domingo 31 de octubre de 2010
Ataques cibernéticos y pajas mentales
A cada rato un bloguero nos anuncia que ha sido víctima de un hacker. Esto es lo que se llama una paja mental. Les explico: los hackers están interesados en penetrar los sistemas de inteligencia como la CIA o el FBI, o los sistemas de instituciones bancarias.¿A quién le interesa de verdad hackear un blog? A nadie. Lo más probable es que ese bloguero, ignorante en cuestiones cibernéticas, haya metido el dedo donde no debe. Y también puede ser una manera de llamar la atención.
Dejemos la tontería. Que los hackers de verdad no pierden su tiempo con los blogs, por muy buenos que sean.
Bloganalista aquí
Alejandro Fonseca: Colgando de la noche
Me despierto colgando de la noche.
No pude soñar bautizos: las aguas
del comienzo se ahogaron entre paredes
cercando mi cabeza, los hangares
la morada que me pertenece.
Gratuidades afilan el placer de las bestias.
No podré detenerme a mirar el mar.
Hijo del pobre, aquí están los tesoros.
Iremos por el borde del fuego, acariciados.
Padre borracho que estás en los cielos
háblame de siluetas y reencuentros.
De súbito embarcaciones, vislumbres.
Los miserables manteles que tuve.
Cerraduras y nombres abren los sueños:
hay palomas que se agarran al vacío.
Me hundo en la orilla, los días se arrastran.
Tendremos que esperar el desorden.
Un rostro marginal no puede mirarse
en las aguas que aparentan el diluvio.
No pude soñar bautizos: las aguas
del comienzo se ahogaron entre paredes
cercando mi cabeza, los hangares
la morada que me pertenece.
Gratuidades afilan el placer de las bestias.
No podré detenerme a mirar el mar.
Hijo del pobre, aquí están los tesoros.
Iremos por el borde del fuego, acariciados.
Padre borracho que estás en los cielos
háblame de siluetas y reencuentros.
De súbito embarcaciones, vislumbres.
Los miserables manteles que tuve.
Cerraduras y nombres abren los sueños:
hay palomas que se agarran al vacío.
Me hundo en la orilla, los días se arrastran.
Tendremos que esperar el desorden.
Un rostro marginal no puede mirarse
en las aguas que aparentan el diluvio.
sábado 30 de octubre de 2010
¿Qué es un blog? (II y final)
Tal vez para definir lo que es un blog haga falta, en principio, dejar sentado lo que no es:--Un blog no es arte, aunque pueda haber arte en un blog.
--Un blog no es una editorial, aunque haya blogs que intenten serlo.
--Un blog no es un periódico, aunque haya blogueros que así lo conciban.
--Un blog no es literatura, aunque la literatura, buena, regular o mala, pueda hacer acto de presencia en un blog.
¿Por qué la inmensa mayoría de los blogs cubanos censuran no ya los ataques personales, sino incluso los simples comentarios divergentes? Porque dichos blogs son editados por cubanos educados en Cuba o en el marco de una cultura autoritaria, excluyente, que acostumbra a imponer su criterio a como dé lugar, aun cuando tenga que silenciar el ajeno.
Un blog es ante todo el reflejo de quien, o quienes, lo editan. Y si es un blog como éste, inclusivo, plural y libertario, de quienes lo editan y de quienes lo frecuentan. Y de quienes lo alimentan. Ni más ni menos.
Erótica: La blogosfera cubana contra los demonios (IV)
por Manuel Gayol Mecías
La imaginación en Erótica es netamente creativa, porque su respiración viene de una genética de naturaleza híbrida. Lo que sucede —en el caso del proceso dictatorial de más de cincuenta años en Cuba— es que la imaginación del isleñis cubichi no ha estado propiamente en sincronía con la realidad corporal que le ha rodeado, y por ello surgió el desfase y se creó el Espejismo. En este caso, el Espejismo no es el islote de Thamacun-Cumberland-Erótica, sino la isla física de Cuba, donde el absurdo y el surrealismo no son creativos, sino fantasmagóricos y aberrantes. De lo que se puede inferir que la presunta descabellada fábula del islote Erótica es más real y humana que la Isla de los Castro.
En otro orden de cosas, a las nuevas generaciones de jóvenes cubanos no les ha interesado ni les interesa el nacionalismo, ni la adoración a las banderas. Porque la patria, en realidad, es la vida --ese sentido profundo y natural de la libertad—, los seres queridos y el entorno que más nos hayan gratificado [ver el capítulo Crónicas de Thamacun (VIII), p. 60].
Erótica, la novela, se convierte así, desde este presente, en un documento esencial de una nueva forma de pensar, que es como decir de proyectarse y actuar en su entorno, como prefigurando un futuro bien cercano. El Narrador Extraño nos lo hace saber en el capítulo Una construcción inconcebible, siempre en su apariencia de historia absurda, plena de lenguaje socarrón, pero en el que sobran las ideas serias. He aquí entonces por qué Erótica es un islote invisible:
Erótica existía, ciertamente, pero en otra dimensión. Y esa otra dimensión nada tenía que ver con la astrofísica: existía en la memoria de los hombres, pues la realidad no era otra cosa que recuerdo incesantemente recreado.
Pero nadie estaba seguro de nada.
Otro asunto más es que hablamos del Narrador Extraño y no acabamos de decir cómo y por qué es extraño. Pues bien, su rareza está dada porque hoy en día se emplea muy poco un narrador omnisciente, y éste lo es. Quizás a una persona que haga una lectura ligera de esta narración le pueda parecer un narrador retórico, impropio o intempestivo. Pero por el contrario, resulta un narrador renovador, un narrador para una nueva omnisciencia que tiene mucho que ver con la universalidad de la información por Internet (siempre que se haga una justa selección de esa información, en aras del conocimiento).
En otro sentido, la naturaleza omnisciente de este narrador, su rareza, se ilumina mediante la seriedad con que se trata este mundo de Erótica, aparentemente irracional, contradictorio, más que iconoclasta, rebelde, de un islote realmente invisible, que no es otra cosa que “memoria”, “recuerdo incesantemente recreado”. Ese poder de imaginar un universo paralelo al modo de un discurso lógico (inteligencia de la verosimilitud) que usa el camuflaje de lo irracional como salido de la contradictoria mente de los cumberlanos.
En otro orden de cosas, a las nuevas generaciones de jóvenes cubanos no les ha interesado ni les interesa el nacionalismo, ni la adoración a las banderas. Porque la patria, en realidad, es la vida --ese sentido profundo y natural de la libertad—, los seres queridos y el entorno que más nos hayan gratificado [ver el capítulo Crónicas de Thamacun (VIII), p. 60].Erótica, la novela, se convierte así, desde este presente, en un documento esencial de una nueva forma de pensar, que es como decir de proyectarse y actuar en su entorno, como prefigurando un futuro bien cercano. El Narrador Extraño nos lo hace saber en el capítulo Una construcción inconcebible, siempre en su apariencia de historia absurda, plena de lenguaje socarrón, pero en el que sobran las ideas serias. He aquí entonces por qué Erótica es un islote invisible:
Erótica existía, ciertamente, pero en otra dimensión. Y esa otra dimensión nada tenía que ver con la astrofísica: existía en la memoria de los hombres, pues la realidad no era otra cosa que recuerdo incesantemente recreado.
Pero nadie estaba seguro de nada.
Otro asunto más es que hablamos del Narrador Extraño y no acabamos de decir cómo y por qué es extraño. Pues bien, su rareza está dada porque hoy en día se emplea muy poco un narrador omnisciente, y éste lo es. Quizás a una persona que haga una lectura ligera de esta narración le pueda parecer un narrador retórico, impropio o intempestivo. Pero por el contrario, resulta un narrador renovador, un narrador para una nueva omnisciencia que tiene mucho que ver con la universalidad de la información por Internet (siempre que se haga una justa selección de esa información, en aras del conocimiento).
En otro sentido, la naturaleza omnisciente de este narrador, su rareza, se ilumina mediante la seriedad con que se trata este mundo de Erótica, aparentemente irracional, contradictorio, más que iconoclasta, rebelde, de un islote realmente invisible, que no es otra cosa que “memoria”, “recuerdo incesantemente recreado”. Ese poder de imaginar un universo paralelo al modo de un discurso lógico (inteligencia de la verosimilitud) que usa el camuflaje de lo irracional como salido de la contradictoria mente de los cumberlanos.
viernes 29 de octubre de 2010
Condenado por la blogocosa
Quién no sabe quién es el agente Muerto Pelo. Quién no sabe cómo funciona, qué cosas le desagradan, qué alegrías podemos darle por las tardes. Cómo no saber a qué se refiere cuando dice: “La polémica es la polémica”. En la intratable intimidad de su dormitorio, el agente Muerto Pelo se arranca un pelo de la barba, si la tuviera, y tiene lugar la transformación: Sus informes sobre el estado y las perspectivas de su hábitat cibernético, alcanzan rango de premonición. Un ligero tufillo vernáculo que a su jefe en La Habana, por algún motivo, invariablemente le arranca el mismo consejo lapidario: “Cuidado con la juntamenta”.En los predios de su hábitat, el aporte del agente Muerto Pelo consiste en que las noches de la patria tradicional desemboquen en Playa Hedónica, enterneciendo la inefable levedad de la diáspora puntoCON. No entiende el sistema, no comparte el entusiasmo pueril de la plebe cumberlana, carece de sentido del humor, no pega el ojo desde que se sabe bajo sospecha. Pero tiene un plan, y un claro propósito, y a esos dulces guerreros enemigos, apátridas de la metatranca, mordiéndole los talones. Ah, el infame, pero pegajoso título de Norberto Fuentes. Condenado por la blogocosa.
Serie inspirada en una ligeramente similar del nuevo blog anónimo en disputa: La Ladilla Insomne. Etiqueta abierta a colaboraciones, incluso de los puntoCON.
Erótica: La blogosfera cubana contra los demonios (III)
por Manuel Gayol Mecías
Con frecuencia, en Erótica (Letra de Molde Ediciones, Miami, 2010) hay un entramado de ocurrencias que sirve para que el discurso continúe con su ironía. Pero, en general, la forma de contar toda la historia es la de una burla tomada en serio que intenta —lográndolo— dinamitar la lógica lingüística, pero que de igual manera da la posibilidad de crear un lenguaje-otro, ficcional, irreverente, erótico en el sentido hedonista, indicativo de que la “revancha lingüística” es también un rechazo contra todo tipo de sujeción, de imposición. Es por ello que Fidel Castro se hace de un:
adminículo antibalas, ligeramente semejante a un cinturón de castidad,
diseñado para salvaguardar las partes pudendas de su portador,
básicamente los glúteos y los genitales. Sobre todo los glúteos. Gracias a
la muñida curvatura del chaleco, su portador podía tomar asiento sin
mayores molestias, en tanto el diseño concebido por Sisborne disimulaba
eficazmente la presencia del artefacto. Esto último agradó particularmente a Castro.
diseñado para salvaguardar las partes pudendas de su portador,
básicamente los glúteos y los genitales. Sobre todo los glúteos. Gracias a
la muñida curvatura del chaleco, su portador podía tomar asiento sin
mayores molestias, en tanto el diseño concebido por Sisborne disimulaba
eficazmente la presencia del artefacto. Esto último agradó particularmente a Castro.
Uno de los aspectos relevantes de esta sorna es la seriedad con que se expresa. En otras palabras, el estilo sutilmente circunspecto con que está escrito, lo que crea un sentido “admisible, creíble y fidedigno” que nunca está divorciado de la verosimilitud imaginaria de la historia. Una historia que para ser tal reclama este tipo de pronunciamiento, esta sobriedad mordaz con que se cuentan las cosas.
En particular, para mí, este lenguaje hedónico, que sale de una nueva dimensión de lo imaginario, se encuentra dado consustancialmente por el pensamiento ideo-estético de las nuevas generaciones aparecidas en Cuba después de la “Revolución”. Pero principalmente por la eclosión, en sus propias estructuras mentales, del fenómeno de la Internet como movimiento generacional, de la aparición súbita de un hecho tan importante para los escritores y los que aspiran a serlo como es la blogosfera, sabiendo que ello sólo viene a ser una línea precursora de otra clase de espacios en la Red, como Twitter y Facebook, etcétera.
La comunicación con el mundo a través de la Internet, la blogosfera y Twitter —para los blogueros cubanos y unos cuantos más, de una minoría que puede tener acceso a la Red de Redes— ha representado en la Isla una ventana a la libertad no sólo por la libre y abismal información que provee, sino además porque esos mismos recursos digitales se han constituido en elementos clave para filtrar al mundo las verdades sobre la falta de libertad, la discriminación y la espoliación del gobierno contra el pueblo (asuntos directamente concernientes a los derechos humanos que la opinión pública internacional debía y debe conocer de primera mano) gracias a la expresión escrita online, principalmente, de estos jóvenes cubanos blogueros y twitteros.
En el capítulo Idamanda y el desbarajuste de los vertederos inservibles surge una especie de intratextualidad semiótica con los nombres de los blogs de la Mano Sucia y la Cloaca del Pantano. En el sentido en que el narrador extraño define a uno y a otro, y los ve competir, está la referencia básica al blog Cuba Inglesa (CI), del mismo Armando Añel. De aquí esa intratextualidad que digo, que es real dentro de este mundo incluso como mundo originario y altamente explosivo en influencias para esta novela. Erótica, por ello, podría devenir un desprendimiento de la blogosfera, o más bien del carácter “bloguero” del autor. Y es por lo que esta narración —para rehacer su nueva dimensión; quiero decir, para rehacer el nuevo universo virtual a la realidad corpórea de este planeta llamado “Cuba Castrista”— necesita persuadir a las recientes generaciones con un nuevo lenguaje y una nueva manera de entretejer la invención de la historia.
La competencia entre los blogs de la Mano Limpia (que se hacía llamar de la Mano Sucia) y la Cloaca del Pantano, de la cual habla el Narrador Extraño (a partir de aquí lo pongo con mayúsculas, puesto que ya considero la perspectiva del discurso como protagónica), es la misma que existe entre los posts que aparecen en CI y la diarrea de los comentarios hechos por los trolls (saboteadores) que persiguen a muchos de los escritos. En definitiva, esto de partir de CI es lo que —a mi juicio— define a Erótica como un universo paralelo, su proyección de constituir un mundo de esencia virtual, invisible y blogosférico, que nada más se deja ver y sentir a través de las palabras, como salido de la mejor ficción.
En particular, para mí, este lenguaje hedónico, que sale de una nueva dimensión de lo imaginario, se encuentra dado consustancialmente por el pensamiento ideo-estético de las nuevas generaciones aparecidas en Cuba después de la “Revolución”. Pero principalmente por la eclosión, en sus propias estructuras mentales, del fenómeno de la Internet como movimiento generacional, de la aparición súbita de un hecho tan importante para los escritores y los que aspiran a serlo como es la blogosfera, sabiendo que ello sólo viene a ser una línea precursora de otra clase de espacios en la Red, como Twitter y Facebook, etcétera.
La comunicación con el mundo a través de la Internet, la blogosfera y Twitter —para los blogueros cubanos y unos cuantos más, de una minoría que puede tener acceso a la Red de Redes— ha representado en la Isla una ventana a la libertad no sólo por la libre y abismal información que provee, sino además porque esos mismos recursos digitales se han constituido en elementos clave para filtrar al mundo las verdades sobre la falta de libertad, la discriminación y la espoliación del gobierno contra el pueblo (asuntos directamente concernientes a los derechos humanos que la opinión pública internacional debía y debe conocer de primera mano) gracias a la expresión escrita online, principalmente, de estos jóvenes cubanos blogueros y twitteros.
En el capítulo Idamanda y el desbarajuste de los vertederos inservibles surge una especie de intratextualidad semiótica con los nombres de los blogs de la Mano Sucia y la Cloaca del Pantano. En el sentido en que el narrador extraño define a uno y a otro, y los ve competir, está la referencia básica al blog Cuba Inglesa (CI), del mismo Armando Añel. De aquí esa intratextualidad que digo, que es real dentro de este mundo incluso como mundo originario y altamente explosivo en influencias para esta novela. Erótica, por ello, podría devenir un desprendimiento de la blogosfera, o más bien del carácter “bloguero” del autor. Y es por lo que esta narración —para rehacer su nueva dimensión; quiero decir, para rehacer el nuevo universo virtual a la realidad corpórea de este planeta llamado “Cuba Castrista”— necesita persuadir a las recientes generaciones con un nuevo lenguaje y una nueva manera de entretejer la invención de la historia.
La competencia entre los blogs de la Mano Limpia (que se hacía llamar de la Mano Sucia) y la Cloaca del Pantano, de la cual habla el Narrador Extraño (a partir de aquí lo pongo con mayúsculas, puesto que ya considero la perspectiva del discurso como protagónica), es la misma que existe entre los posts que aparecen en CI y la diarrea de los comentarios hechos por los trolls (saboteadores) que persiguen a muchos de los escritos. En definitiva, esto de partir de CI es lo que —a mi juicio— define a Erótica como un universo paralelo, su proyección de constituir un mundo de esencia virtual, invisible y blogosférico, que nada más se deja ver y sentir a través de las palabras, como salido de la mejor ficción.
¿Qué es un blog? (I)
Un reciente debate, algo subido de tono, en la sección de comentarios de Cuba Inglesa (CI), me motivó a escribir esta breve serie. Uno de los anónimos en disputa se refería a la exclusividad del arte –“el arte es exclusivo o no es”, decía más o menos, rechazando el carácter inclusivo de CI—, mientras el otro argumentaba que un blog era como una especie de periódico, en el que convivían diversas secciones, firmas y perspectivas.Por supuesto, CI, que en definitiva no es más que un blog –hasta tanto se pruebe lo contrario--, no aspira a convertirse en una cosa ni en la otra: ni en un blog exclusivamente dedicado al arte, ni en un periódico tradicional. Es verdad que tenemos, esquemáticamente hablando, al periódico como referencia. Pero aspiramos a ser periódico sólo en un sentido transversal. Es decir, aspiramos a ser algo más funcional que un periódico: algo más divertido, inclusivo, interactivo, audaz, vanguardista, democrático, libre. Claro, hablamos básicamente de aspiraciones, no de realidades. Pero sin aspiraciones, ¿a dónde vamos a parar?
jueves 28 de octubre de 2010
Ataque de risa
No queremos pertenecer a ninguna elite. Las elites, por lo menos las “intelectuales”, han demostrado no ser tales. No creemos en la palabrería de dichas elites, creemos en hechos concretos. Creemos en la grandeza de aquellos capaces de empinarse por encima de sus miserias. Creemos en la grandeza de quienes son capaces de ceder. Creemos en la grandeza de quienes no saben tirarse el peo más alto que el culo. Las elites cubanas dan risa. Durante siglos, no ya décadas, han sido incapaces de gestionar la nación, desde la plaza hasta la mesa del comedor de su casa, de manera que, ¿de qué elites estamos hablando?De unas elites ni siquiera capaces de gestionarse a sí mismas. Elites fabricadas en serie para caerse a mentiras entre ellas. Por eso los cubanos, el pueblo llano –que tampoco merece mayor respeto, por supuesto—, no se las traga ni se las cree. Por eso estas falsas elites viven de la limosna y la superchería, de la envidia, la intolerancia y la mezquindad.
¿Intelectuales? ¿Elites? A mearse de la risa. A tirarlas a mierda. Eso es lo que realmente merecen. La gran burla total, masiva, consuetudinaria. Un gigantesco ataque de risa.
Juan Carlos Recio: Veinte años de ficción
Tú no eres hoja clandestina
sembrada al centro de la casa
ni asciendes como humo
para simular algún vapor de agua.
Fluyes y fluyes y fluyes
mientras no dejas que pueda tocarte
una visión de tu otra vida invisible
aunque todo aparenta lo natural;
todo lo que de ti fluye me traga
viento que se llevó los gemidos
y esa idea al centro cuando te penetro
y la espuma de tus ojos resbalan
un vicio robado a la costumbre
una forma ejercitable recetada con exactitud
y las horas, los años de tanto ajetreo
todo los cisnes que te has visto obligada a dibujar
y repites como si cada lago fuera un canto
una cita acordada para cultivar tu honradez.
Pero el humo y tú son mis espamos
el humo y tú es lo más real de lo que he visto
apenas si puedes ver los encantos dices
apenas alcanzas esa otra divinidad que soy
ama al cisne salvaje
"y convierte mi cuerpo"
hoja y vapor, hoja y humo...
Pero no todos los cantos me llevan a ti
algunos gemidos se pierden en la nada
algunas cosas son ficción de lo real
y cuando creo que fluyes es sólo un cuerpo
desnudo como una hoja que el viento
choca contra el cristal de la ventana
y todo lo demás simula lo natural
mientras te alejas para que imagine, fluyes
te levantas como si de verdad supieras
ser el cisne salvaje y danzas...
El humo se acaba
el vapor devuelve lo invisible
siento el mareo que produce la hoja contra el cristal
siento todo lo que el viento se llevó
y regreso a la muerte de las cosas normales
cuando cierras la puerta y otro mundo se abre
boca arriba y dantesco
los restos de humo y vapor
colgados como una historia que quizás existe.
Pero tú y yo no somos el cisne
ni hoja
ni humo
ni cristal
es el naufragio de lo que pudo ser
como aquellos inventos clandestinos
cuando logramos fluir con una hoja de campana
hervidos como polen a fuego lento
antes que tus padres nos obligaran
al velo, a callar las voces que el viento devolvía
y a cada uno de los ruidos
que nuestros cuerpos devoran
porque nadie merece la falsa levedad del ser
porque nosotros nunca más supimos:
repetir la levedad
ni colgarnos como una historia.
sembrada al centro de la casa
ni asciendes como humo
para simular algún vapor de agua.
Fluyes y fluyes y fluyes
mientras no dejas que pueda tocarte
una visión de tu otra vida invisible
aunque todo aparenta lo natural;
todo lo que de ti fluye me traga
viento que se llevó los gemidos
y esa idea al centro cuando te penetro
y la espuma de tus ojos resbalan
un vicio robado a la costumbre
una forma ejercitable recetada con exactitud
y las horas, los años de tanto ajetreo
todo los cisnes que te has visto obligada a dibujar
y repites como si cada lago fuera un canto
una cita acordada para cultivar tu honradez.
Pero el humo y tú son mis espamos
el humo y tú es lo más real de lo que he visto
apenas si puedes ver los encantos dices
apenas alcanzas esa otra divinidad que soy
ama al cisne salvaje
"y convierte mi cuerpo"
hoja y vapor, hoja y humo...
Pero no todos los cantos me llevan a ti
algunos gemidos se pierden en la nada
algunas cosas son ficción de lo real
y cuando creo que fluyes es sólo un cuerpo
desnudo como una hoja que el viento
choca contra el cristal de la ventana
y todo lo demás simula lo natural
mientras te alejas para que imagine, fluyes
te levantas como si de verdad supieras
ser el cisne salvaje y danzas...
El humo se acaba
el vapor devuelve lo invisible
siento el mareo que produce la hoja contra el cristal
siento todo lo que el viento se llevó
y regreso a la muerte de las cosas normales
cuando cierras la puerta y otro mundo se abre
boca arriba y dantesco
los restos de humo y vapor
colgados como una historia que quizás existe.
Pero tú y yo no somos el cisne
ni hoja
ni humo
ni cristal
es el naufragio de lo que pudo ser
como aquellos inventos clandestinos
cuando logramos fluir con una hoja de campana
hervidos como polen a fuego lento
antes que tus padres nos obligaran
al velo, a callar las voces que el viento devolvía
y a cada uno de los ruidos
que nuestros cuerpos devoran
porque nadie merece la falsa levedad del ser
porque nosotros nunca más supimos:
repetir la levedad
ni colgarnos como una historia.
Erótica: La blogosfera cubana contra los demonios (II)
por Manuel Gayol Mecías
Erótica, la novela, es —entre tantas cosas— una amplia percepción del sexo como potencialidad presente y futura y, al mismo tiempo, como potencialidad de ser un hecho antropológico desde la perspectiva del hedonismo. O sea, el placer aquí es una latencia del lenguaje que se halla en la historia de una imaginería sexual que nunca acaba por aparecer, y que sólo se propone como expectativa. Lo erótico, así, es la belleza intrigante de una narración turbadora por impredecible; semántica que evoca el suspense de una posibilidad en el hecho de que el título crea la ilusión del estereotipo carnal y voluptuoso que se ha inventado del cubano, como si fuera vehemencia de necesidad perviviendo en la genética de un ser intenso.
Pero incluso es mucho más: es fábula de la imaginación creadora cuando se devela como un islote imaginario que, a pesar de ser pequeño e invisible, en su aspecto de universo paralelo puede representar la fuerza de una nueva generación, al tiempo que nos cuenta una historia de las probabilidades futuras de Cuba, la Isla en su objetividad, en su corporeidad, pero también ahora/aún en su propia contradicción de Espejismo.
Pero incluso es mucho más: es fábula de la imaginación creadora cuando se devela como un islote imaginario que, a pesar de ser pequeño e invisible, en su aspecto de universo paralelo puede representar la fuerza de una nueva generación, al tiempo que nos cuenta una historia de las probabilidades futuras de Cuba, la Isla en su objetividad, en su corporeidad, pero también ahora/aún en su propia contradicción de Espejismo.
Erótica, como conformación dialéctica de sus distintas eras (Thamacun, El Reducto, La Playa, Playa Hedónica, Cumberland y la propia Erótica), es la dimensión no-física y contraria a la Isla que inventaron los Castro: bueno, la Cuba de 1959 hasta nuestros días; una zona, además, extremadamente cerrada y prohibitiva, crepuscular y resbaladiza, esquiva, que se rehace constantemente en el subconsciente de un ser que pretende ser muchos seres, o que ciertamente es muchos seres y aparenta no estar pero que es, por su naturaleza ya errante —a partir de esa fecha tan conocida al modo de un divisor—, como la del mismo judío (la diáspora de los exiliados cubanos regados por todo el mundo); o de una manera un tanto más en broma, como si un poco de la inspiración hubiera sido sacada de aquella serie radial, comics o muñequito de Tamakún el Vengador Errante, personaje ficticio de Armando Couto, un escritor de radio y novelas en Cuba.
Ciertamente Thamacun, Cumberland o Erótica, como breve cúmulo de voces a modo de satélite invisible, dimensional y paralelo, es “el concepto de dejar de ser planeta —de ser totalidad— para convertirse en energía. Para desnudarse en sí mismos”.
La metafísica de esta novela, entre otros aspectos, es el pulso de su lenguaje, con esa energía en que convierte —de manera vital— su humor corrosivo, sutil. La de una palabra transgresora no sólo a nivel político, sino además a nivel del tipo de fábula que nos da un discurso propio en apego a determinadas intertextualidades literarias. Quizás esta novela en su lenguaje, y en su sentido semiótico y fabular, nos recuerde sutilmente a 1984 y también a Rebelión en la granja, ambas de George Orwell.
Ciertamente Thamacun, Cumberland o Erótica, como breve cúmulo de voces a modo de satélite invisible, dimensional y paralelo, es “el concepto de dejar de ser planeta —de ser totalidad— para convertirse en energía. Para desnudarse en sí mismos”.
La metafísica de esta novela, entre otros aspectos, es el pulso de su lenguaje, con esa energía en que convierte —de manera vital— su humor corrosivo, sutil. La de una palabra transgresora no sólo a nivel político, sino además a nivel del tipo de fábula que nos da un discurso propio en apego a determinadas intertextualidades literarias. Quizás esta novela en su lenguaje, y en su sentido semiótico y fabular, nos recuerde sutilmente a 1984 y también a Rebelión en la granja, ambas de George Orwell.
Pedro Merino y el realismo inevitable
por Armando Añel
En cualquier caso, en este, su último libro publicado, Pedro Merino (La Habana, 1967) consigue morder el pan de la adversidad y degustar sus jugos interiores, para recrear desde la experiencia concreta la sorprendente serie de escaramuzas y colisiones que constituyen el teatro del absurdo castrista. No en balde este escritor de prosa milimétrica y desafiante, relativamente desconocido en los predios de la narrativa cubana contemporánea, obtuvo en el año 2003 el Premio de Novela Breve Juan March en España, con el volumen Quinta de la Caridad (Operación Fula): en los cuentos de Merino no hay tiempo para perder en redundancias estéticas o en las derivas de un lenguaje transgresor, porque la transgresión está dada en la desbordante intensidad de la anécdota misma, de las situaciones y circunstancias que el lenguaje escogido por el narrador, armoniosamente adaptado a la realidad que describe, prácticamente empuja en las mentes de los lectores. Estamos ante un escritor que sabe lo que quiere, pero también sabe lo que hace.
Así, a través de una técnica narrativa en la que el punto y seguido sucesivo y la oración breve –en ocasiones sin sujeto presente— articulan los párrafos, transcurre airosa la anécdota pasajera. Porque la propia realidad, como conjunto, es siempre pasajera en Cuba. El tiempo no existe y los acontecimientos se suceden en su deambular inoperante, como si la vida misma desfilara al margen de los cuerpos y los escenarios, en otra dimensión ausente. En este sentido, Merino traduce fielmente la miserable realidad del castrismo –realismo sucio por partida doble—, con sangre fría y despiadada precisión. Parafraseando a Bill Clinton, aquí cabe exclamar: “No es la forma, es el contenido (es la economía), hipercrítico”.
Una vez más, Editorial Silueta da en el blanco con un libro en el que la Cuba totalitaria sale muy mal parada, como le corresponde salir, y la literatura termina ganando. En el que la anécdota, las anécdotas, preponderan sobre la mera forma. Contenido puro y duro. Realismo inevitable.
En Pan con tomates verdes y otros cuentos (Editorial Silueta, Miami, 2010) la realidad es un libro abierto que persigue al lector página tras página, en una trayectoria hacia la crudeza de los orígenes, del hombre cercado por el embate de los elementos y la insistente presencia de la adversidad. La adversidad de la Isla, de “la maldita circunstancia del agua por todas partes”, es aquí testigo presencial, telón de fondo y protagonista indiscutible. Todo se confabula en los relatos de este cuaderno de escritura precisa y ágil, descarnada y pujante, para ejemplificar la frase tal vez más utilizada por los cubanos en el último medio siglo: “No es fácil”. No es fácil vivir en la Cuba de los hermanos Castro.
En cualquier caso, en este, su último libro publicado, Pedro Merino (La Habana, 1967) consigue morder el pan de la adversidad y degustar sus jugos interiores, para recrear desde la experiencia concreta la sorprendente serie de escaramuzas y colisiones que constituyen el teatro del absurdo castrista. No en balde este escritor de prosa milimétrica y desafiante, relativamente desconocido en los predios de la narrativa cubana contemporánea, obtuvo en el año 2003 el Premio de Novela Breve Juan March en España, con el volumen Quinta de la Caridad (Operación Fula): en los cuentos de Merino no hay tiempo para perder en redundancias estéticas o en las derivas de un lenguaje transgresor, porque la transgresión está dada en la desbordante intensidad de la anécdota misma, de las situaciones y circunstancias que el lenguaje escogido por el narrador, armoniosamente adaptado a la realidad que describe, prácticamente empuja en las mentes de los lectores. Estamos ante un escritor que sabe lo que quiere, pero también sabe lo que hace.Así, a través de una técnica narrativa en la que el punto y seguido sucesivo y la oración breve –en ocasiones sin sujeto presente— articulan los párrafos, transcurre airosa la anécdota pasajera. Porque la propia realidad, como conjunto, es siempre pasajera en Cuba. El tiempo no existe y los acontecimientos se suceden en su deambular inoperante, como si la vida misma desfilara al margen de los cuerpos y los escenarios, en otra dimensión ausente. En este sentido, Merino traduce fielmente la miserable realidad del castrismo –realismo sucio por partida doble—, con sangre fría y despiadada precisión. Parafraseando a Bill Clinton, aquí cabe exclamar: “No es la forma, es el contenido (es la economía), hipercrítico”.
Una vez más, Editorial Silueta da en el blanco con un libro en el que la Cuba totalitaria sale muy mal parada, como le corresponde salir, y la literatura termina ganando. En el que la anécdota, las anécdotas, preponderan sobre la mera forma. Contenido puro y duro. Realismo inevitable.
Cuba Inglesa: ¿Se acabó el relajo?
Recientemente, una persona a quien estimamos mucho mi esposa y yo declinó tomarse una foto para Cuba Inglesa. Temía ella --y debo decir que a su “parche” no le faltaba herida-- ser objeto de ataques personales en este blog, por parte de comentaristas anónimos más interesados en sabotear que en debatir. El episodio introdujo reflexiones adicionales en torno al fenómeno del blog abierto y a nuestra disposición de mantenerlo sin moderar.
Como la mayoría de nuestros lectores conoce, no intervenimos en la sección de comentarios de Cuba Inglesa no sólo porque no nos alcanza el tiempo para moderar las decenas de réplicas que suelen acompañar los posts, sino porque estamos convencidos de que, en este apartado concreto, toda labor de moderación implica ejercer labores de juez y parte (y me refiero, sobre todo, a los numerosos comentarios cuya naturaleza ambigua, a medio camino en la crítica legítima y la ofensa personal o el intento de sabotaje, dificultan en extremo la toma de decisiones objetivas). Y no somos jueces ni podemos ser parte, so pena de acabar censurando sin ton ni son. Pero tras presenciar el episodio arriba mencionado –y otro adicional si se quiere más grave, y del que preferimos no dar detalles—, hemos decidido habilitar una variable que tal vez funcione para combatir ciertas trollerías, aquellas directamente ofensivas y que identifican claramente a sus víctimas.
A partir de ahora, aquellas personas directamente ofendidas en la sección de comentarios de Cuba Inglesa pueden escribirnos al email letrademolde@gmail.com solicitando que el comentario ofensivo sea borrado. Si la persona resulta claramente aludida en dicho comentario, y si nos escribe de manera absolutamente identificable, procederemos a eliminar el comentario, o los comentarios, en cuestión. Por ejemplo, “Jorge Luis” es un nombre común, que puede pertenecer a millones de personas. Pero el “Jorge Luis” autor de Historia universal de la infamia ya es otra cosa. Y Jorge Luis Borges también. Por supuesto, no hablamos aquí de críticas y objeciones, sino de ataques personales centrados claramente en ofender por ofender, en propagar calumnias y disparates manipuladores. De esta manera, quedará claro que la decisión de suprimir el comentario ofensivo ha sido legítimamente tomada por la víctima del mismo, no por los editores de este blog.
Por otro lado, a los propios editores, Armando Añel y su esposa, pueden continuar atacándonos “sin piedad”. No nos incluimos en esta nueva variable. Y no sólo porque no queremos convertirnos en juez y parte, como ya indiqué arriba, sino porque nos resbalan olímpicamente las histerias y ataquitos trolleros, cuando no nos divierten. Si los troles supieran cómo nos han hecho reír en numerosas ocasiones, literalmente los ataques de risa que nos han provocado con sus desesperados intentos de torcer el curso natural de este blog, seguramente “callarían para siempre”. Pero entendemos que no todo el mundo tiene la misma disposición y talante. Cada ser humano es un universo en sí mismo. Y eso es respetable.
Por supuesto, nada de emails desconocidos ni nombres salidos de la nada. No se aceptarán subterfugios ni intentos colegiales de enredar la pita. Como quien dice, en este pueblo, y en este exilio, todos nos conocemos. Las solicitudes para que sean borrados los comentarios ofensivos tienen que ser fácilmente identificables y no dejar lugar a dudas sobre su autoría. A los troles que persistan en sus tonterías los dejaremos arando en el mar.
Por último, la sección de comentarios incluirá próximamente una nota de aviso en su columna superior derecha, indicando los pormenores de esta nueva prestación. Gracias por su paciencia.
Como la mayoría de nuestros lectores conoce, no intervenimos en la sección de comentarios de Cuba Inglesa no sólo porque no nos alcanza el tiempo para moderar las decenas de réplicas que suelen acompañar los posts, sino porque estamos convencidos de que, en este apartado concreto, toda labor de moderación implica ejercer labores de juez y parte (y me refiero, sobre todo, a los numerosos comentarios cuya naturaleza ambigua, a medio camino en la crítica legítima y la ofensa personal o el intento de sabotaje, dificultan en extremo la toma de decisiones objetivas). Y no somos jueces ni podemos ser parte, so pena de acabar censurando sin ton ni son. Pero tras presenciar el episodio arriba mencionado –y otro adicional si se quiere más grave, y del que preferimos no dar detalles—, hemos decidido habilitar una variable que tal vez funcione para combatir ciertas trollerías, aquellas directamente ofensivas y que identifican claramente a sus víctimas.
A partir de ahora, aquellas personas directamente ofendidas en la sección de comentarios de Cuba Inglesa pueden escribirnos al email letrademolde@gmail.com solicitando que el comentario ofensivo sea borrado. Si la persona resulta claramente aludida en dicho comentario, y si nos escribe de manera absolutamente identificable, procederemos a eliminar el comentario, o los comentarios, en cuestión. Por ejemplo, “Jorge Luis” es un nombre común, que puede pertenecer a millones de personas. Pero el “Jorge Luis” autor de Historia universal de la infamia ya es otra cosa. Y Jorge Luis Borges también. Por supuesto, no hablamos aquí de críticas y objeciones, sino de ataques personales centrados claramente en ofender por ofender, en propagar calumnias y disparates manipuladores. De esta manera, quedará claro que la decisión de suprimir el comentario ofensivo ha sido legítimamente tomada por la víctima del mismo, no por los editores de este blog.
Por otro lado, a los propios editores, Armando Añel y su esposa, pueden continuar atacándonos “sin piedad”. No nos incluimos en esta nueva variable. Y no sólo porque no queremos convertirnos en juez y parte, como ya indiqué arriba, sino porque nos resbalan olímpicamente las histerias y ataquitos trolleros, cuando no nos divierten. Si los troles supieran cómo nos han hecho reír en numerosas ocasiones, literalmente los ataques de risa que nos han provocado con sus desesperados intentos de torcer el curso natural de este blog, seguramente “callarían para siempre”. Pero entendemos que no todo el mundo tiene la misma disposición y talante. Cada ser humano es un universo en sí mismo. Y eso es respetable.
Por supuesto, nada de emails desconocidos ni nombres salidos de la nada. No se aceptarán subterfugios ni intentos colegiales de enredar la pita. Como quien dice, en este pueblo, y en este exilio, todos nos conocemos. Las solicitudes para que sean borrados los comentarios ofensivos tienen que ser fácilmente identificables y no dejar lugar a dudas sobre su autoría. A los troles que persistan en sus tonterías los dejaremos arando en el mar.
Por último, la sección de comentarios incluirá próximamente una nota de aviso en su columna superior derecha, indicando los pormenores de esta nueva prestación. Gracias por su paciencia.
Delio Regueral: Dios
Pregunta: ¿Qué harías en 24 horas si sustituyeras en el cargo a Dios?
Respuesta: Yo empiezo por hacer uso del carácter todopoderoso del cargo y le firmo sin delación la renuncia (a Dios, por supuesto). Después voy a tener que apurarme, pues sólo contaría con 23 horas, 59 minutos y 50 segundos para reorganizar el desastre mundial que es la obra indiscutible de mi antecesor.
Respuesta: Yo empiezo por hacer uso del carácter todopoderoso del cargo y le firmo sin delación la renuncia (a Dios, por supuesto). Después voy a tener que apurarme, pues sólo contaría con 23 horas, 59 minutos y 50 segundos para reorganizar el desastre mundial que es la obra indiscutible de mi antecesor.
¿Y tú?
miércoles 27 de octubre de 2010
Teatro cubano de Miami, noche de presentación
Vista parcial de autores, editores, teatristas y asistentes durante la presentación de Teatro cubano de Miami (la antología compilada por Luis de la Paz y publicada por la Editorial Silueta) este miércoles 27, en Teatro en Miami Studio (2500 SW Calle 8). La ciudad se reinventa. La noche se mueve. El teatro también.








Erótica: La blogosfera cubana contra los demonios (I)
por Manuel Gayol Mecías
Escribir sobre Erótica —novela breve pero intensa del escritor Armando Añel— es entrar en lo imaginario de un desconcertante universo paralelo, y en la experiencia de un tipo de placer que va más allá del erotismo conocido. Es entrar, digo, en el hedonismo del lenguaje y la re-creación de cómo se cuenta esta fábula que, aun cuando ha estado oculta pero sospechosamente pública, se postula como la antítesis de la historia impuesta en Cuba despiadadamente. De esta manera, y en esencia, nos permite conocer lo que ya es un nuevo modo de pensar en buena parte de la juventud cubana.
Escribir sobre esta historia permite descubrir además una inversión de realidades, entre lo que sería la nueva mentalidad de los que, de una forma u otra, han podido tener acceso a la Red y a los teléfonos celulares, blogueros y twitteros de la Isla, y las demoniacas estructuras sociopolíticas y de represión de la dictadura para intentar mantener el Espejismo.
En este sentido de la inversión, es imprescindible reconocer que la verdadera objetividad se encuentra en la mentalidad digital de estos internautas de nuevo tipo, dentro y fuera de la Isla. Estos internautas hacen que ahora sea la realidad de la ficción el hecho esencial de un tiempo humano más justo, que ha logrado anteponerse, ¡al fin!, a la falsa realidad de un ultranacionalismo dictatorial (si es que entendemos por realidad tanto lo corpóreo como la dimensión de los reinos imaginarios).
De hecho, esta narración abarca desde la diversidad de lo antropológico y lo filosófico a la metafísica, pasando por la inquietante combinación entre un estilo en el discurso de supuesto engolamiento y una sintaxis como de prosa ensayística, digamos, para dar con un lenguaje que atañe al absurdo más kafkiano, pero discurso no menos cierto de constante doble fondo, y que todo el tiempo se constituye —como historia al fin— en una denuncia generacional de la catástrofe que ha sido el “Planeta Cuba”, llamado de esta manera por el extraño narrador de este libro.
Erótica es así la experiencia a posteriori de una dimensión virtual —su mundo está ligado a la Internet y no al sexo propiamente dicho— que no busca presentar el entendimiento de una vida lógica. Incluso, pienso que esta novela se encuentra en contra de la lógica racional, pero no así de la paradójica lógica de lo inverosímil, que es la verosimilitud de las coordenadas imaginarias.
Escribir sobre esta historia permite descubrir además una inversión de realidades, entre lo que sería la nueva mentalidad de los que, de una forma u otra, han podido tener acceso a la Red y a los teléfonos celulares, blogueros y twitteros de la Isla, y las demoniacas estructuras sociopolíticas y de represión de la dictadura para intentar mantener el Espejismo.En este sentido de la inversión, es imprescindible reconocer que la verdadera objetividad se encuentra en la mentalidad digital de estos internautas de nuevo tipo, dentro y fuera de la Isla. Estos internautas hacen que ahora sea la realidad de la ficción el hecho esencial de un tiempo humano más justo, que ha logrado anteponerse, ¡al fin!, a la falsa realidad de un ultranacionalismo dictatorial (si es que entendemos por realidad tanto lo corpóreo como la dimensión de los reinos imaginarios).
De hecho, esta narración abarca desde la diversidad de lo antropológico y lo filosófico a la metafísica, pasando por la inquietante combinación entre un estilo en el discurso de supuesto engolamiento y una sintaxis como de prosa ensayística, digamos, para dar con un lenguaje que atañe al absurdo más kafkiano, pero discurso no menos cierto de constante doble fondo, y que todo el tiempo se constituye —como historia al fin— en una denuncia generacional de la catástrofe que ha sido el “Planeta Cuba”, llamado de esta manera por el extraño narrador de este libro.
Erótica es así la experiencia a posteriori de una dimensión virtual —su mundo está ligado a la Internet y no al sexo propiamente dicho— que no busca presentar el entendimiento de una vida lógica. Incluso, pienso que esta novela se encuentra en contra de la lógica racional, pero no así de la paradójica lógica de lo inverosímil, que es la verosimilitud de las coordenadas imaginarias.
Teatro cubano de Miami, esta noche
“A partir de hoy los estudiosos de la dramaturgia cubana del exilio tendrán a su disposición el libro Teatro cubano de Miami (Silueta, 2010), una selección de obras de autores cubanos residentes en esta ciudad realizada por el escritor Luis de la Paz. El volumen será presentado por su compilador y el escritor Rodolfo Martínez Sotomayor, director de la Editorial Silueta, como parte de las actividades de TEMfest, la muestra de teatro local que concluirá el 21 de noviembre.
“Los parientes lejanos (Julio Matas), Tirando las cartas (Matías Montes Huidobro), Rehenes (José Abreu Felippe), Fuerte como la muerte (Daniel Fernández), El reloj dodecafónico (Ernesto García), La noche de Eva (Yvonne López Arenal) y Triángulos obtusos (Julie de Grandy) conforman la entrega”.
“Los parientes lejanos (Julio Matas), Tirando las cartas (Matías Montes Huidobro), Rehenes (José Abreu Felippe), Fuerte como la muerte (Daniel Fernández), El reloj dodecafónico (Ernesto García), La noche de Eva (Yvonne López Arenal) y Triángulos obtusos (Julie de Grandy) conforman la entrega”.
Arturo Arias-Polo en El Nuevo Herald

Presentación de Teatro cubano de Miami este miércoles 27, a las ocho de la noche, en Teatro en Miami Studio (2500 SW Calle 8). La entrada libre. Más detalles en el (305) 551-7473.
martes 26 de octubre de 2010
Poética de la Imago
por Manuel Gayol Mecías
Pero si la Imago es recuerdo, nostalgia, pasado, es también, y mucho más, el presente, el futuro y lo nuevo como mencioné: el cambio es algo intrínseco en este reino; no puede ser de otra manera, porque esta Imago (que podría ser análoga a la que se encuentra en el sistema poético de José Lezama Lima) es asimismo análoga al Aleph de Jorge Luis Borges, que contiene todas las imágenes y aun las que están por surgir.
A no dudar Lezama, uno de nuestros más preclaros poetas, supo abrir este camino y crear su sistema de la Gran Imagen; valorar y recomponer la fugaz eternidad de los poemas, en los que nos hace sentir el “éxtasis de lo invisible”. La poética, como sistema de imágenes, dando vida a nuestro mundo corpóreo-imaginario. Por lo que la imaginación se nutre de los hechos creando nuevas imágenes. Hay irradiaciones del mundo físico que se deshacen en corpúsculos que de inmediato se reintegran otra vez proyectando un camino diferente a los conocidos, porque los corpúsculos se cruzan en la visión del poeta. Y esto ya fue dicho alguna vez.
Lo interesante de la poética de la Imago es que descubre que el mundo se encuentra en frecuente cambio, pero no es un simple cambio, sino que éste llega a ser una mutación. Es cuando se sabe que el poema gráficamente yace como símbolo pero en su sentido cognoscitivo se fuga y vuelve, según las infinitas lecturas. Es la purísima contradicción de lo efímero y lo perenne, del instante y la fugacidad. Aquí, con Lezama, por medio de un cierto sentir casi metafísico, podemos acercarnos a una mística de la imagen final.
La Imago es el espacio-tiempo imaginativo que abarca en sus umbrales la posibilidad de bajar a la dimensión de lo físico como subir a la dimensión de la espiritualidad. La Imago —en mi criterio personal— se extiende, en su movimiento de ida y regreso, por los mundos imaginales, y en este sentido se convierte en la energía del ámbar, porque el ámbar es la Imago transformada en energía imaginaria.
En el trópico de la Imago la noche es fiesta. Es La Habana de Guillermo Cabrera Infante con su algarabía de danzas y música incesantes. Es la iluminación de los cabarets, las modelos, el ir y venir de los turistas, es la atmósfera de un sueño que sueña la noche entre bailes y risas, danzones y boleros, jazz y poesía. Volverán las viejas voces y se conocerán las nuevas, y la ciudad de Santiago se inundará también de las presencias recordadas, de las vivas y las muertas. La nostalgia aquí es sana, porque es vitalidad sin soledad, con los visos de lo nuevo. La Imago es poesía y es una verdadera danza perpetua.
Pero si la Imago es recuerdo, nostalgia, pasado, es también, y mucho más, el presente, el futuro y lo nuevo como mencioné: el cambio es algo intrínseco en este reino; no puede ser de otra manera, porque esta Imago (que podría ser análoga a la que se encuentra en el sistema poético de José Lezama Lima) es asimismo análoga al Aleph de Jorge Luis Borges, que contiene todas las imágenes y aun las que están por surgir.A no dudar Lezama, uno de nuestros más preclaros poetas, supo abrir este camino y crear su sistema de la Gran Imagen; valorar y recomponer la fugaz eternidad de los poemas, en los que nos hace sentir el “éxtasis de lo invisible”. La poética, como sistema de imágenes, dando vida a nuestro mundo corpóreo-imaginario. Por lo que la imaginación se nutre de los hechos creando nuevas imágenes. Hay irradiaciones del mundo físico que se deshacen en corpúsculos que de inmediato se reintegran otra vez proyectando un camino diferente a los conocidos, porque los corpúsculos se cruzan en la visión del poeta. Y esto ya fue dicho alguna vez.
Lo interesante de la poética de la Imago es que descubre que el mundo se encuentra en frecuente cambio, pero no es un simple cambio, sino que éste llega a ser una mutación. Es cuando se sabe que el poema gráficamente yace como símbolo pero en su sentido cognoscitivo se fuga y vuelve, según las infinitas lecturas. Es la purísima contradicción de lo efímero y lo perenne, del instante y la fugacidad. Aquí, con Lezama, por medio de un cierto sentir casi metafísico, podemos acercarnos a una mística de la imagen final.
La Imago es el espacio-tiempo imaginativo que abarca en sus umbrales la posibilidad de bajar a la dimensión de lo físico como subir a la dimensión de la espiritualidad. La Imago —en mi criterio personal— se extiende, en su movimiento de ida y regreso, por los mundos imaginales, y en este sentido se convierte en la energía del ámbar, porque el ámbar es la Imago transformada en energía imaginaria.
La chiringa en el avión
No sé ni para qué te lo digo, porque es mucho más inteligente dejar que sigas perdiendo tu tiempo, pero es curiosa esa persistencia infantil en atacar a tus “enemigos” por sus supuestas inclinaciones sexuales, 10:28, como si a estas alturas llamarle a alguien homosexual fuera una ofensa. Lo será sólo en los círculos más primitivos y provincianos, pero nadie medianamente inteligente y con algo de cultura, por lo menos en el exilio, puede pensar en disminuir o engrandecer a una persona porque sea o no heterosexual.Me recuerdas a una mulatica del edificio donde yo vivía en Cuba, muy metida ella en su mundillo del solar y la “ruta”, que intentaba ofenderme cada cierto tiempo gritándome “¡Blanco!”. Para ella, que yo fuera blanco era algo así como andar desteñido y carecer de sabor y onda (supongo). Era un poco retrasada, debo reconocerlo. A veces, leyéndote, me da la impresión no de que odies tanto a quienes intentas “ofender” desesperadamente, sino que eres un poco como aquella mulatica: elemental, terca y ligeramente retrasada. Porque insistir en esa trova del homosexualismo como ofensa a estas alturas de la película, es como intentar empinar chiringas dentro de un avión.
Anónimo aquí
Cláusula con levantamiento
Actualmente, una propuesta inteligente de los Estados Unidos sería ofrecerle a Cuba y a la comunidad internacional levantar el embargo comercial a cambio de la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con una cláusula democrática que exija la liberación de todos los presos políticos en Cuba, la convocatoria a elecciones libres y competitivas -como en su momento le reclamó a Fidel Castro la viuda de Salvador Allende- y la plena vigencia de las libertades democráticas fundamentales. Esta propuesta le permitiría a los Estados Unidos de América pasarle el tema al régimen cubano, pues el levantamiento del embargo implicaría realizar en la isla tanto una apertura política a la democracia como una apertura económica al libre comercio.Gabriel C. Salvia y Pablo E. Guido
Fascismo y comunismo: ¡Al ladrón! (III y final)
por Roberto Álvarez Quiñones
La expansión territorial nazi tuvo lugar mediante la guerra más sangrienta ocurrida jamás, y los crímenes más atroces, pero el comunismo, desde sus orígenes, igualmente planteó establecer la dictadura del proletariado a nivel planetario por medio de la violencia y no por la vía democrática de las urnas.
Desde la Internacional Comunista dirigida por Carlos Marx, el comunismo propugna la revolución social para imponerse a como dé lugar. Como decía el Che Guevara, convertir a cada revolucionario en “una perfecta máquina de matar”. La Unión Soviética expandió el socialismo a punta de bayoneta por Europa del Este y parte de Asia. Cuba desde los años 60 diseminó por Latinoamérica guerrillas rurales y urbanas que asaltaban bancos y cometían atentados terroristas. El plan de Castro y el Che era imponer continentalmente el comunismo.
En cuanto a represión, los nazis sobrepasaron todos los límites del horror, pero Stalin, Mao, Pol Pot, etcétera, no fueron monjitas de la caridad. Mataron o provocaron la muerte por hambre de cien millones de personas, según el Libro negro del comunismo, un estudio realizado por profesores europeos, casi todos de izquierda, y publicado en 1997.
En Cuba, según fuentes independientes, han sido fusilados unos 5,500 opositores desde 1959, muchos in situ, sin proceso legal alguno. En los diez meses que estuvo al frente de la Fortaleza de La Cabaña, el Che Guevara ordenó la ejecución de 209 opositores sin el debido proceso legal, a muchos de los cuales él voluntariamente dio el tiro de gracia en la cabeza, con su propia pistola.
El 17 de abril de 1961, horas después de Castro declarar el carácter comunista de la revolución y mientras desembarcaba una brigada de cubanos exiliados por Bahía de Cochinos, fueron arrestados y enviados a instalaciones y campos de concentración unos 340,000 ciudadanos, sin juicio, sólo porque no simpatizaban con el gobierno.
Entre 1960 y 1971 miles de familias campesinas fueron sacadas de sus hogares y tierras en la provincia central de Las Villas, donde unos 3,000 opositores se alzaron en armas contra Castro en los años 60, y reubicadas a la fuerza en la provincia occidental de Pinar del Río, a 400 kilómetros de distancia, lo que generó los llamados Pueblos Cautivos, 21 en total, aldeas-presidios al estilo de las de Siberia durante la época de Stalin. Muchas de las mujeres fueron sacadas de esos pueblos cautivos y llevadas con sus hijos para el reparto Miramar, en La Habana, separando a las familias como en Cambodia.
Hoy las torturas psicológicas y físicas siguen vigentes en Cuba. La frase “pásale la mano” es común entre los jefes de prisiones para ordenar palizas a los presos de conciencia “que no se portan bien”.
En fin, parafraseando a José Martí –y salvando las circunstancias y el simbolismo patriótico de la frase martiana— es evidente que el comunismo y el fascismo son del totalitarismo las dos alas. O dicho popularmente, son el mismo perro con diferente collar.
Desde la Internacional Comunista dirigida por Carlos Marx, el comunismo propugna la revolución social para imponerse a como dé lugar. Como decía el Che Guevara, convertir a cada revolucionario en “una perfecta máquina de matar”. La Unión Soviética expandió el socialismo a punta de bayoneta por Europa del Este y parte de Asia. Cuba desde los años 60 diseminó por Latinoamérica guerrillas rurales y urbanas que asaltaban bancos y cometían atentados terroristas. El plan de Castro y el Che era imponer continentalmente el comunismo.
En cuanto a represión, los nazis sobrepasaron todos los límites del horror, pero Stalin, Mao, Pol Pot, etcétera, no fueron monjitas de la caridad. Mataron o provocaron la muerte por hambre de cien millones de personas, según el Libro negro del comunismo, un estudio realizado por profesores europeos, casi todos de izquierda, y publicado en 1997.
En Cuba, según fuentes independientes, han sido fusilados unos 5,500 opositores desde 1959, muchos in situ, sin proceso legal alguno. En los diez meses que estuvo al frente de la Fortaleza de La Cabaña, el Che Guevara ordenó la ejecución de 209 opositores sin el debido proceso legal, a muchos de los cuales él voluntariamente dio el tiro de gracia en la cabeza, con su propia pistola.
El 17 de abril de 1961, horas después de Castro declarar el carácter comunista de la revolución y mientras desembarcaba una brigada de cubanos exiliados por Bahía de Cochinos, fueron arrestados y enviados a instalaciones y campos de concentración unos 340,000 ciudadanos, sin juicio, sólo porque no simpatizaban con el gobierno.
Entre 1960 y 1971 miles de familias campesinas fueron sacadas de sus hogares y tierras en la provincia central de Las Villas, donde unos 3,000 opositores se alzaron en armas contra Castro en los años 60, y reubicadas a la fuerza en la provincia occidental de Pinar del Río, a 400 kilómetros de distancia, lo que generó los llamados Pueblos Cautivos, 21 en total, aldeas-presidios al estilo de las de Siberia durante la época de Stalin. Muchas de las mujeres fueron sacadas de esos pueblos cautivos y llevadas con sus hijos para el reparto Miramar, en La Habana, separando a las familias como en Cambodia.
Hoy las torturas psicológicas y físicas siguen vigentes en Cuba. La frase “pásale la mano” es común entre los jefes de prisiones para ordenar palizas a los presos de conciencia “que no se portan bien”.
En fin, parafraseando a José Martí –y salvando las circunstancias y el simbolismo patriótico de la frase martiana— es evidente que el comunismo y el fascismo son del totalitarismo las dos alas. O dicho popularmente, son el mismo perro con diferente collar.
lunes 25 de octubre de 2010
Rolando Jorge: Materia inanimada
nada ocurre en la importante realidad de los trenes ese importante océano transcurre un domingo busca escalera ( pájaros y nubes saltan pararrayos)
asciende de la colada (bussiness, it’s only bussiness!) índole de rata
que construyen rusos desde radios y herramientas de guerra
soporta cargos de caza a la sombra y con aire fresco nadie oirá abrir
aunque crean a sus escritores imprescindibles. marchan a pie para exigir tendido de ferrocarril estación colonial teje tercer estamento. . .
Sándor Márai
era un escritor, un estilista, o, como más adelante llamarían a
los escritores que sólo eran escritores, un formalista
se dirige allí porque tiene un proceso
irá en otoño a China antes que decaiga el ánimo.
Los dragones que vuelan demasiado alto acaban por arrepentirse:
mitad perpetúa a los que creen −externa tao,
mitad del que cree que le falta moño de aguacero o
demasiado arrepentirse, pachá con levita Waterfield
que exclama sí, claro, cierta región del Paraná.
Pues en la cruda y el especialismo, cocainómano paga spleen
a manera de búho y va de vuelo como quiere Juan.
Edward y Georges en Praga obedecen al oboe,
nunca sabrán nada de la familia junto a Sears.
Edward cambia a Ripley de esa ciudad (Lieja es la Habana).
Pase de liebre para presidente cuenta días en chaqueta,
«hondo descontento de la vida» ve letra de bonzo ...
Weissberg aprende a beber cicuta;
se cree “buena” cultura y mata para ser presidente, metáfora
del ferrocarril de Kalda saqueada por José Carlos
(azul cedro es Lieja). Clama influencia
Monte Carmelo, como quiere Juan.
Lo que sabían no lo saben yo sí lo sé porque las mismas hojas en horda
originan Pisek, devuelven nativos pour le commerce du Haut Congo a
Matadi con disentería o fiebre biliar.
Los hermanos Bunau son rapaces y alguna vez levantarán un
imperio de mosquitos con inspectores cabañas transporte de víveres
(Stanley Pool en estación de lluvias) en rápido ascenso −no fue una
vida risueña la mía, anota−; hermanos malditos con la Ordre de
Lion Royal: especie de balcón donde comer para poder fumar yerba
traída del M’pozo a espalda de los belgas.
El anodino Joseph Loewy graba a cuchillo gigantesco país.
No tiene peso lo que hiciera en cuanto a emplastos de piel de
perro con terreno para propaganda confusionista por Taku.
Chinería más chinería menos acoge sobrino listo a matar a sus padres,
camuflaje de cualquier hombre.
¿Jeanne conmigo a China, a las montañas, al Teatro al aire libre de Oklahoma?
Arnus y Co., y mi sangre par sympathie pour la France:
(filatélica circunstancia), formaremos el mejor dúo incriminatorio
caro y elegante antes de enclaustrarnos en Zürau, anota Brod: anodino
(bibliotecario.
En la misma carretilla van Brunelda y Karl, Freud, que no vendrá
al hotel Askanischer Hof de Berlín a lavar su complejo de Edipo.
asciende de la colada (bussiness, it’s only bussiness!) índole de rata
que construyen rusos desde radios y herramientas de guerra
soporta cargos de caza a la sombra y con aire fresco nadie oirá abrir
aunque crean a sus escritores imprescindibles. marchan a pie para exigir tendido de ferrocarril estación colonial teje tercer estamento. . .
Sándor Márai
era un escritor, un estilista, o, como más adelante llamarían a
los escritores que sólo eran escritores, un formalista
se dirige allí porque tiene un proceso
irá en otoño a China antes que decaiga el ánimo.
Los dragones que vuelan demasiado alto acaban por arrepentirse:
mitad perpetúa a los que creen −externa tao,
mitad del que cree que le falta moño de aguacero o
demasiado arrepentirse, pachá con levita Waterfield
que exclama sí, claro, cierta región del Paraná.
Pues en la cruda y el especialismo, cocainómano paga spleen
a manera de búho y va de vuelo como quiere Juan.
Edward y Georges en Praga obedecen al oboe,
nunca sabrán nada de la familia junto a Sears.
Edward cambia a Ripley de esa ciudad (Lieja es la Habana).
Pase de liebre para presidente cuenta días en chaqueta,
«hondo descontento de la vida» ve letra de bonzo ...
Weissberg aprende a beber cicuta;
se cree “buena” cultura y mata para ser presidente, metáfora
del ferrocarril de Kalda saqueada por José Carlos
(azul cedro es Lieja). Clama influencia
Monte Carmelo, como quiere Juan.
Lo que sabían no lo saben yo sí lo sé porque las mismas hojas en horda
originan Pisek, devuelven nativos pour le commerce du Haut Congo a
Matadi con disentería o fiebre biliar.
Los hermanos Bunau son rapaces y alguna vez levantarán un
imperio de mosquitos con inspectores cabañas transporte de víveres
(Stanley Pool en estación de lluvias) en rápido ascenso −no fue una
vida risueña la mía, anota−; hermanos malditos con la Ordre de
Lion Royal: especie de balcón donde comer para poder fumar yerba
traída del M’pozo a espalda de los belgas.
El anodino Joseph Loewy graba a cuchillo gigantesco país.
No tiene peso lo que hiciera en cuanto a emplastos de piel de
perro con terreno para propaganda confusionista por Taku.
Chinería más chinería menos acoge sobrino listo a matar a sus padres,
camuflaje de cualquier hombre.
¿Jeanne conmigo a China, a las montañas, al Teatro al aire libre de Oklahoma?
Arnus y Co., y mi sangre par sympathie pour la France:
(filatélica circunstancia), formaremos el mejor dúo incriminatorio
caro y elegante antes de enclaustrarnos en Zürau, anota Brod: anodino
(bibliotecario.
En la misma carretilla van Brunelda y Karl, Freud, que no vendrá
al hotel Askanischer Hof de Berlín a lavar su complejo de Edipo.
En defensa de la poesía
Nombremos aquí descarnadamente las cosas. Y no en defensa de Rolando Jorge, porque la literatura no ha de defenderse, vive por sí sola o muere, sino en defensa de la poesía misma y los lugares donde se presentan los escritores.Yo creo que es hora de que pensemos dos veces antes de criticar, y hacerlo siempre con juicio. Una de las cosas que veo comúnmente (en CI) es el anonimato y el ataque bárbaro. No creo que sean justas ninguna de la dos cosas, más bien creo que debemos darle una palmada en el hombro a quien lo merece y las gracias a los demás por la buena voluntad de ir tratando.
Una de mis observaciones es que las críticas aquí casi siempre tienen un marcado corte personal. A veces hay buenos textos a los que nadie se refiere, en una especie de complicidad aliada con la culpa, y malísimos textos a los que muchos tiran sus más lisonjeros halagos. Démosle las gracias a todos estos lugares que se ofrecen, llámense Delio Photo Studio, Zu Gallery, Café Demetrio, etcétera, y a quienes le dan la mano a la literatura y cooperan con ella. Por lo menos, en mi caso estoy agradecido.
Ad Guerra
Editorial redundante: La libertad como medio y como fin
No queremos volvernos reiterativos con el tema del foro abierto, o sección de comentarios, de Cuba Inglesa (CI). Pero este blog, como cualquier otro, se beneficia cada cierto tiempo de la participación de nuevos colaboradores y lectores, y a algunos de ellos les resulta difícil entender --y en ciertos casos puede que, incluso, le irrite-- la persistencia aquí de los troles y/o los comentaristas virulentos (por lo general anónimos), así como nuestra permisividad. Sobre todo a ellos está dirigido este editorial redundante, que vuelve sobre las razones por las cuales mantenemos sin moderar, censurar o cerrar, la sección de comentarios de este blog.
La transparencia, y la no intervención del editor –tijera en mano-- en los foros de discusión de CI, son indispensables para que un proyecto como el nuestro sea creíble. Así, las derivaciones hacia lo grotesco en la sección de comentarios las hemos visto, y seguiremos viendo, como un mal menor. Y no menor por relativizarlas, claro está, sino en el sentido de que hemos debido atravesarlas, o tolerarlas, en función de garantizar la más absoluta transparencia en el debate, y en atención a una verdad de Perogrullo: es preciso reconocer los problemas, desnudarlos, para buscarles raíz y solución (cuando los tienen). La crispación, por desgracia, forma parte de una cultura sociopolítica que nos acompaña, a los cubanos, desde siempre, pero nada que se mantenga a la sombra o a nivel de comentario de pasillo es a posteriori saludable, ni encuentra reforma, ni mejoramiento, ni antídoto. En este sentido, Internet se ha revelado como una herramienta maravillosa, capaz de abrir una brecha en el muro de la censura y la exclusión. El secretismo, la censura y la exclusión alimentan la doble moral y sirven de plataforma a quienes se valen de la ingenuidad o el desconocimiento de sus víctimas para manipular impunemente.
Por otro lado, sabemos que hay personas que por su brutalidad, prepotencia o desprecio hacia los demás se han ganado –minuciosamente— la animadversión de una mayoría. Pero esta circunstancia no justifica que nos abandonemos a nuestros más bajos instintos. La libertad implica responsabilidad. Y la responsabilidad es individual, está en cada uno de nosotros, latente en nuestras decisiones y acciones, no debe quedar en manos de un “infalible” policía del pensamiento –el editor del blog-- que en la inmensa mayoría de los casos, y a veces sin siquiera proponérselo conscientemente, empieza “moderando” y termina convertido en un manipulador. No nos engañemos: como blogueros, sólo contamos con un modo de garantizar absoluta transparencia, y neutralidad editorial, en el debate: absteniéndonos de censurar en un sentido u otro. Y esto vale doblemente para un blog como CI, con la dificultad añadida de que sus posts muchas veces acumulan decenas, a veces cientos, de comentarios, con lo que la labor de moderarlo sería de miniaturista.
Retomamos lo dicho en un editorial pasado. Es hora de agradecer públicamente a los tantos amigos y colegas que han sido atacados en este blog, ofendidos, de los que se han escrito barbaridades, y falsedades, anónimamente, y sin embargo han continuado con nosotros. Ellos han comprendido de qué va CI, lo que proponemos en última instancia. En mi caso particular (Armando Añel), tengo que agradecer que la inmensa mayoría ha entendido que no es censurando comentarios en su contra como mejor los apoyo o les muestro mi aprecio. Resulta complicado asimilar algo así, lo sé, sobre todo en una cultura como la nuestra. Pero todos ellos han sido atacados sin piedad aquí, y todos hemos seguido adelante. Es un privilegio y, una vez más, mi agradecimiento. A veces damos las cosas por sentadas, sin comprender que es necesario comunicarlas. La amistad es también --no sólo el amor— flujo de información. Gracias por su paciencia.
Vivir en libertad implica correr un cierto número de riesgos. Esta es una verdad como una casa, que trasciende cualquier consideración cultural o tecnológica. En este sentido, el modelo de blog abierto que propone CI reproduce, a nivel práctico, la máxima de Lord Acton: “La libertad no es un medio para un fin político superior. Es, en sí misma, el fin político máximo”.
La libertad en CI es el medio y el fin en sí misma.
La transparencia, y la no intervención del editor –tijera en mano-- en los foros de discusión de CI, son indispensables para que un proyecto como el nuestro sea creíble. Así, las derivaciones hacia lo grotesco en la sección de comentarios las hemos visto, y seguiremos viendo, como un mal menor. Y no menor por relativizarlas, claro está, sino en el sentido de que hemos debido atravesarlas, o tolerarlas, en función de garantizar la más absoluta transparencia en el debate, y en atención a una verdad de Perogrullo: es preciso reconocer los problemas, desnudarlos, para buscarles raíz y solución (cuando los tienen). La crispación, por desgracia, forma parte de una cultura sociopolítica que nos acompaña, a los cubanos, desde siempre, pero nada que se mantenga a la sombra o a nivel de comentario de pasillo es a posteriori saludable, ni encuentra reforma, ni mejoramiento, ni antídoto. En este sentido, Internet se ha revelado como una herramienta maravillosa, capaz de abrir una brecha en el muro de la censura y la exclusión. El secretismo, la censura y la exclusión alimentan la doble moral y sirven de plataforma a quienes se valen de la ingenuidad o el desconocimiento de sus víctimas para manipular impunemente.
Por otro lado, sabemos que hay personas que por su brutalidad, prepotencia o desprecio hacia los demás se han ganado –minuciosamente— la animadversión de una mayoría. Pero esta circunstancia no justifica que nos abandonemos a nuestros más bajos instintos. La libertad implica responsabilidad. Y la responsabilidad es individual, está en cada uno de nosotros, latente en nuestras decisiones y acciones, no debe quedar en manos de un “infalible” policía del pensamiento –el editor del blog-- que en la inmensa mayoría de los casos, y a veces sin siquiera proponérselo conscientemente, empieza “moderando” y termina convertido en un manipulador. No nos engañemos: como blogueros, sólo contamos con un modo de garantizar absoluta transparencia, y neutralidad editorial, en el debate: absteniéndonos de censurar en un sentido u otro. Y esto vale doblemente para un blog como CI, con la dificultad añadida de que sus posts muchas veces acumulan decenas, a veces cientos, de comentarios, con lo que la labor de moderarlo sería de miniaturista.
Retomamos lo dicho en un editorial pasado. Es hora de agradecer públicamente a los tantos amigos y colegas que han sido atacados en este blog, ofendidos, de los que se han escrito barbaridades, y falsedades, anónimamente, y sin embargo han continuado con nosotros. Ellos han comprendido de qué va CI, lo que proponemos en última instancia. En mi caso particular (Armando Añel), tengo que agradecer que la inmensa mayoría ha entendido que no es censurando comentarios en su contra como mejor los apoyo o les muestro mi aprecio. Resulta complicado asimilar algo así, lo sé, sobre todo en una cultura como la nuestra. Pero todos ellos han sido atacados sin piedad aquí, y todos hemos seguido adelante. Es un privilegio y, una vez más, mi agradecimiento. A veces damos las cosas por sentadas, sin comprender que es necesario comunicarlas. La amistad es también --no sólo el amor— flujo de información. Gracias por su paciencia.
Vivir en libertad implica correr un cierto número de riesgos. Esta es una verdad como una casa, que trasciende cualquier consideración cultural o tecnológica. En este sentido, el modelo de blog abierto que propone CI reproduce, a nivel práctico, la máxima de Lord Acton: “La libertad no es un medio para un fin político superior. Es, en sí misma, el fin político máximo”.
La libertad en CI es el medio y el fin en sí misma.
domingo 24 de octubre de 2010
Sobre un ataque anónimo al Premio René Ariza
El problema es una resta permanente, es también dividir para imperar. Como dijo Ariza, “el Fidel que llevamos adentro” soy yo, “a nadie quiero escuchar”. Es la envidia, que no es choteo ni costumbrismo, es miseria humana. Son todólogos baratos, ambiciosos y silvestres.¿A quién le interesa demeritar el Premio René Ariza? ¡A estas alturas del partido! Tarde, muy tarde, algo huele a podrido, como en un reino perdido. Huele a vaca en inmundicia que nunca será sagrada.
Los premiados, con historias todas muy diferentes, no tienen que inventarse ni premios, ni currículum, ni carreras. Nada que digan cambiará sus historias.
Sanidad mental para esquizoides patéticos. Infierno grande, muy grande. Devórense, que para la caldera que les toca no hace falta quien los hunda, entre ellos mismos se ahogan. Tiempo al tiempo.
La libertad en este país termina cuando afecta la de otro, libertad sin acoso. Que las brujas y los gorros son para Halloween.
Anónimo aquí
El símbolo caído
por Manuel Gayol Mecías
Del libro en preparación 1959. Cuba: El ser diverso y la isla imaginada
Según relata Cabrera Infante, la muerte de José Martí parece particularmente simbólica. El fundador del Partido Revolucionario Cubano se lanzó sorpresivamente al campo de batalla, en Dos Ríos, y su custodio, como también dice Cabrera Infante, “extrañamente llamado Ángel de la Guardia”, no pudo hacer otra cosa que seguirlo y verlo caer con un tiro en el cuello, otro en el pecho y otro más en el muslo derecho.
Pienso que otro sentido simbólico que nos ha rodeado, pero ya de la adversidad o del encadenamiento fatal de los sucesos que nos han roído desde tiempos ancestrales, fue que quien se encuentra con Martí herido y lo remata con un “rifle Remington” resultó ser un “práctico explorador de los españoles que era un mulato cubano” (Mea Cuba, Ob. cit.).
Aquí no solamente hay una potenciación simbólica del suicidio (cuando Martí se lanza como a que lo mataran), sino que, asimismo, aparece el hecho ciertamente convulso del homicidio entre los cubanos: el fratricidio o también el parricidio, el sino paradójico de que sea un mulato, alguien representativo de nuestra mezcla, quien conscientemente remate al “héroe de Dos Ríos” y con ello contribuya a destruir una de las esperanzas de la libertad de Cuba. O, al menos, de su propia libertad de mulato incluso; o, a lo peor, del sentido de libertad para todos los cubanos.
Pienso que otro sentido simbólico que nos ha rodeado, pero ya de la adversidad o del encadenamiento fatal de los sucesos que nos han roído desde tiempos ancestrales, fue que quien se encuentra con Martí herido y lo remata con un “rifle Remington” resultó ser un “práctico explorador de los españoles que era un mulato cubano” (Mea Cuba, Ob. cit.).Aquí no solamente hay una potenciación simbólica del suicidio (cuando Martí se lanza como a que lo mataran), sino que, asimismo, aparece el hecho ciertamente convulso del homicidio entre los cubanos: el fratricidio o también el parricidio, el sino paradójico de que sea un mulato, alguien representativo de nuestra mezcla, quien conscientemente remate al “héroe de Dos Ríos” y con ello contribuya a destruir una de las esperanzas de la libertad de Cuba. O, al menos, de su propia libertad de mulato incluso; o, a lo peor, del sentido de libertad para todos los cubanos.
Del libro en preparación 1959. Cuba: El ser diverso y la isla imaginada
sábado 23 de octubre de 2010
Fascismo y comunismo: ¡Al ladrón! (II)
por Roberto Álvarez Quiñones
No se suprime la propiedad privada, pero las industrias son obligadas a producir lo que el gobierno les ordena, y así quedan ensambladas al Estado. Los pequeños y medianos negocios se mantienen independientes, aunque pueden ser sometidos a las directrices fascistas.
El Estado paternalista interviene en todos los aspectos de la vida del individuo, al que libera de su “miedo a la libertad”, al decir del psicólogo y filósofo alemán Erich Fromm. No existen los derechos individuales.
Ya se sabe: El líder y el partido fascistas siembran en la población el odio a un enemigo imaginario, interior o exterior, para alentar el nacionalismo. La desinformación, la manipulación y la represión son los pilares básicos del sistema. Se identifica al líder supremo con la nación.
No se suprime la propiedad privada, pero las industrias son obligadas a producir lo que el gobierno les ordena, y así quedan ensambladas al Estado. Los pequeños y medianos negocios se mantienen independientes, aunque pueden ser sometidos a las directrices fascistas.El Estado paternalista interviene en todos los aspectos de la vida del individuo, al que libera de su “miedo a la libertad”, al decir del psicólogo y filósofo alemán Erich Fromm. No existen los derechos individuales.
Hay algunas diferencias entre el fascismo alemán y el italiano. Este último se basa en el Estado como su piedra angular, al que considera el espíritu del pueblo.
El nationalsozialismus (nazismo), aunque estatista igualmente, tiene como eje gravitacional lo que el historiador polaco-judío Zeev Sternhell denomina el “determinismo biológico”, o sea, la “raza superior”, una corrupción grotesca del principio darwinista de la evolución de las especies. Se trata de un racismo demencial que canalizó el exterminio de los judíos y de los seres “inferiores” al ario alemán, el superhombre de que hablaba el filósofo racista Friedrich Nietzsche.
Mussolini resumía la filosofía fascista con una frase: “Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado”.
En junio de 1961, Fidel Castro repitió esa misma frase al trazar la política cultural cubana: “Dentro de la revolución (léase Estado) todo, contra la revolución, nada, ningún derecho”. ¿Casualidad? No lo creo, Castro en su juventud fue un gran admirador de Mussolini.
El nationalsozialismus (nazismo), aunque estatista igualmente, tiene como eje gravitacional lo que el historiador polaco-judío Zeev Sternhell denomina el “determinismo biológico”, o sea, la “raza superior”, una corrupción grotesca del principio darwinista de la evolución de las especies. Se trata de un racismo demencial que canalizó el exterminio de los judíos y de los seres “inferiores” al ario alemán, el superhombre de que hablaba el filósofo racista Friedrich Nietzsche.
Mussolini resumía la filosofía fascista con una frase: “Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado”.
En junio de 1961, Fidel Castro repitió esa misma frase al trazar la política cultural cubana: “Dentro de la revolución (léase Estado) todo, contra la revolución, nada, ningún derecho”. ¿Casualidad? No lo creo, Castro en su juventud fue un gran admirador de Mussolini.
Sobre anécdotas, cuentos, chanzas y chistes
por Pedro Merino
Cada escritor posee un lenguaje en relación al lector, medio o culto, al cual quiere llegar. Lezama Lima utilizó una prosa elegante en Paradiso; sin embargo, la mayoría de sus lectores sólo entendió su capítulo VIII, donde cohabitan personajes desnudos, escenas coitales, etcétera. Es evidente que ese capítulo fue dedicado a un lector medio. No así el resto de la novela.
También, el propio Alejo Carpentier no sabía llegar al lector a través de diálogos, pero su prosa barroca logró enternecer a un sector del público y la crítica. En El reino de este mundo, se aprecia ese acercamiento a un lector culto.
No recuerdo ahora el nombre del crítico literario que una vez, leyendo los apuntes de un afamado escritor --el cual había escrito con mala caligrafía esta frase: “Un hombre va a un casino y gana un millón de dólares, pero cuando llega a su casa se suicida”--, quedó conmovido, pues se supone que nadie se suicide cuando es rico, millonario. La conclusión a la cual llegó el crítico fue que, a partir del suicidio del personaje, comenzaba la Segunda Historia, o el cuento en sí, en caso de que fuera una narración corta.
Es importante que todo cuento tenga un conflicto, unas contradicciones, ideas antagónicas. De lo contrario retrocede a la anécdota, queda en un limbo. Claro, puede que algunos duden: los críticos, las reglas, las leyes… Pero para toda empresa en esta vida se necesitan teoría y práctica. La práctica es el criterio de la verdad cuando se apoya en la teoría, y la aplica. Por ejemplo: para aprender a conducir un auto hay que leerse un manual de conducción. Digo esto porque siempre se odia a los críticos literarios. No es lo mismo que te critiquen tu esposa, tus seres queridos. Se necesita oficio para ejercer la crítica imparcial. Luego, paciencia para aceptarla los autores. Algunos piensan que esos críticos son en realidad escritores frustrados que tuvieron que conformarse con el ejercicio de la crítica. Y agrego que si esos críticos literarios son, efectivamente, escritores frustrados, sí lograron identificarse con esa prensa especializada, con el público lector, a través de sus críticas.
Cada narrador, novel o profesional, deambula por las letras, por la etimología de las palabras. Hay autores que abordan la denuncia social, los temas históricos, etcétera. Otros escriben por oficio, para cobrar la mesada, y pueden, claro, abordar también la denuncia social, los temas históricos, etcétera. Cada autor tiene su estilo, ya sea sencillo o complejo, ya sea que utilice un lenguaje transparente, simple, directo o, por el contrario, barroco, complejo, rebuscado.
Recomiendo el Decálogo del perfecto cuentista, de Horacio Quiroga, dando clic sobre el título subrayado en rojo. Muchas gracias.
Escribir es un reto, ya sea ficción o no-ficción. Aunque la ficción es una mentira literaria, llama la atención la confusión existente en la literatura que muchos autores noveles e, inclusive, con trayectoria --diríase que literaria-- tratan de llevar al papel. Y es que la crítica, la buena, ha mostrado o desarrollado conceptos sobre lo que son las anécdotas (narraciones basadas en un suceso, por ejemplo, que narra una historia), y sobre el cuento (narraciones cortas --el minicuento, mientras menos oraciones tenga, mejor--, de pocas cuartillas, que son narradas con tensión e intensidad). Sobre las chanzas o chistes, es obvio que se entienda el fin con que fue creada esa narración de burla, sarcasmo, etcétera, que nada tiene que ver con las dos primeras.
Cada escritor posee un lenguaje en relación al lector, medio o culto, al cual quiere llegar. Lezama Lima utilizó una prosa elegante en Paradiso; sin embargo, la mayoría de sus lectores sólo entendió su capítulo VIII, donde cohabitan personajes desnudos, escenas coitales, etcétera. Es evidente que ese capítulo fue dedicado a un lector medio. No así el resto de la novela.También, el propio Alejo Carpentier no sabía llegar al lector a través de diálogos, pero su prosa barroca logró enternecer a un sector del público y la crítica. En El reino de este mundo, se aprecia ese acercamiento a un lector culto.
No recuerdo ahora el nombre del crítico literario que una vez, leyendo los apuntes de un afamado escritor --el cual había escrito con mala caligrafía esta frase: “Un hombre va a un casino y gana un millón de dólares, pero cuando llega a su casa se suicida”--, quedó conmovido, pues se supone que nadie se suicide cuando es rico, millonario. La conclusión a la cual llegó el crítico fue que, a partir del suicidio del personaje, comenzaba la Segunda Historia, o el cuento en sí, en caso de que fuera una narración corta.
Es importante que todo cuento tenga un conflicto, unas contradicciones, ideas antagónicas. De lo contrario retrocede a la anécdota, queda en un limbo. Claro, puede que algunos duden: los críticos, las reglas, las leyes… Pero para toda empresa en esta vida se necesitan teoría y práctica. La práctica es el criterio de la verdad cuando se apoya en la teoría, y la aplica. Por ejemplo: para aprender a conducir un auto hay que leerse un manual de conducción. Digo esto porque siempre se odia a los críticos literarios. No es lo mismo que te critiquen tu esposa, tus seres queridos. Se necesita oficio para ejercer la crítica imparcial. Luego, paciencia para aceptarla los autores. Algunos piensan que esos críticos son en realidad escritores frustrados que tuvieron que conformarse con el ejercicio de la crítica. Y agrego que si esos críticos literarios son, efectivamente, escritores frustrados, sí lograron identificarse con esa prensa especializada, con el público lector, a través de sus críticas.
Cada narrador, novel o profesional, deambula por las letras, por la etimología de las palabras. Hay autores que abordan la denuncia social, los temas históricos, etcétera. Otros escriben por oficio, para cobrar la mesada, y pueden, claro, abordar también la denuncia social, los temas históricos, etcétera. Cada autor tiene su estilo, ya sea sencillo o complejo, ya sea que utilice un lenguaje transparente, simple, directo o, por el contrario, barroco, complejo, rebuscado.
Recomiendo el Decálogo del perfecto cuentista, de Horacio Quiroga, dando clic sobre el título subrayado en rojo. Muchas gracias.
La cantante, Rolando Jorge y sus invitados
Fotos de una noche estelar, 22 de octubre de 2010, con la Editorial Silueta lanzando en Delio Photo Studio, presentado por José Abreu Felippe, el poemario La cantante se va de gira, de uno de los poetas más prolíficos, originales y auténticos de la poesía cubana contemporánea. Rolando Jorge.
viernes 22 de octubre de 2010
La revolución cubana: ¿Leyenda o realidad?
por Roberto Lozano
¿Exactamente de qué estamos hablando cuando hablamos de “revolución cubana”? ¿Cumple este evento histórico, durante su nacimiento y posterior existencia, con los parámetros que definen una revolución social, o sea, el cambio de estructuras de forma violenta en un periodo histórico relativamente corto, tal como reza la definición aceptada por las ciencias sociales, o se queda corta convirtiéndose en una simple revolución política, un mecanismo de conquista del poder? ¿Qué período histórico enmarca el período revolucionario? ¿Se incluye en este el período de la guerra de guerrillas de 1953-58? Sencillamente, sin una definición del objeto que estamos tratando de estudiar y del período histórico a considerar, la discusión deriva en una amalgama difusa de opiniones.
Asimismo, una leyenda o mito puede nacer también a partir de un hecho histórico concreto, como la Guerra de Troya. Es decir, la leyenda puede tener origen en la realidad, así que la disyuntiva Leyenda vs. Realidad puede llegar a ser tautológica por definición, si el “mito” tiene asidero empírico.
Además, cualquiera que se embarque en esa tarea tiene que empezar por aceptar que la mayoría de los estudiosos que ya han tratado de corroborar si ha ocurrido o no una revolución social en Cuba han contestado la interrogante de forma afirmativa. Eso no quiere decir que sus conclusiones sean eternas o incuestionables, sino que la responsabilidad de ofrecer la prueba de la refutación está en los hombros de los que creen que la revolución cubana no existió, que no es lo mismo que decir que ya no existe porque cumplió su ciclo histórico, y también es débito de los que aducen que la revolución es totalmente una invención o un ‘mito” de un “régimen embustero” para mantenerse en el poder.
Los críticos de la tesis de la revolución social adoptan una posición indefendible intelectualmente. Aceptar su hipótesis implicaría que las mejores mentes de las ciencias sociales, aquellas que han sido puestas al servicio del estudio de las revoluciones, han llegado a conclusiones erradas después de varios lustros de corroboración empírica, de estudios comparativos y multidisciplinarios. Son los críticos los que tienen que demostrar, utilizando como vara de medición la definición de revolución social, que en Cuba no ocurrió tal cosa, y al mismo tiempo definir los parámetros de su modelo de continuidad, no-revolucionario, para que puedan ser verificados por otros. De otra forma, también habría que pedirle a los físicos que demuestren de nuevo la existencia de la Ley de Gravedad.
Las revoluciones sociales están enmarcadas en periodos históricos bien concretos, no pueden alargarse como las revoluciones tecnológicas o industriales, que ocurren gradualmente en un largo período de tiempo. Es por eso que los que aceptan que la revolución social existió en Cuba, durante el período 1959-1968, también consideran un absurdo la celebración de la continuidad de la revolución cubana cada primero de enero. En este sentido, creemos que lo que sobrevive de la revolución social de 1959-68 y su posterior institucionalización durante el periodo 1969-74, son fundamentalmente sus políticas, el estatismo de su modelo de producción y el totalitarismo de su sistema político. La revolución social se acabó hace mucho tiempo, y lo que proyecta hacia el presente es la sombra de las instituciones y políticas forjadas durante su nacimiento e institucionalización.
Asimismo, algunos analistas fusionan el fenómeno de la rebelión con el de la revolución social. Por eso, incluyen incorrectamente el período 1953-58 como parte de la etapa “revolucionaria” sin tener en cuenta que, a pesar de que casi todas las revoluciones sociales han comenzado como rebeliones, no todas las rebeliones terminan siendo revoluciones sociales. Confunden a la cebra de la rebelión política con el tigre de la revolución social, sin molestarse en comparar qué separa una cosa de la otra.
Es cierto que el mito o leyenda siempre perdura, mucho más allá del hecho concreto que le da vida. Por eso, podemos llegar a la conclusión, sin temor a equivocarnos, en base a la observación empírica de lo que ocurre en el país, que la sociedad cubana no posee en la actualidad aquella combinación de elementos específicos que caracterizan una revolución social. Podemos hacerlo, sin negar la existencia del hecho histórico mismo (la revolución social) que ocurre con anterioridad y sin que ello implique una posición contradictoria. Sin embargo, las hipótesis alternativas llevan a la total negación de la existencia de la revolución social o a su aceptación como ente eterno e irreversible.
También es un error confundir el uso de la “revolución” en el léxico diario como prueba de su continuada existencia. Existen muchos ejemplos en la historia de la humanidad de creencias populares falsas, como la de que la Tierra era plana y no redonda. Por eso, me molesta que en Cuba se siga hablando de la “Revolución” como un ente vivo, que perdura, ya que lo considero una creencia carente de corroboración empírica, como las apoyadas por la Inquisición. En cuanto al mito de la revolución, las distorsiones, como su carácter progresista y sus exageraciones, como la llamada “epopeya revolucionaria” – una secuencia de escaramuzas--, demuestran que la revolución social y la leyenda que le acompaña constituyen una simbiosis inseparable, con la segunda adquiriendo mayor fuerza a medida que los hechos que le dieron vida se van opacando con el transcurso del tiempo.
Asimismo, una leyenda o mito puede nacer también a partir de un hecho histórico concreto, como la Guerra de Troya. Es decir, la leyenda puede tener origen en la realidad, así que la disyuntiva Leyenda vs. Realidad puede llegar a ser tautológica por definición, si el “mito” tiene asidero empírico.
Además, cualquiera que se embarque en esa tarea tiene que empezar por aceptar que la mayoría de los estudiosos que ya han tratado de corroborar si ha ocurrido o no una revolución social en Cuba han contestado la interrogante de forma afirmativa. Eso no quiere decir que sus conclusiones sean eternas o incuestionables, sino que la responsabilidad de ofrecer la prueba de la refutación está en los hombros de los que creen que la revolución cubana no existió, que no es lo mismo que decir que ya no existe porque cumplió su ciclo histórico, y también es débito de los que aducen que la revolución es totalmente una invención o un ‘mito” de un “régimen embustero” para mantenerse en el poder.
Los críticos de la tesis de la revolución social adoptan una posición indefendible intelectualmente. Aceptar su hipótesis implicaría que las mejores mentes de las ciencias sociales, aquellas que han sido puestas al servicio del estudio de las revoluciones, han llegado a conclusiones erradas después de varios lustros de corroboración empírica, de estudios comparativos y multidisciplinarios. Son los críticos los que tienen que demostrar, utilizando como vara de medición la definición de revolución social, que en Cuba no ocurrió tal cosa, y al mismo tiempo definir los parámetros de su modelo de continuidad, no-revolucionario, para que puedan ser verificados por otros. De otra forma, también habría que pedirle a los físicos que demuestren de nuevo la existencia de la Ley de Gravedad.
Las revoluciones sociales están enmarcadas en periodos históricos bien concretos, no pueden alargarse como las revoluciones tecnológicas o industriales, que ocurren gradualmente en un largo período de tiempo. Es por eso que los que aceptan que la revolución social existió en Cuba, durante el período 1959-1968, también consideran un absurdo la celebración de la continuidad de la revolución cubana cada primero de enero. En este sentido, creemos que lo que sobrevive de la revolución social de 1959-68 y su posterior institucionalización durante el periodo 1969-74, son fundamentalmente sus políticas, el estatismo de su modelo de producción y el totalitarismo de su sistema político. La revolución social se acabó hace mucho tiempo, y lo que proyecta hacia el presente es la sombra de las instituciones y políticas forjadas durante su nacimiento e institucionalización.
Asimismo, algunos analistas fusionan el fenómeno de la rebelión con el de la revolución social. Por eso, incluyen incorrectamente el período 1953-58 como parte de la etapa “revolucionaria” sin tener en cuenta que, a pesar de que casi todas las revoluciones sociales han comenzado como rebeliones, no todas las rebeliones terminan siendo revoluciones sociales. Confunden a la cebra de la rebelión política con el tigre de la revolución social, sin molestarse en comparar qué separa una cosa de la otra.
Es cierto que el mito o leyenda siempre perdura, mucho más allá del hecho concreto que le da vida. Por eso, podemos llegar a la conclusión, sin temor a equivocarnos, en base a la observación empírica de lo que ocurre en el país, que la sociedad cubana no posee en la actualidad aquella combinación de elementos específicos que caracterizan una revolución social. Podemos hacerlo, sin negar la existencia del hecho histórico mismo (la revolución social) que ocurre con anterioridad y sin que ello implique una posición contradictoria. Sin embargo, las hipótesis alternativas llevan a la total negación de la existencia de la revolución social o a su aceptación como ente eterno e irreversible.
También es un error confundir el uso de la “revolución” en el léxico diario como prueba de su continuada existencia. Existen muchos ejemplos en la historia de la humanidad de creencias populares falsas, como la de que la Tierra era plana y no redonda. Por eso, me molesta que en Cuba se siga hablando de la “Revolución” como un ente vivo, que perdura, ya que lo considero una creencia carente de corroboración empírica, como las apoyadas por la Inquisición. En cuanto al mito de la revolución, las distorsiones, como su carácter progresista y sus exageraciones, como la llamada “epopeya revolucionaria” – una secuencia de escaramuzas--, demuestran que la revolución social y la leyenda que le acompaña constituyen una simbiosis inseparable, con la segunda adquiriendo mayor fuerza a medida que los hechos que le dieron vida se van opacando con el transcurso del tiempo.
Zoe Valdés vs Guillermo Fariñas
Estos exiliados de “línea dura” no acaban de entender que para que exista democracia tiene que haber derecha, centro, izquierda y todo lo demás. Sin diversidad y pluralidad, sencillamente no hay libertad ni democracia. Yo estoy a favor del embargo, pero respeto escrupulosamente a quien esté en contra, siempre que me demuestre que es anticastrista, y Guillermo Fariñas lo ha demostrado sobradamente. Fariñas no es un “nuevo disidente” de postalita de esos que andan por La Habana intentando oscurecer a la oposición de toda la vida, ni siquiera fue el que gestionó la famosa Carta de los 74 (algún día sabremos quiénes fueron las cabezas pensantes detrás de ese documento inoportuno), es alguien que ha arriesgado su vida y que le canta las cuarenta a los Castro un día sí y el otro también. Ahora quieren desprestigiarlo porque entiende que el turismo norteamericano va a contribuir a la democratización de Cuba (cosa con la que yo no estoy de acuerdo, por cierto) y porque se ganó el Premio Sajarov.Para esta Zoe Valdés, todo el que no piense como ella no merece ser demócrata ni llamarse anticastrista. Una cosa es criticar, y otra difamar. Dios nos libre de un futuro con gente como esta, porque tendríamos la enésima dictadura personalista en el continente.
Pantaleón aquí
Fascismo y comunismo: ¡Al ladrón! (I)
por Roberto Álvarez Quiñones
El régimen de los hermanos Castro, y Hugo Chávez y sus acólitos, acostumbran a calificar de fascistas a quienes los critican y se pronuncian contra los regímenes dictatoriales y autoritarios. Esta práctica castro-chavista evoca la vieja táctica del caco que, huyendo de la policía a toda prisa, va gritando “¡Al ladrón, al ladrón…!” para escapar ileso.
Porque si alguien no debe acusar a nadie de fascista es precisamente un comunista. El socialismo marxista (comunismo) y el fascismo son hermanos siameses que se parecen tanto entre sí como dos gotas de agua. Lo que pasa aquí es que por razones ideológicas son poquísimos los historiadores y sociólogos que han comparado estas dos máximas expresiones del totalitarismo moderno.
La filósofa y politóloga alemana –de origen judío– Hannah Arendt sí hizo la comparación, y en Los orígenes del totalitarismo, publicado en 1951, mostró que estos dos experimentos sociales que vapulearon al siglo XX son hermanos gemelos.
Si nos remitimos a las enciclopedias y a los ensayos sobre el tema, el fascismo es una ideología política que plantea el colectivismo por encima del individualismo, coloca al Estado y la nación por encima de individuo, rechaza la “democracia burguesa”, el libre mercado, la competencia capitalista y suprime todos los partidos políticos excepto el fascista, encargado de construir una sociedad perfecta.
El partido y el gobierno fascistas exigen total obediencia a las masas, a las que adoctrinan para la formación de un “hombre nuevo” superior y sumiso que será el protagonista de la sociedad nueva que se construye. El Estado asume el control absoluto de los medios de comunicación, suprime la libertad de prensa y crea una gran maquinaria de propaganda que machaca la superioridad del fascismo y exalta al líder supremo, en el que se concentran todos los poderes del país, cual emperador romano.
A propósito, es importante destacar que al finalizar la Primera Guerra Mundial, aunque Italia fue uno de los aliados vencedores, no recibió mucho crédito por ello. Benito Mussolini exacerbó ese resentimiento italiano e impulsó un nacionalismo revanchista que canalizó en 1919 al crear los “Fasci Italiani di Combattimento”, grupos armados que en 1920 pasaron a ser el Partido Nacional Fascista de Italia. Mussolini soñaba con un renacimiento del Imperio Romano y se inspiraba en los antiguos césares. Por eso levantaba su brazo derecho para saludar, como en la Roma imperial. Hitler luego haría lo mismo.
Porque si alguien no debe acusar a nadie de fascista es precisamente un comunista. El socialismo marxista (comunismo) y el fascismo son hermanos siameses que se parecen tanto entre sí como dos gotas de agua. Lo que pasa aquí es que por razones ideológicas son poquísimos los historiadores y sociólogos que han comparado estas dos máximas expresiones del totalitarismo moderno.La filósofa y politóloga alemana –de origen judío– Hannah Arendt sí hizo la comparación, y en Los orígenes del totalitarismo, publicado en 1951, mostró que estos dos experimentos sociales que vapulearon al siglo XX son hermanos gemelos.
Si nos remitimos a las enciclopedias y a los ensayos sobre el tema, el fascismo es una ideología política que plantea el colectivismo por encima del individualismo, coloca al Estado y la nación por encima de individuo, rechaza la “democracia burguesa”, el libre mercado, la competencia capitalista y suprime todos los partidos políticos excepto el fascista, encargado de construir una sociedad perfecta.
El partido y el gobierno fascistas exigen total obediencia a las masas, a las que adoctrinan para la formación de un “hombre nuevo” superior y sumiso que será el protagonista de la sociedad nueva que se construye. El Estado asume el control absoluto de los medios de comunicación, suprime la libertad de prensa y crea una gran maquinaria de propaganda que machaca la superioridad del fascismo y exalta al líder supremo, en el que se concentran todos los poderes del país, cual emperador romano.
A propósito, es importante destacar que al finalizar la Primera Guerra Mundial, aunque Italia fue uno de los aliados vencedores, no recibió mucho crédito por ello. Benito Mussolini exacerbó ese resentimiento italiano e impulsó un nacionalismo revanchista que canalizó en 1919 al crear los “Fasci Italiani di Combattimento”, grupos armados que en 1920 pasaron a ser el Partido Nacional Fascista de Italia. Mussolini soñaba con un renacimiento del Imperio Romano y se inspiraba en los antiguos césares. Por eso levantaba su brazo derecho para saludar, como en la Roma imperial. Hitler luego haría lo mismo.
Poemas para la princesa: La presentación
Fragmento de la presentación de Poemas para la princesa, poemario de Armando Álvarez Bravo lanzado este 22 de octubre en la Casa Bacardí de la Universidad de Miami. Por Armando de Armas



Poemas para la princesa quizá no se preste para abundar en la andadura, pensamiento conservador, del poeta Armando Álvarez Bravo. Pero sólo en apariencia, pues si algo hay que empezar por preservar, conservar, en los tiempos que corren, quizá en todos los tiempos, eso es la familia, tan atacada, impunemente atacada diríamos, por la comparsa bullanguera de la corrección política, de esos que hablan, digamos, a favor de la unidad, bienestar y desarrollo de la familia latinoamericana, y nada a favor de la unidad, bienestar y desarrollo de la familia en concreto, patria menor y esencial, compuesta por un padre, una madre y su prole.
Luego, en el orden natural de las cosas, está que un poeta, un pensador de índole incorrecta, conservadora, haga poemas a la familia, a los integrantes de su familia. Algunos han criticado a nuestro bardo por este libro, Poemas para la princesa, dedicado a su nieta Ana María, y por uno anterior, La belleza del físico mundo, dedicado a su nieto Joseph Armando. Según los críticos, severos ellos, serían textos ñoños que no estarían a la altura (como si la altura del poeta no estuviese también, y sobre todo, a ras de mundo) de obras como Órbita de Lezama Lima, El azoro, Juicio de residencia y Cuaderno de campo, de títulos y nombramientos tan rotundos como el de miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua, correspondiente de la Real Academia Española y la Academia Norteamericana de la Lengua Española, miembro vitalicio de la American Translators Association y ex presidente del Pen Club de Escritores Cubanos en el Exilio. Olvidan que para un poeta no hay temas de altura, de mayor o menor altura. Que el poeta, si lo es, torna en altura lo que toca, lo que trabaja. El poeta es la altura, no los temas que trata.
Por supuesto, no es fácil hacer poesía dedicada a una madre, a los padres y, menos aún, a los nietos. Pero los poetas, los hombres, están para los riesgos, para correrlos, y si por algo merece la pena correr riesgos, quizá lo único que lo merezca, sería por la familia y, sobre todo, por los más pequeños de la familia. Están los riesgos y el ver cómo salimos de esos riesgos, y creo que Álvarez Bravo sale airoso. Lo logra, porque muchos de los poemas de este libro no son poemas para nietos, son Poemas, algunos de ellos dotados de una gran profundidad.
Luego, en el orden natural de las cosas, está que un poeta, un pensador de índole incorrecta, conservadora, haga poemas a la familia, a los integrantes de su familia. Algunos han criticado a nuestro bardo por este libro, Poemas para la princesa, dedicado a su nieta Ana María, y por uno anterior, La belleza del físico mundo, dedicado a su nieto Joseph Armando. Según los críticos, severos ellos, serían textos ñoños que no estarían a la altura (como si la altura del poeta no estuviese también, y sobre todo, a ras de mundo) de obras como Órbita de Lezama Lima, El azoro, Juicio de residencia y Cuaderno de campo, de títulos y nombramientos tan rotundos como el de miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua, correspondiente de la Real Academia Española y la Academia Norteamericana de la Lengua Española, miembro vitalicio de la American Translators Association y ex presidente del Pen Club de Escritores Cubanos en el Exilio. Olvidan que para un poeta no hay temas de altura, de mayor o menor altura. Que el poeta, si lo es, torna en altura lo que toca, lo que trabaja. El poeta es la altura, no los temas que trata.
Por supuesto, no es fácil hacer poesía dedicada a una madre, a los padres y, menos aún, a los nietos. Pero los poetas, los hombres, están para los riesgos, para correrlos, y si por algo merece la pena correr riesgos, quizá lo único que lo merezca, sería por la familia y, sobre todo, por los más pequeños de la familia. Están los riesgos y el ver cómo salimos de esos riesgos, y creo que Álvarez Bravo sale airoso. Lo logra, porque muchos de los poemas de este libro no son poemas para nietos, son Poemas, algunos de ellos dotados de una gran profundidad.
jueves 21 de octubre de 2010
Guillermo Fariñas, un Sajarov merecido
Desde aquí queremos felicitar al periodista y activista Guillermo Fariñas por su Premio Sajarov 2010. Ha dicho el propio opositor que este es un premio de todo el pueblo cubano, visible en aquellos que luchan por su libertad, y nos quedamos con esta última definición: Felicitamos no a todo el pueblo cubano, que en verdad no se merece este premio ni ninguno, sino exclusivamente a ese sector visible de la sociedad civil cubana, sobre todo de la oposición, que ha enfrentado, y sigue enfrentando valientemente, al gigantesco aparato represivo del régimen totalitario.
En esta hora, que debiera ser generosa y de comunión en torno a ciertas aspiraciones elementales, llaman la atención algunas reacciones. Los dejamos con varias de ellas, algunas más curiosas que otras:
Guillermo Fariñas. Este es un premio táctico, es un premio flaco, en el sentido de que el premio al que yo aspiro es a la democracia en Cuba. Ese es el Premio Gordo de Cuba y por ese seguiré luchando aunque me cueste la vida.
Laura Pollán. Fariñas es un ejemplo de dignidad, un hombre que ha estado dispuesto a entregar su vida por la libertad de los presos y que nunca ha claudicado en su lucha. Es un ejemplo para todos.
Oswaldo Payá. Felicitamos a Guillermo Fariñas por el premio Sajarov 2010. Pensamos que Europa sigue diciendo que los cubanos tenemos derecho a los derechos. A Europa y al resto del mundo les decimos: Que dentro de Cuba luchamos pacíficamente por estos derechos y esperamos la solidaridad de todos para que los propios cubanos podamos realizar estos cambios en un ambiente de reconciliación.
Lincoln Díaz-Balart. Es muy importante que la conducta heroica del señor Fariñas sea reconocida y honrada. El es un símbolo de lo mejor de la nación cubana, una nación que ha estado oprimida durante 51 años por una dictadura totalitaria, pero que nunca ha dejado de luchar por su libertad.
Ramón Saúl Sánchez. Este premio representa el respaldo y solidaridad de la comunidad internacional en la lucha de nuestro pueblo en las entrañas mismas de una dictadura en favor de la libertad.
Sylvia Iriondo. El premio a Fariñas constituye un espaldarazo a los prisioneros políticos cubanos, a la resistencia y al reclamo de un pueblo por sus derechos.
Zoe Valdés. Ya lo había escrito en La ficción Fidel, el Premio Sajarov ya es una gran guarrería, ya le habían dado el premio a unos cuantos mentirosos, pero así es el mundo en el que nos tocó echarnos la vida. Los periódicos hablan del periodista Fariñas obviando al militar, al que, mientras torturaban a Reinaldo Arenas en una cárcel, a él lo ascendían y condecoraban en Moscú, al coronel de la guerra de Angola, que le escribió recientemente una carta a Raúl Castro de coronel a general. Han premiado al que hizo una huelga de hambre asistida por el gobierno cubano, mientras unos cuantos niños no tenían ni qué comer, ni recibían atención médica, sólo para reclamar que se deportaran a los verdaderos periodistas de la Primavera Negra del 2003, y lo consiguió.
En esta hora, que debiera ser generosa y de comunión en torno a ciertas aspiraciones elementales, llaman la atención algunas reacciones. Los dejamos con varias de ellas, algunas más curiosas que otras:
Guillermo Fariñas. Este es un premio táctico, es un premio flaco, en el sentido de que el premio al que yo aspiro es a la democracia en Cuba. Ese es el Premio Gordo de Cuba y por ese seguiré luchando aunque me cueste la vida.
Laura Pollán. Fariñas es un ejemplo de dignidad, un hombre que ha estado dispuesto a entregar su vida por la libertad de los presos y que nunca ha claudicado en su lucha. Es un ejemplo para todos.
Oswaldo Payá. Felicitamos a Guillermo Fariñas por el premio Sajarov 2010. Pensamos que Europa sigue diciendo que los cubanos tenemos derecho a los derechos. A Europa y al resto del mundo les decimos: Que dentro de Cuba luchamos pacíficamente por estos derechos y esperamos la solidaridad de todos para que los propios cubanos podamos realizar estos cambios en un ambiente de reconciliación.
Lincoln Díaz-Balart. Es muy importante que la conducta heroica del señor Fariñas sea reconocida y honrada. El es un símbolo de lo mejor de la nación cubana, una nación que ha estado oprimida durante 51 años por una dictadura totalitaria, pero que nunca ha dejado de luchar por su libertad.
Ramón Saúl Sánchez. Este premio representa el respaldo y solidaridad de la comunidad internacional en la lucha de nuestro pueblo en las entrañas mismas de una dictadura en favor de la libertad.
Sylvia Iriondo. El premio a Fariñas constituye un espaldarazo a los prisioneros políticos cubanos, a la resistencia y al reclamo de un pueblo por sus derechos.
Zoe Valdés. Ya lo había escrito en La ficción Fidel, el Premio Sajarov ya es una gran guarrería, ya le habían dado el premio a unos cuantos mentirosos, pero así es el mundo en el que nos tocó echarnos la vida. Los periódicos hablan del periodista Fariñas obviando al militar, al que, mientras torturaban a Reinaldo Arenas en una cárcel, a él lo ascendían y condecoraban en Moscú, al coronel de la guerra de Angola, que le escribió recientemente una carta a Raúl Castro de coronel a general. Han premiado al que hizo una huelga de hambre asistida por el gobierno cubano, mientras unos cuantos niños no tenían ni qué comer, ni recibían atención médica, sólo para reclamar que se deportaran a los verdaderos periodistas de la Primavera Negra del 2003, y lo consiguió.
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