dispuestos a otorgarle préstamos a la clase empresarial. También un nuevo crédito fiscal para los negocios, y la eliminación de todos los impuestos por concepto de ganancia de capital que pesan sobre los hombros de los pequeños empresarios.

Obama dijo que se redirigirá asistencia gubernamental hacia aquellas empresas que generen empleo dentro del país. Aseguró, además, que se pondrá en marcha un plan para la construcción de una nueva generación de plantas nucleares, e incentivos para que la energía limpia sea rentable. “En este siglo, el país que esté al frente de la producción de energía limpia estará al frente de la economía mundial”, argumentó.

Hizo hincapié, asimismo, en la búsqueda de nuevos mercados a nivel internacional, o de nuevas alianzas comerciales, y en esa cuerda mencionó a quienes consideró aliados fundamentales de Estados Unidos: Corea del Sur, Panamá y Colombia.

El presidente fue particularmente enfático, por otro lado, al anunciar la congelación del presupuesto federal por tres años. Aseguró que ya se han localizado 20,000 millones de dólares en gastos que estimó superfluos. “Si tengo que utilizar el veto para conseguirlo, lo haré”, advirtió.

“Aquí, en Washington, no podemos vivir en una perpetua campaña política”, se quejó, aduciendo que la mayor responsabilidad de demócratas y republicanos es ponerse de acuerdo para resolver los acuciantes problemas económicos, y del sistema médico, que enfrenta la nación.

“Aprovechemos el momento para comenzar de nuevo. Para perseguir el sueño americano”, terminó diciendo.

La nación y la emigración

“Con el apuro propio de la improvisación “revolucionaria”, la monarquía de los Castro invitó a sus súbditos más fieles en el exterior a una reunión, para tratar temas de interés de la corona. Según el anuncio, entre los días 27 y 29 de enero serán recibidos por funcionarios del régimen.

“Ellos sugerirán discutir sobre el “bloqueo”, los espías castristas presos en los Estados Unidos y sobre lo que hacen para reforzar los intereses del régimen.

“Para evitar ruidos incómodos durante el encuentro, la policía política hizo una lista de 800 invitados. Se sirvió de los informes de lealtad elaborados por los cónsules cubanos en 42 países. La tarea le fue encargada a principios del 2009 al ahora embajador en Brasil, ex Jefe de la Dirección de Asuntos Consulares de la Cancillería, y oficial de la Dirección General de Inteligencia, Carlos Zamora”.

Aleaga Pesant en Cubanet

iPad, el futuro ya está en camino


24 centímetros de diámetro y apenas uno de espesor. 64 gigas de memoria. Conexión wifi a Internet, pantalla táctil y batería para 10 horas.

Es la última revolución de Apple, y en dos meses sale al mercado: El iPad.

Este cruce entre iPhone y ordenador portátil, suerte de mulo tecnológico, fue presentado por Steve Jobs hoy, en San Francisco.

El futuro ya está en camino.

Intolerante ante la intolerancia

por Delio Regueral

La intolerancia no es más que la falta de habilidad o voluntad de tolerar algo. Por ello este espacio se declara abiertamente intolerante ante la intolerancia no con un decreto o enunciado, sino con la práctica constante del reconocimiento al derecho individual de ser diferente en todo, exceptuando en los derechos.

Donde pierde la coexistencia triunfa la co-destrucción. La imagen que acompaña estas palabras intenta exponer que incluso la maldad y la bajeza más venenosas son razonables y justificadas por un lado del espectro, porque desde el otro pueden ser siempre controladas, como se demuestra en términos médicos. La tolerancia a alguna sustancia se produce cuando, como resultado de su administración (o auto administración), el sujeto presenta menor sensibilidad a ella. Por último, cuando la medicina falla, sobre todo en el campo de la mente, también hay recursos físicos que ayudan a la coexistencia.


La serpiente arropada no sólo se beneficia de la calidez, sino que al abrigarse, sin caer en la cuenta y como efecto secundario, limita su capacidad de arrastrarse en busca de su próxima víctima.

Delio Regueral Photo Studio

Van Van y nacionalismo

por José Luis Sito

“Para nosotros, los cubanos nacidos después de 1959, que se intente pisotear a los Van Van es como que se intente pisotear a Cuba” (Hugo Cancio). Esto es un poco como si se hubiera dicho en 1950 que el artista oficial más popular y conocido del Tercer Reich, Arno Breker, representaba el arte alemán, o el arte popular alemán.

Los Van Van hacen una música de corte cubano, de estilo cubano, una especie de folclore de la cubanía que venden todas las agencias de turismo. Precisamente lo que exporta la dictadura: una música limpia, de fiesta, de turismo, nacional. Los Van Van son algo más que música popular, son música nacional. Son la música nacional del régimen castrista y, más profundamente, la música nacionalista oficial del castrismo.

El nacionalismo en este tipo de regímenes es la base del negocio del poder. Al igual que China tiene el circo de Pekín y los soviéticos tuvieron el circo de Moscú, nacionalista a ultranza, el régimen castrista tiene a los Van Van y su música nacional. Los Van Van son el circo del régimen castrista. Si se olvida esto, sencillamente se está o mintiendo o ignorando la historia de este medio siglo, lo que equivale a falsificarla.

Hay que recordar por qué la dictadura castrista prohibía a los Beatles: porque no solamente eran diversionismo ideológico, eran también perversión nacional. Los Beatles y demás bandas “no populares” representaban perversiones anticubanas, corrupciones anticubanas, vicios anti-criollos: estilos musicales degenerados.

Pero esta --hay que recordarlo una vez más— no es una política nacionalista represiva que se encuentra en un pasado remoto y prehistórico, no. Esta política se ejercía y se practicaba hace sólo cinco años. Y más aún, es una política nacionalista practicada ahora mismo, a esta misma hora en que estoy escribiendo.

La represión que se ejerce en Cuba contra los grupos de rock, punk, rap, etcétera, no es efecto de la imaginación. La dictadura castrista sólo admite y soporta la música nacional, la suya, la que ha decretado oficial, “revolucionaria”, y entre cuyos máximos representantes se encuentran los Van Van. Los Van Van son los líderes máximos de la música nacional-castrista. Quien se olvide de esto está reescribiendo la Historia, falsificándola, y más grave aún: olvidando la memoria de un pasado y un presente trágicos. Esto es una vergüenza que hay que denunciar imperativamente.

Los Van Van, como Arno Breker en tiempos del nazismo, han sido colaboradores asiduos y serviles del castrismo. El derecho que tienen a cantar en Miami, y donde les dé la gana, no puede exonerarnos a nosotros, cubanos, de levantar la voz de la verdad y la justicia. No se nos puede silenciar bajo pretextos de reconciliación y de “amistad entre los pueblos”. El diálogo y la reconciliación no consisten en callar y/o silenciar la verdad, edulcorarla o enterrarla. Al contrario, consisten en poner al colaborador y al cómplice a plena luz, frente a sus responsabilidades, y con ello ayudarlos, entre otras cosas, a pedir perdón, a reconocer sus errores. Es así como se entrama la recuperación de su conciencia y de su dignidad.

Los Van Van no solamente nunca han hecho ese trabajo de reflexión sobre ellos mismos y sobre lo que significa ser cómplices intelectuales de un crimen, sino que actúan con completo cinismo y vanagloria. No solamente nunca han hecho ese trabajo critico sobre sus relaciones con el castrismo, sino que arrastran toda la propaganda castrista y con ella al aparato represivo del régimen. Los Van Van en concierto son una batalla de ideas musical. Más aún cuando los artistas “contrarrevolucionarios” no pueden dar conciertos en Cuba. Todo esto es insoportable y hay que denunciarlo.

Claro que después la forma de denunciar cuenta, y es aquí, por desgracia, donde algunos grupúsculos “mambises” le hacen el juego sucio al castrismo. O sea, hay alianzas objetivas y subjetivas, conscientes e inconscientes con el castrismo que, desde luego, dificultan que encontremos algún día la salida del túnel.

Maniquíes



En Cubaleah

martes 26 de enero de 2010

Haitiana, venado, escritora, delfín

“Yo soy un ser humano, preferentemente mujer, aunque a veces soy hombre; suele ocurrir que me convierta en venado o en delfín. Tengo una gran empatía con los escritores franceses, porque me siento francesa, también me siento europea; pero hoy más que nunca soy haitiana. Sí, soy escritora preferentemente, aunque a veces suelo, desgraciadamente, ser escritor. Usted sabe, existe una sensibilidad femenina y una masculina en escritura, lo que no impidió a Gustave Flaubert escribir Madame Bovary ni a Marguerite Yourcenar Memorias de Adriano”.

Zoe Valdés entrevista por Liliana López para El Espectador

Miedo al cambio


En Ernesto's Page

La verdadera historia del ascenso de Fidel Castro

Herencia Cultural Cubana y el Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos de la Universidad de Miami invitan este miércoles 27 de enero a la presentación del libro Cuba 1952-1959: The True Story of Castro’s Rise to Power (Cuba 1952-1959: La verdadera historia del ascenso al poder de Castro), del escritor Manuel Márquez Sterling, Profesor Emérito de la Plymounth State University.

La cita es en la Casa Bacardí de la Universidad de Miami (1531 Brescia Ave., Coral Gables), a partir de las 6:30 de la tarde. Presentarán el libro Sylvia G. Iriondo, presidenta y fundadora de la organización M.A.R. por Cuba, el Dr. Marcos Antonio Ramos, historiador, periodista y teólogo cubano, y Alberto Luzárraga, doctor en Derecho Civil por la Universidad de Villanueva.

Cuba 1952-1959: The True Story of Castro’s Rise to Power, escribe el editor, “es un compacto pero penetrante estudio de los eventos que durante el Septenio Trágico de 1952 a 1959 dieron al traste con la democracia y la República de Cuba (…) Manuel Márquez Sterling, testigo presencial de muchos de los sucesos acaecidos y que también conoció a sus autores, esclarece este periodo histórico desvaneciendo las falacias inventadas acerca de Cuba y la mitología de los hechos y sus personajes. Escrito en inglés, este tomo está también dirigido a aquellos cubano-americanos que no manejan bien el español”.

El perro y la estatua

“En su ser dios, la estatua sabe que la rabia es la naturaleza misma del perro, que no ha dudado en dejar incluso sus micciones en la belleza de sus pies labrados. Es en esos casos de sublime humillación que la estatua ha descendido la mirada fija de sus ojos pétreos, y lo ha visto al perro; no para que cambie su actitud, pues dejaría de ser el perro, y eso no está en la potestad de la estatua, que es un dios pagano y menor. Pero es que, por sobre todo, la estatua no ha leído a Heidegger sino que lo ha inspirado; por eso la estatua está inmóvil, mientras que el perro se mueve en derredor suyo. Por eso también es que la estatua no habla, y recibe parsimoniosa los ladridos de la provocación; sólo en contadas ocasiones, como se dijo, consiente ella en mirar al perro con sus ojos pétreos; y éste se envalentona entonces, pero por gusto: la estatua es un dios que tiene muy clara su condición”.

Ignacio T. Granados en Negros

Todos contra Chávez

Una vez más los estudiantes sacan la cara por la sociedad civil venezolana. Frente a la ofensiva castrochavista contra la libertad de expresión, la juventud se ha lanzado a las calles en varias ciudades de Venezuela. Ya hay, como saldo, dos estudiantes muertos (de ambos bandos) y múltiples heridos. El “socialismo del siglo XXI” pierde terreno en sus cuarteles de invierno.



Países falsos, regímenes embusteros

por José Luis Sito

Un comunicado de los Estados Unidos y la Unión Europea, del pasado jueves 21 de enero, repetía una vez más con lasitud la misma letanía de indignación. Esta vez no era para mencionar y condenar a China, Corea del Norte o Cuba, sino a otro país del eje comunista: Vietnam.

El comunicado se indignaba del juicio del miércoles 20 de enero contra cuatro militantes vietnamitas condenados a penas de entre 5 y 16 años de cárcel. Fueron acusados de intento de derrocamiento del régimen comunista y de “actividades destinadas a derrocar la administración del pueblo”. Entre ellos se encuentra el abogado Le Cong Dinh, conocido por su defensa de otros abogados militantes de los derechos humanos, condenado a cinco años de prisión, y el bloguero informático Nguyen Tien Trung, con una condena de siete años.

Ya en octubre de 2009 el régimen vietnamita condenaba al escritor Nguyen Xuan Nghia a seis años de encarcelamiento, y otros cinco acusados recibían penas de dos a cuatro años por haber difundido sus opiniones en Internet.

En sus comunicados Europa y Estados Unidos se extrañan, se asombran y se turban ante estos juicios, que plantean “serias preguntas sobre los compromisos de Vietnam en materia de derechos humanos”. El problema es que estos países socialistas nunca tuvieron compromisos de ningún tipo con algo que se asemeje de lejos o de cerca a la democracia o a un Estado de Derecho. Siempre actuaron desde el embuste, la mentira y la falsedad. Estos asombros son sencillamente la prueba de la ingenuidad y de la indulgencia con que se tratan a estas dictaduras. Dictaduras del proletariado con un sistema económico capitalista, pero dictaduras.

Olvidarse o intentar obviar la naturaleza dictatorial de estos regímenes es exponerse a futuros chascos. Vietnam, con estas parodias de justicia, sigue la posición china sobre la autoridad absoluta del partido único y el cierre completo de cualquier evolución sobre los derechos humanos o de expresión. De estos regímenes no se puede esperar ningún cambio, ni mejora sustancial. Para ellos, ya sea Vietnam, China o Cuba, el objetivo es mantener buenas relaciones con los países democráticos a base de engaños, de hipócritas sonrisas y de apretones de manos que sólo consiguen dar tiempo al tiempo.

Vietnam y China son dos ejemplos de las precauciones vigilantes que deben tomarse con estas dictaduras. Para los latinoamericanos, es la evidencia de que no debemos permitir que se instale una Cuba con economía de mercado a la luz y un régimen dictatorial escondido y en la sombra. Con ello el peligro quedaría intacto.

En esencia, los observadores y demás especialistas no han captado todavía, plenamente, la situación geopolítica de comienzos del siglo XXI: el comunismo no ha muerto y la Guerra Fría sólo se ha congelado. Lo único que ha desaparecido es la URSS, pero lo que creó, produjo y mantuvo el régimen soviético sigue activo.

Pisoteando, vanvaneando

“Para nosotros, los cubanos nacidos después de 1959, que se intente pisotear a los Van Van es como que se intente pisotear a Cuba. Los Van Van representan a Cuba, representan a la música popular cubana”.

Hugo Cancio en el programa de Oscar Haza

lunes 25 de enero de 2010

Yovani Bauta en EditPar

En el marco de la reposición de su stock, un tanto dañado por los últimos temblores en la Red, la galería de Editpar anuncia su última exposición virtual, dedicada a la obra del pintor cubano, matancero, Yovani Bauta. Será, oficialmente, este lunes a las 6:00 p.m.


“Quizás uno de los mejores logros de Bauta sea lograr la belleza más allá del estereotipo; lo mismo en la fuerza del músculo que sobresale monstruoso que en el color imposible y que, sin embargo, es un sombreado lógico” (Ignacio T. Granados).

Clic aquí para entrar a la exposición.

La Balsa de la Musa

La Balsa de la Musa es el blog del escritor cubano Armando Valdés-Zamora, residente en París. En un formato relativamente inusual, esta página contiene, sobre todo, reflexiones de fondo sobre la actualidad cubana y la cultura en general. Reflexiones muy recomendables, aunque con una frecuencia algo espaciada.

En su último post, Valdés-Zamora diserta sobre el tema del momento, Haití, relacionándolo con la identidad cubana. Un fragmento:

“Mirando las imágenes del desastre, deseando convencerme que son sinceros mis estremecimientos, me imagino la cara que pondría el haitiano de mi barrio si me oyera hablarle en su idioma, como sólo puedo hacer ahora, 20 años después de verlo por las tardes afilar su machete paraguayo recostado a un taburete, y de esta manera tratar de comprender la indulgencia casi pírrica que proclama el vudú como comportamiento ante la fatalidad del destino”.

Agregue La Balsa de la Musa a su blogroll. Clic aquí.

Haití, la invasión. Cuba, la revolución...


¿Ha invadido Estados Unidos a Haití, en el marco de las operaciones de apoyo humanitario desplegadas por Washington? Una pregunta que sólo puede rondar cabecitas por el estilo de las de Evo Morales y Hugo Chávez.

A cambio, dejamos en este post una que no por redundante deja de ser certera, a manera de título seriado: La revolución cubana: ¿leyenda o realidad?

El nuevo frente

Uno de los objetivos prioritarios de la agenda de cambio de Barack Obama fue desde el principio, al menos sobre el papel, reducir la influencia de los grupos de presión más influentes, o acaudalados --los lobbies—, en Washington y su periferia. Ahora que el Tribunal Supremo, cinco votos contra cuatro (mayoría conservadora), ha eliminado los límites impuestos a las empresas en su financiación de las campañas electorales, ese objetivo parece desbastado.

“El fallo del Supremo es un duro golpe a la democracia”. “Abre las puertas al dinero ilimitado de los intereses especiales”. “Ahora estos intereses cuentan con nuevos motivos para gastar millones de dólares en publicidad con el propósito de que los cargos electos voten a su favor o para castigar a aquellos que no lo hagan”. Son palabras de Obama, en respuesta al dictamen de la máxima institución judicial de Estados Unidos.

La guerra prosigue. Y se acumulan los frentes.

domingo 24 de enero de 2010

Que en paz descanse

“Hay un refrán que recomienda no tener paz con el enemigo malo, no dejarlo que se recupere, porque entonces busca la venganza con una justificación. Miren a Fidel Castro y a Hugo Chávez, los indultaron y ya ven lo que pasó”.

Anónimo aquí

Al calor del huevo frito


En Cubaleah

La estresante aduana norteamericana

por Antonio Ramos Zúñiga

En mis viajes al exterior, por trabajo o vacaciones, siempre me acompaña la felicidad. Le pasa a cualquier turista. Pero, ¿qué pasa cuando regreso a Estados Unidos? Se supone que retornar a casa sea placentero. Pero, a veces, no lo es.

Para muchos turistas internacionales y ciudadanos norteamericanos, la aduana de Estados Unidos es un ejemplo de fea y estresante bienvenida. El monstruo siempre está al acecho para mostrarte cuán horripilante es. No sé si le han dicho a los aduaneros y policías de la frontera que deben olvidar la cortesía y volverse intimidantes y maleducados. Aquellos que entramos al país al parecer somos vistos como delincuentes, espías o terroristas, por tanto, se nos trata como tal. Es una lógica soberbia que he visto poco en los aeropuertos extranjeros, donde priman el buen trato y los modales acogedores.

He observado una insolente discriminación. Si usted es rubio o anglo, blanco que habla inglés sin acento, o lleva cuello y corbata, puede ser que lo respeten. No le hacen tantas preguntas y hasta quizás le dicen “welcome”. Es distinto para quienes parecen “exóticos”, me refiero a los de otro color de tez, idioma, vestimenta y, por qué no, estética. Hay que cuidarse si uno tiene cara de Tony Montana (Scarface) o de árabe, y he visto repetidamente que los aduaneros miran ceñudos y desconfiados a los hispanos. Cuando le tocó a un puertorriqueño que viajaba con su morral, me asombré de que le hicieran preguntas infamantes sobre sus finanzas y estado marital, etcétera, y luego lo mandaron a un chequeo más riguroso, mientras que al norteamericano de ojos azules no le hacían preguntas. Me han preguntado repetidamente por qué no viajo con mi esposa, o con qué dinero cuento para viajar, o por qué no escojo otro país para ir de paseo. A un turista colombiano que no podía contestar las preguntas en inglés de un aduanero implacable, le gritaron, y poco faltó para que lo arrestaran. ¿Por qué tantas preguntitas de mal gusto en lo que debe ser una cálida bienvenida?

Parece que el sistema olvida las reglas de la urbanidad, el respeto civil y los derechos humanos. Que yo sepa la ley patriótica antiterrorista de los Estados Unidos no estipula que haya que tratar mal a las personas. Lo peor es la mala imagen que sigue proliferando sobre nuestro país, lo que sirve de propaganda a los enemigos para mostrarnos como arrogantes y racistas. Por eso, es lógico que muchos extranjeros prefieran irse a gastar su dinero en países donde los traten bien. Si Estados Unidos quiere seguir recibiendo los beneficios del turismo internacional, debe comenzar por darle cara amable a la aduana. Si los norteamericanos quieren una acogida amistosa y decente dondequiera que vayan, deben hacer lo mismo con los suyos y los turistas extranjeros. Al menos tengamos una aduana que diga “welcome”.

Haití y el antiamericanismo

“Que la ayuda no se pueda distribuir, que los saqueos proliferen, que el precario Estado haitiano colapsara, que sea urgente restablecer el orden, nada interesa a quienes viven de atizar un primitivo antiamericanismo. Daniel Ortega, el notorio abusador sexual de su hijastra, sabe a ciencia cierta que Estados Unidos codicia Haití y quiere ocuparlo. ¡Será por sus riquezas aún ignotas! Será que la Alianza Bolivariana proyecta sus propios designios. Querría utilizar la solidaridad para extender su influencia en el Caribe, pero no puede competir con los Estados Unidos. A los que, por cierto, no salva del azote del odio ni el seráfico Obama.

“Mucho me temo que el disparate de Ortega y Chávez está destinado a extenderse entre aquellos que, como señaló Revel, cifran su certeza de ser de izquierdas en el criterio de “ser, en todas las circunstancias, de oficio, pase lo que pase y se trate de lo que se trate, antiamericanos”. Ya gozó de amplio crédito en su día la fantástica idea de que Bush derrocó a Sadam para apropiarse del petróleo. Tesis que prendió en la imaginación popular unida a la que presagiaba una Tercera Guerra Mundial si se invadía Irak. Se escribe en estos días sobre las supersticiones haitianas. Resultan inofensivas al lado de las supersticiones políticas que arraigan en el Occidente rico e ilustrado. Raro que todavía no se haya culpado a la CIA y al FBI, siempre tontos peligrosos, del terremoto”.

Cristina Losada en Libertad Digital