martes 30 de noviembre de 2010

Quinto Aniversario de la revista Islas

El número 16 de Islas, la revista de temas afrocubanos que edita en Miami el antropólogo Juan Antonio Alvarado, acaba de salir de imprenta.

“Transcurridos cinco años, publicamos el número dieciséis. Esta edición cierra nuestro V Aniversario y podemos expresar con satisfacción que no solo se han cumplido los propósitos iniciales, sino que las expectativas que nos movieron a comenzar este trabajo se han enriquecido notablemente”, apunta Alvarado.

Una fuente invaluable de información

No podemos concluir sin agradecer la colaboración de nuestros anónimos lectores. Sus comentarios han revelado datos sorprendentes sobre los eventos más insospechados. Hay mucha información valiosa, de esa que nunca sale a la luz, pero que corre como pólvora por pasillos y círculos cerrados, y que ha sido expuesta aquí. Por eso invitamos a nuestros lectores para que no se limiten a leer solamente nuestros posts, sino que revisen los comentarios como fuente invaluable de información.

La Sombra del Cubano en su blog

Del anticastrismo recreativo

“Alrededor de mil personas protestaron contra la cancelación de la transmisión del partido de fútbol Barcelona-Real Madrid en el cine Camilo Cienfuegos, ubicado en el parque Vidal de la ciudad de Santa Clara”, reportó ayer, vía Twitter, el periodista Guillermo Fariñas.

lunes 29 de noviembre de 2010

El compañero de la Iglesia

Linchamiento en el Camp Nou

Cualquiera se equivoca, pero qué se puede decir de este Real Madrid turbio, inconsistente, nervioso, irreconocible si miramos atrás, a los doce partidos anteriores de Liga, más los de la Champions, más los amistosos. Sobre todo a los últimos diez partidos. Se puede decir que hoy no jugó el Madrid sino su primo, parafraseando la frase de aliento de Mourinho a Benzema a principios de temporada.

O que al fútbol, como a tantas cosas en esta vida, también puede atacarlo la esquizofrenia.

¿Neo-hedonismo o realismo trascendental?

por Ángel Velázquez Callejas

Mientras estemos en el ego, los dioses nos seguirán mirando con recelo. Ellos nos anunciarán dos cosas: Zaratustra nos dice: traten de disfrutar en su mundo lo más que puedan, porque en el otro mundo no lo podrán hacer. El superhombre será un simple jugador. Tal como la metafísica cedió paso al existencialismo, el hedonismo postmoderno ha acabado de imponerse como un realismo trascendente. Y es que en el goce, el espejo sigue reflejando lo que no es realmente. Te refleja no como eres, sino a través del concepto. El hedonismo parece ser la última desazón de lo trascendente, pero no es la trascendencia real. El lenguaje, el concepto, la metáfora, la imagen --incluyendo esa bella novela, Erótica, de Armando Añel—, son el último impedimento, el límite para ascender del ser al no ser, para ser dichosos.

Dictadores buenos, dictadores malos (II y final)

por Roberto Alvarez Quiñones

No hay dictadores buenos y dictadores malos. Hay simplemente dictadores. Todos deben ser repudiados por igual, sea cual sea su afiliación política e ideológica. Quien gobierna por la fuerza y controla todos los poderes públicos, sin someterse al escrutinio popular, deviene negación de la democracia y hace regresar la sociedad a la Edad Antigua. Como decía Simón Bolívar, “huid del país donde uno solo ejerce todos los poderes: es un país de esclavos”.

domingo 28 de noviembre de 2010

Domingo en la Feria del Libro de Miami



Cortesía Ernesto’s Page

Religión y espiritualidad

-La religión es para aquellos que necesitan que alguien más les diga qué hacer, para aquellos que quieren ser guiados. La espiritualidad es para los que prestan oído a su voz interior.

-La religión habla de pecado y de culpa. La espiritualidad te dice “ya pasó, no te remuerdas por lo que ya pasó, más bien levántate y aprende del error”.

-La religión te busca para que creas. La espiritualidad la tienes que buscar tú.

Dictadores buenos, dictadores malos (I)

por Roberto Alvarez Quiñones

¿Por qué los medios de difusión y los políticos de casi todo el mundo se refieren a Augusto Pinochet como el ex dictador chileno, y a Fidel Castro como el ex presidente cubano?

¿En qué proceso electoral fue elegido presidente de Cuba el general Raúl Castro? ¿En cuáles comicios democráticos fue electo antes su hermano Fidel?

El Real Madrid toma el Camp Nou

Apuestas para el clásico de los clásicos (mañana a las tres de la tarde, hora de Miami): 2-0 a favor del Real Madrid sobre un Barcelona antojadizo y recurrente que se deshace a tramos, colgado de las vertiginosas contras montadas por Xabi Alonso, Ozil, Cristiano y Di María. Una bandera en tiritas. La tela azulgrana colgando, en ripios, de la nueva era “derechista” del Parlament. Una metáfora, ¿pero de qué?

sábado 27 de noviembre de 2010

El pensamiento inútil

Espectros de la cubanidad

por Angel Velázquez Callejas

José Martí nunca usó los términos cubanidad y cubanía para referirse per se al proceso de la formación nacional cubana. No los usaba por falta de conocimiento etnológico, antropológico, sociológico y cultural, sino porque los hechos que pudieron resultar de tal significación lingüística no se adecuaban a su modo de ver la Historia, al punto de vista de concebir el proceso fundacional cubano como un metarrelato.

Martí no absorbe el proceso formativo del ser cubano por mediación de términos que emanaban de conclusiones socio-históricas, como resultó dentro de la intelectualidad y la ciencia social cubana republicana y socialista. Martí refiere un concepto sobre lo cubano en términos de existencia, de vida o muerte, de emancipación existencial, bajo el prisma espiritual. En su obra hay una tajante diferenciación entre lo que es hecho histórico y hecho espiritual, y esta connotación, pudiera decirse epistémica en el sentido de no elección, no alcanzada por la ciencia social en Cuba, se tradujo en un malentendido. Desde luego, el hecho fue asumido como un presunto espiritualismo martiano.

viernes 26 de noviembre de 2010

Ultima novela: Cuba, 30 años después del Mariel



Cortesía Ernesto’s Page

La Seguridad del Estado y la Iglesia Cubana

Es una vergüenza que alguien que estuvo en la UMAP y conoce de primera mano la naturaleza criminal del castrismo se comporte de manera tan cobarde y oportunista. Este cardenal Jaime Ortega le ha rendido pleitesía y ha pedido por la salud del dictador Fidel Castro, responsable de la muerte de tantos y tantos cubanos. No hay que descartar que este Ortega haya estado infiltrado en la UMAP como agente castrista, o esté chantajeado por el régimen, porque la Seguridad del Estado tiene muy penetrada a la Iglesia Cubana. De otra manera no se explica tanto servilismo, insensibilidad y desprecio por el pueblo cubano.

En Facebook

jueves 25 de noviembre de 2010

Declaración del Movimiento 30 de Noviembre, “Frank País”

Una vez más el calendario nos enfrenta a la fecha del 30 de noviembre, que conmemora la sangre vertida ese día de 1956 en las calles de Santiago de Cuba, en la sublevación liderada por Frank País contra la dictadura de Fulgencio Batista. Fecha que fue recogida años después al formarse el Movimiento Revolucionario 30 de Noviembre, “Frank País”, por cubanos que se enfrentaron a la dictadura del sátrapa Fidel Castro, ofrendando sus vidas.

Hoy, el Partido Democrático 30 de Noviembre, digno heredero dentro de Cuba del nombre que representa, está organizado a escala nacional para reclamar nuestros derechos como pueblo amante de la democracia y de los derechos humanos, y la libertad de todos nuestros presos políticos.

En esta aniversario, el Partido 30 de Noviembre ha conseguido el apoyo del Frente Nacional de Resistencia Cívica y Desobediencia Civil, y de uno de sus principales líderes, Jorge Luis Pérez, “Antúnez” (ex prisionero político), para convocar este 30 de noviembre, sobre las 8:30 p.m., a un toque de cazuelas nacional que será realizado a lo largo y ancho del país. Este “cacerolazo” servirá para demostrarle al gobierno que su dictadura de hambre, miseria y pobreza no funciona, y que el pueblo se está uniendo cada vez más. Se trata únicamente de una primera demostración de unidad del pueblo en oposición a la dictadura.

Damos nuestro agradecimiento a todas las organizaciones que nos han brindado su apoyo en este esfuerzo, que será el primero de muchos por venir. Sigamos en la lucha hasta ver a nuestra patria libre y soberana, “con todos y para el bien de todos”.

Dirección Nacional del Movimiento 30 de Noviembre, “Frank País”.

Vidoema sobre texto de Carlos Pintado



Cortesía Ernesto’s Page

Erótica, el espacio interior (IV y final)

por Ángel Velázquez Callejas

Las Palabras fue el título con que Sartre nombró su autobiografía. Muy significativa la denominación porque incluso la filosofía existencialista que profesó se fundamentó en la puesta en marcha de un sistema de palabras: “la existencia precede a la esencia”, “el hombre está condenado a ser libre”, “la vida no tiene sentido”. Una jugada racional que destruye todo el encanto del mundo de Alicia, de su espacio. Lewis Carroll estaba en lo cierto cuando afirmaba que la fatídica situación de un niño, de la niñez y la infancia, es la de su llegada a la adultez: con la llegada de la adultez el ser humano va sustituyendo el lenguaje de las imágenes por las palabras y, desde entonces, vive subordinado a ellas, sometido al mundo de las construcciones verbales. El adulto que fue el niño entra ahora de lleno en el mundo de las racionalizaciones y las mentiras y va olvidando, de manera subrepticia, las paradojas de la vida.

Allí donde el espacio se presta a la libertad, las palabras no existen. Es por eso que grandes poetas y escritores ansían volver, en algún momento de su vida, a la infancia, a esa vista-recordación de las antiguas imágenes. ¿Es Erótica también un reencuentro con la niñez olvidada? Veo incurrir a Erótica en una imagen exiliada; una imagen que se va al olvido para retornar nuevamente.

Con las palabras se entra de lleno al exilio. Con las palabras el hombre se expulsa a sí mismo de su espacio natural. Y es mediante el simbolismo verbal evocado desde la imaginación que Erótica se vuelve por naturaleza un documento literario para el exiliado. Esta es otra observación que puedo hacerle a la novela Erótica, de Armando Añel: trata desmitificar el origen del trópico, los apoyos verbales, la hipnosis arrolladora, acentuando e incorporando, como contrapartida metafórica y simbólica, un lenguaje de exilio. Erótica es un lenguaje de exilio en tanto se contrapone como geografía y espacio al metarrelato histórico. De ahí también la alternativa que subyace en el imaginario de Playa Hedónica. ¿En qué sentido? En que la Historia impone esclavitud y el espacio libertad, es decir, esto cabe muy bien dentro de la sentencia de Nietzsche: “Dios ha muerto y el hombre es libre”.

En otras palabras, la Historia ha muerto y el hombre tiene por delante todo el espacio para la libertad. La metáfora de Playa Hedónica viene dada, presumo, por esa instancia del espacio que los interesados en su crecimiento personal pueden ir cultivando, primero, en su interior.

Dinero circulante

Es agosto, en una pequeña ciudad de la costa, en plena temporada. Cae una lluvia torrencial y hace varios días que la ciudad parece desierta.

Hace rato que la crisis viene azotando este lugar, todos tienen deudas y viven a base de créditos.

Por fortuna, llega un ruso mafioso forrado de dólares y entra en el único pequeño hotel del lugar. Pide una habitación. Pone un billete de cien dólares en la mesa de la recepcionista y se va a ver las habitaciones.

El jefe del hotel agarra el billete y sale corriendo a pagar sus deudas con el carnicero.

Éste toma el billete y corre a pagar su deuda con el criador de cerdos.

A su turno, éste sale corriendo para pagar lo que le debe al molino proveedor de alimentos para animales.

El dueño del molino toma el billete al vuelo y corre a liquidar su deuda con María, la prostituta a la que hace tiempo no le paga. En tiempos de crisis, hasta ella ofrece servicios a crédito.

La prostituta, billete en mano, sale para el pequeño hotel donde había traído a sus clientes las últimas veces y que todavía no había pagado, y le entrega el billete al dueño del hotel.

En este momento baja el ruso, que acaba de echar un vistazo a las habitaciones, dice que no le convence ninguna, toma el billete y se va.

Nadie ha ganado un centavo, pero ahora toda la ciudad vive sin deudas y mira el futuro con confianza.

miércoles 24 de noviembre de 2010

Ángel Cuadra, premio Emilia Bernal

La Asociación Nacional de Educadores Cubano-Americanos (NACAE) y la Fundación Emilia Bernal entregarán el jueves 2 de diciembre el Premio Literario “Emilia Bernal” al poeta cubano Ángel Cuadra.

La premiación tendrá lugar en la Casa Bacardí del Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos de la Universidad de Miami (1531 Brescia Ave., Coral Gables, Florida). La recepción comenzará a las 6:30 p.m. Durante el evento, el poeta premiado leerá la conferencia Utilidad de la poesía.

Ángel Cuadra nació en La Habana y es Doctor en Derecho por la Universidad de La Habana. Fue prisionero político y en 1985 llegó a los Estados Unidos, donde obtuvo una maestría en Estudios Hispánicos en la Universidad Internacional de la Florida. Ha publicado, entre otros, los poemarios Impromptus (1977), Esa tristeza que nos inunda (1985) y Diez sonetos ocultos (2000).

Día de Acción de Gracias

En 1620, el Mayflower, un barco procedente de Inglaterra con varias decenas de personas a bordo, arribó al Nuevo Mundo. Sus ocupantes habían cuestionado las creencias de la Iglesia anglicana y querían separarse de ella. Los primeros colonos de Estados Unidos se asentaron en la zona del Massachusetts actual.

Durante un primer invierno intratable, la mitad de la colonia pereció. Pero ya en el otoño del siguiente año, en 1621, los peregrinos tenían mucho que agradecer, tras ver crecer considerablemente sus cosechas, y planearon un festín. Invitaron al jefe indio de la zona y a otros nativos, los cuales les habían ofrecido ayuda anteriormente. Los indios trajeron pavos y carne de ciervo para asar, además de otros manjares. Los colonizadores habían aprendido de los indios a cocinar arándanos y diferentes tipos de maíz, además de platos hechos con calabaza. Era el primer Día de Acción de Gracias.

En los siguientes años, muchos de los fundadores celebraron la cosecha de otoño con una cena de agradecimiento. Después que Estados Unidos se convirtió en un país independiente, el Congreso recomendó un día al año para dar gracias. Luego George Washington sugirió la fecha de noviembre 26 como día oficial de Acción de Gracias.

En 1864, al término de una larga y sangrienta guerra civil, Abraham Lincoln pidió a los estadounidenses celebrarlo el último jueves de noviembre. Desde entonces la Proclamación Anual del Presidente en el Día de Acción de Gracias tiene lugar el cuarto jueves de este mes.

Será el 25 de noviembre (mañana) en esta oportunidad.

martes 23 de noviembre de 2010

Los presos olvidados

por Hiram González

Se habla de los presos de la Primavera Negra, de Oscar Elías Biscet y de todos esos heroicos opositores que fueron condenados a largos años de prisión por el único delito de criticar al régimen comunista en Cuba. Pero no se habla de los que están presos acusados de cometer delitos contra los poderes del Estado, como Rafael Ibarra, presidente del Partido Democrático 30 de Noviembre, que ha cumplido 17 años de una condena de veinte que le impusieron en 1993, o de Armando Sosa, que desembarcó en Cuba con las armas en la mano en 1994 y fue condenado a treinta años de prisión, de los cuales ha cumplido 16. A Sosa no le han ofrecido liberarlo, pero Ibarra, igual que Biscet y otros, ha rechazado la oferta humillante transmitida por el cardenal Ortega --que parece más un funcionario del régimen que un representante de la Iglesia-- de que se le daría libertad si aceptaba ser deportado a España.

Los presos como Rafael Ibarra y Armando Sosa, entre otros, no son reconocidos como “prisioneros de conciencia” y por lo tanto son considerados “terroristas” por el régimen y por la mayoría de los medios de comunicación influenciados por la propaganda comunista. Aunque estos compatriotas son presos políticos también, lamentablemente la oposición pacífica y los organismos internacionales que defienden los derechos humanos los ignoran como si fueran criminales o leprosos. Ante esa nueva definición de la violencia, tan conveniente para el régimen, no me extrañaría que los héroes de nuestra independencia fueran considerados terroristas si vivieran en esta época, donde el oportunismo y la cobardía han contaminado los principios libertarios que nos inculcaron nuestros libertadores.

El uso de la violencia como método de lucha no es una alternativa viable, ni deseable ni recomendable, pero sí justificable ante un régimen que ha cerrado todos los caminos pacíficos para recuperar la libertad. Por eso no se debe criticar, mucho menos condenar, a los que cansados de esperar la usaron en el pasado o quieren usarla en el presente, sino al régimen que la provoca con sus crímenes, atropellos y negativas a democratizar el país. Al contrario, ellos merecen el apoyo de todos para que sean liberados incondicionalmente, porque también son presos políticos.

La falta de apego a la verdad y a la responsabilidad periodística es tan evidente ahora mismo que una gran parte de los medios de comunicación ha sucumbido a la publicidad liberticida. El noticiero de CNN en español, por ejemplo, en sus anuncios publicitarios considera al Che Guevara un “revolucionario ejemplar”, a ese que si estuviera vivo y tuviera el poder acabaría inmediatamente con todos los medios de comunicación y enviaría a la cárcel a todos los periodistas. Esta glorificación de la figura del Che por tan importante medio de comunicación, e incluso por parte de algunos presidentes latinoamericanos que se dicen demócratas y tienen la foto de ese terrorista internacional en sus salas de recepción, envía un mensaje peligroso a una juventud ignorante y desorientada: La vida de este revolucionario criminal debe ser imitada. Prácticamente lo mismo que hace Fidel Castro cuando obliga a los niños cubanos a decir cada mañana: “¡Pioneros por el comunismo, seremos como el Che!”.

En el marco de un mundo donde los principios libertarios y democráticos son constantemente asediados, ante la mirada indiferente de muchas democracias y la complicidad de no pocos medios de comunicación, se alza la voz de un grupo de presos políticos cubanos que se niegan a pagar su libertad con un destierro forzoso. En estos momentos Rafael Ibarra, Oscar Elías Biscet y otros están asumiendo la misma digna actitud de los presos políticos plantados que en 1977 se negaron a ser utilizados como mercancía publicitaria cuando denunciaron en un memorable y valiente documento: “Nuestra libertad tiene que darse sin condiciones, conforme a nuestra indoblegable posición histórica”.

Erótica, el espacio interior (III)

por Ángel Velázquez Callejas

He leído una historia sobre el Jardín de Epicuro que no sé si es cierta, pero que revela algo muy significativo. Se dice que un rey fue informado del modo extraño en que vivían las personas allí y por curiosidad fue a visitarlo. El rey al llegar al jardín quedó estupefacto, no podía creer lo que veían sus ojos. Mucha carencia y pobreza, pero una inmensa gracia en el rostro de cada una de las personas que habitaban el lugar. Miró hacia un lado y vio a un hombre debajo de las aguas de una cascada; no se percibía si la cascada era el hombre o el hombre era la cascada. Miró hacia otra dirección y se asustó porque no supo reconocer si era un hombre el que comía una manzana o era el comer la manzana lo que era el hombre. Se dice que el rey abandonó su palacio y solicitó a Epicuro la entrada al jardín. Cuando le preguntaron el por qué de tan atrevida decisión, dijo: “Nunca antes había estado tan cerca de un estado pleno de religiosidad”. Eran tan conscientes los hombres en su quehacer en el jardín, que me enamoré de él. Un poco esto se ajusta a la idea del pensador francés Michel Onfray:

Hay un mal entendido con la figura hedonista. Se cree que hedonista es aquel que hace elogio de la propiedad, de la riqueza, del tener, que es un consumidor. Ese es un hedonismo vulgar que propicia la sociedad. Un hedonismo del ser en vez del tener, no pasa por el dinero sino por el comportamiento.

Con el olvido de estar inconsciente del Zorba de la novela de Nikos Kazantzakis, los existencialistas han comulgado con que la vida no tiene sentido y posee un lado trágico. Más o menos es lo que le ha ido pasando a la literatura contemporánea en general: olvida su encanto, la sutileza de ser pragmática al sujeto en cuestión. Debido a esto, los ensueños de Alicia, como también debería retomarlo Erótica para una posible apertura futura, indican que allí no se podrá racionalizar las imágenes en un sistema de palabras que sustituya el arte de vivir el placer, la felicidad como un estado del ser. Una poética de la imagen puede que revele ese olvido del arte y el estado de conciencia.

La obra de Lezama Lima instaura un esfuerzo desde la escritura para invadir el espacio de las imágenes, el espacio del ensueño. Como en el ensueño nocturno no existe voluntad para expresarse en palabras, al despertar en la mañana las palabras pueden visualizar ese ensueño. Cuando se está soñando se es como un niño, pero cuando se despierta de ese ensueño, del lenguaje de las imágenes, se es un adulto. Se cree entonces que la adultez va unida a la madurez de la racionalización. Y Sartre desestimó toda la gracia del ensueño; por eso nunca supo reír. El lado trágico de la vida hipostasia cada palabra, cada juicio y cada sentencia de este eminente pensador.

Sin embargo, es una gracia ver como Guillermo Cabrera Infante empieza una de sus obras magistrales diciendo: palabras, palabras, palabras. Pero esas palabras cambian el ritmo de la situación literaria y Cabrera Infante hedónicamente les imprime la gracia de lo cómico, de la risa y el choteo. No por eso deja de ser también un sistema de palabras. Guillermo Cabrera Infante curiosamente admitió haber sido sorprendido por la ciudad; sus textos literarios le deben el impulso imaginativo a la ciudad de La Habana, a un espacio, como un alumbramiento desde el espíritu creador: fue la ciudad en sí misma, su espacio, no su historia, la que le reveló el espíritu de la democratización del ego y, desde luego, la contrapartida directa frente al totalitarismo en ciernes. La ciudad, el espacio, no es un Hecho en sí mismo, político e ideológico, pero revela la contradicción. Y eso también sucede en Playa Hedónica. La nocturnidad habanera y sus modismos, sus bares y clubes, las tertulias literarias, la cinemateca y la arquitectura moderna en la refundación de la ciudad, vienen siendo una expresión de libertad, de romanceo estético con la fantasía imaginaria occidental. ¡La geografía es más grande que la Historia! Es difícil enamorarse del tiempo, tan fácil como del espacio.

En Erótica la geografía es también más grande que la Historia. Erótica enfatiza el placer amoroso por la geografía del islote. De hecho, hay una poética sensual y amorosa en Erótica. De ahí también la importancia estética de esta novela; revela algo funcional, de manera interconectada: el escritor desvaneciéndose como entidad del ego y posibilitando la manifestación de Idamanda: el goce y el placer solo como posibilidad en una literatura donde el espacio de las imágenes actúa como un puente entre la creatividad y lo creado. En este sentido, Añel es solo un cigoñal entre Idamanda y Erótica. Palabras, pero sumergidas en sueño.

Siempre y cuando el ego se afianza como pretensioso, vanidoso y autoritario, deviene en obstáculo para el nacimiento de la creación, produce un realismo banal y espurio. Pero cuando el ego es solo el vehículo, la conexión erótica con el creador, el arte se manifiesta como gozo. El placer irradia la creatividad. Y de la creatividad brota la libertad. Los éxodos de los cuales se vale la novela para temporalizar la historia de Erótica están más presentes en los ensueños de los cumberlanos que en las sentencias tomadas por el Consejo de los Consejos. Cumberland como fantasía erótica lucha contra la postura social nacionalista implantada en Cuba como una utopía tropical comunista, tal y como lo señala Cabrera Infante.

lunes 22 de noviembre de 2010

Cuatro escritores y un libro

El hombre al que le sobra el tiempo responde al nombre de Ramón Luque y es escritor, cineasta, periodista. Doctor de la Universidad de Salamanca y profesor de la facultad de Comunicaciones. Luego de varios viajes a Miami, emporio que es un importante protagonista en la antología que lo ha seducido, al punto de gastar su propio dinero --detalle que, tratándose de un español, nos da idea de la verdadera pasión que lo cautiva--, y al que considera impersonal y muy dolorosamente desprovisto de peatones, tras innumerables conversaciones con José Abreu, Luis de la Paz, Rodolfo Martínez Sotomayor y Armando de Armas --los protagonistas de su libro---, ha publicado bajo el sello de la editorial Aduana Vieja un volumen que me he leído en apenas tres horas: Ultima novela: Cuba, 30 años después del Mariel. Un libro que aparece en el contexto literario del exilio para reivindicar, en la voz de cuatro amigos, a aquellos que apostaron por la literatura y el arte en general lejos del redil revolucionario, lejos de todo prácticamente.

Denis Fortún en La Otra Esquina de las Palabras

Delio Regueral: últimas 24 horas

Pregunta: ¿Si tuvieras 24 horas y supieras que son las últimas, qué harías?

Respuesta: Yo empezaba por el primer segundo a partir de un despertar espontáneo, de ese modo no tendría que poner el despertador antes de las 10:00 AM de la madrugada.

1- Enviaría comunicado urgente a través de todos los medios de comunicación personales y abusando de algunas amistades además ¿y por que no?, a medios de comunicación masivos, de la celebración de una muerte crónica y anunciada.

2- Cita a las 6:00 PM y hasta las 10:00 AM de la madrugada del día siguiente, en mi casa, donde todos, amigos y enemigos quedarían invitados a beber y comer (gratuitamente, para garantizar asistencia numerosa) más el beneficio exclusivo y morboso de presenciar impronta defunción.

3- Contando con la presencia, al menos, de las cámaras de aficionados como Ernesto G e Ignacio G, garantizo dos puntos de vista, diferentes, fácilmente comparables en la edición final, darían un espectro colorido amplio y sabroso, ampliamente consumible por un público desinteresado en el suceso de mi-deceso (algo así como CNN y FOX o demócratas y republicanos, herméticos y cabalistas, judíos y musulmanes, apostólicos y protestantes, agnósticos y ateos, cubanos y extranjeros) muestra de temas de apatía general asumida y obedecida por falta de elección, por falta de opción, por falta de carácter.

4- De 6:00 PM a 8:00 PM redacto en presencia de todos el testamento, además de mis bienes, beneficiaré a algunos de los presentes con mis males, los más valiosos, también repartiré recuerdos usados, eso sí, conservados como nuevos, varios frascos de adrenalina y batidos cardiacos que ya están reservados, carcajadas y vergüenzas repetitivas en lo más sórdido del hipotálamo, también serán bi-repartidas a dos (obvio) de los PRE-au-SENTES.

5- De 8:00 PM a 10:00 PM música, impostores, baile, comida, pagarés, bebida, pinturas, grabados , deudores, polvos, jeringas, hierbas prohibidas, originales, pastillas, mejunjes, infusiones, copias, brebajes, videos, manipulaciones, odios, visiones, fotografías, colores, sahoco, novelas, poetas, alcholifan, cueros, sodomía, ciudadanía, sexo, esculturas, relieves, teatro, actores, dobles, rellenos, amores, cobardes terrores, diseños, calores, espacios, dolores, vocales, verbos, sonantes con honores, vergüenzas, cigarros, vicios, versos paridos como abortos, tabacos, cenizas, humos, pestes, sabores, insomnios, perfumes, mezclas de humores, orgullos, nombres, apellidos, seudónimos, motes, nombrotes, nombretes, y al final, nones, para pares mis cojones y cero censores, cero prohibiciones.

6- 10:01 PM Muerte súbita apurada con sus ego-istas razones. Doctor doctor, corra, haga algo, ¡Villy, Viiiillyyyy!, Villano, mi médico, ortopédico, traumatólogo, estetoscopio en mano, éter, algodón, aguja directa imperfecta al corazón, dispuesta a revertir en vano la victoria de parar de existir, Menchu, dale la mano. Camila pórtate bien, que ¿qué es eso? ¡Chantaje cero!, Rafa toma el mando, decide, imponte, honor a quien amor merece, Yeyi sigue, sigue y vive y enseña a enseñar, sigue, sigue, sigue y vive.

7- 10:02 Brindis, secretos, bajezas, amores, fiestas, sudores, abogados inmorales seducidos seductores, dinero, panteones vacíos, vikingos sepultores.


8- 12:07 Hagan mi barco regalado a la mar sin Alberto el militar, rumbo a in-isla erótica vulgar, ingleso-cubana de mojito impuntual, ardiente, ardiendo de memoria memorial.

9- Nota PRE Mortis: 24 horas no bastan para rectificar y por eso, fiesta, mierda, cuerda al muñequito de cuerda, mi esposa, mis hijos, mis padres, mis hermanos mis sobrinos y cuñados atados todos al olvido pre-sepultado.

10- A quien pueda interesar: Latidos de pudor arrepentido, vacío de mañana por la mañana, del segundo que no me toca, dimensión de esperanza prometida en vida para más allá de la vida, la muerte desde muy pequeño me provoca, tentación humillada, sin perdón me provoca y no se regala, se gana -en- de la vida y la muerte “la regata”.

11- Once quedarán después del funeral esperando el fin del plazo habitual, 24 horas, 24 horas rompiendo al final el número final.

12- No más 12, 11 bastan y sobran para el mal.

La nostalgia histórica

por Manuel Gayol Mecías

El isleñis cubichis se busca constantemente en sus épocas anteriores, incluso viviendo dentro de la misma Isla. No en balde uno de los programas de televisión mejores y más vistos en Cuba, que duró probablemente alrededor de treinta años, fue San Nicolás del Peladero, serie costumbrista de crítica de la politiquería antes de la revolución, con excelentes libretos y encomiables actuaciones. Pero el programa en sí no solo era visto porque fuera de crítica política, que supuestamente favorecía al régimen castrista, o porque estuviera muy bien realizado, sino porque constituía toda una serie de la nostalgia, algo que imaginaba, tremendamente bien caricaturizada, la vida antes de 1959.

Muchas generaciones de cubanos, que sabían que más o menos había sido así, se regocijaban viéndolo, vivían de nuevo aquel mundo intrigante, corrupto y oportunista, y al mismo tiempo gozaban de la pasión, la inteligencia picaresca y de una libertad que tenían los habitantes de aquella dimensión para existir que, por encima de cualquier crítica, dejaba entrever que era un mundo más abierto que el que posibilitaba el régimen. La nostalgia así, entre tantas cosas, estaba en la misma Isla.

Otro medio, este ahora radial, que ayudaba a los cubanos en Miami a sobrevivir mediante la nostalgia, era el programa Nocturno, de canciones y música instrumental que surgió en la Isla y que del presente fue pasando al pasado. Quiero decir que, por su duración, fue conjugando el presente y el pasado, y nos puso siempre en sintonía con distintos momentos del ayer en la Isla, representados por cantantes, grupos y por canciones muy populares en diferentes épocas (me refiero a los que teníamos 30 y 40 años en la década de los 70).

Esta imaginación nostálgica, que ha sido contundente en nosotros para caracterizar nuestra personalidad, propicia de hecho la esperanza, debido a que potencia más aún nuestra memoria histórica. Cuando digo esto quiero señalar que en la nostalgia contamos con un recurso que nos sirve para recuperar nuestros verdaderos recuerdos en un futuro (la memoria que nos han querido robar). O sea, estoy hablando de una paradoja más: tenemos que recuperar el futuro; en otras palabras, tenemos que prepararnos para un futuro (que pudiera ser no muy lejano) en el que volvamos a encontrar la libertad esencial.

No la libertad superficial, ni a medias, ni mediante jueguitos reformistas, no. Hablo de la libertad legítima, auténtica, en la que realmente seamos lo que hemos tenido que ser siempre; la libertad que cuando se tenga nos permita recuperar de veras nuestro mejor pasado, y regresar de nuevo a esos principios que latían en el ayer y que, sabemos, se encuentran en el presente y el futuro de los países democráticos.

domingo 21 de noviembre de 2010

Cuba, intervencionismo y pretencionismo




Muy certero Montaner, como es habitual, diseccionando el intervencionismo, o imperialismo cubano, esta vez. En este caso, la conferencia está centrada en la figura de Castro, pero el autor de Viaje al corazón de Cuba sabe apuntar también a la base sociocultural, o sicológica, a partir de la cual el Gran Payaso pudo construir su imperio egomaniaco.

Ese intervencionismo podría llamarse también, o constituir un derivado del, “pretencionismo” cubano, que a mi modo de ver ha sido una de las razones fundamentales de que Cuba no haya podido cuajar como nación, o como Estado (según se vea). Apuesto incluso a que ese pretencionismo, atravesado como una espina en la garganta del ser hedónico que en no menor medida es el cubano, ha sobre-potenciado la esquizofrenia nacional. El cubano constantemente “se cree cosas”, se da una importancia desmedida, se toma tan en serio y se asume con tal gravedad que uno no puede menos que reírse. Y esto, a pesar de su íntima naturaleza hedónica, le impide ser y vivir a plenitud.

Erótica, el espacio interior (II)

por Ángel Velázquez Callejas

Será legítimo para el hombre de Playa Hedónica, de la novela Erótica, ser pragmático y celebrar la vida mirando su lado cómico, pero no hallaremos en él ninguna responsabilidad al respecto. Se volverá lenitivo pragmático para enfrentar la vida, para hacerla más placentera y feliz, con el objetivo de aliviar ese lado trágico, pero la dicha, el lado religioso de su existencia, no será para él. La libertad sin responsabilidad puede ser usada para aliviar y para aplacar el sentido trágico de la cultura, pero no sirve para crecer. Al no ser necesario en esta vida, vacío de significado, el hombre de Playa Hedónica tiene que llenarlo mediante la productividad. ¿Es religiosa o política la actitud de Playa Hedónica?

Ese es el dilema que no alcanza a solucionar Erótica: el placer por el placer, por muy productivo que sea, no irradia tampoco sentido de verdad a la vida; no permite dar religiosidad individual, sino política. Aún el ego persiste. ¿Esa alternativa conduciría en un futuro a cambiar el panorama esencial de la cultura cubana? En mi modesta opinión, Playa Hedónica se presenta como una posibilidad en el orden político, no en el sentido cultural y religioso. ¿Por qué? Porque el significado dado a la patria ha sido distorsionado, parcial, desde un principio. Patria nos ha llegado esencialmente como un símbolo de la nacionalidad, del ego nacional, cuando Martí y Lezama intentaron darle un matiz religioso.

Dado que ha sido fijada y orientada hacia el placer, Playa Hedónica pierde contacto con la existencia, con el origen patrio-religioso de la humanidad. ¿Dónde está la libertad, la responsabilidad en este sentido? En un proceso de transformación total del individuo, no de la sociedad. En Playa Hedónica veo suspendida la libertad, porque al fin y al cabo el concepto “uno mismo, mi mujer, mi familia, mis amigos”, sufre de alteridad. No hablamos ya de individualidades, sino de una colectividad. Sartre dijo con razón: “El infierno son los otros”. ¿Qué realidad es esta? En Playa Hedónica viviremos bajo un significado preestablecido, constituyendo una creencia imaginada. Es por eso que Erótica pierde el control y salta por encima de sus pies, porque intenta medir la vida con un significado, con una construcción verbal evocada, imponiendo un nuevo sentido, una nueva otredad metafórica.

Eso fue lo que quiso evitar Lewis Carroll a través de la belleza mágica de Alicia en el país de las maravillas: la vida no puede ser medible y no debe admitir ningún significado de antemano. Cuando Alicia despierta del sueño cuenta inmediatamente lo ocurrido como una demostración de absoluta libertad: el mundo del que acababa de regresar estaba totalmente desguarnecido de significado. Allí no estaba Dios para dar significado a la vida; tampoco hay vida después de la muerte, ni historia, ética, moral o pecado original. Allí la vida no estaba dividida en estamentos estancos, como se vive en la actualidad, sino era espaciosa, sin límites. La vida fluía sin división.

De modo que los pensadores existencialistas, más racionales que cualesquiera otros, en especial Sartre, excluyeron esos atributos que daban significado a la vida y vieron lógicamente que no había ningún sentido positivo que designar, tan solo tragedia, aburrimiento y suicidio. Erótica proyecta el polo opuesto e intenta dar un significado positivo, pragmático y productivo, usando el mismo argumento lógico, la misma fullería lógica de los existencialistas: desaprobando ahora los atributos negativos de la vida. En este sentido, Erótica se vuelve política del placer y se atasca metiéndose en su concha.

Le sucedió al Zorba, personaje de la novela de Nikos Kazantzakis Zorba el griego. Tocaba el instrumento musical, bailaba en la playa y gozaba del sol y la arena, pero todo era una locura; su individualidad permanecía invulnerable. La productividad, hacer cosas para ser feliz, no adjudica un punto de vista más elevado. Zorba trabajaba duramente y disfrutaba del trabajo, de las cosas nimias de la vida, pero no estaba atento a su quehacer. La felicidad era solo sensorial. Y a Erótica le falta ese ingrediente esencial que es la atención, la percepción directa desde la individualidad: más que ser plenamente feliz, debería proponerse ser plenamente consciente.

El socialismo y la caída del Imperio Romano

sábado 20 de noviembre de 2010

Siete formas de abordar Erótica



Erótica en La Otra Esquina de las Palabras. Video cortesía Ernesto’s Page

Siete formas de abordar Erótica

1—Como placer. Erótica es una metáfora de la realización personal, de la felicidad, que es la erótica de ser, la recreación existencial. Por eso su hedonismo es práctico, su diversión productiva. Como se afirma en un capítulo del libro, y contra el sentido trágico de la vida asentado en nuestra cultura, la única forma de ser plenamente productivo es ser plenamente feliz.

2—Como juego. “La madurez del hombre consiste en reconquistar la seriedad con la que jugaba cuando era niño”, decía Nietzsche, y en Erótica se traduce esto productivamente. El niño es responsable cuando juega puesto que pretende imponer sus destrezas y se concentra en ello, y sin embargo no deja de estar jugando, no deja de divertirse. Al abordar la realidad externa lúdicamente, la desdramatizamos, la desmitificamos, le quitamos peso y solemnidad, y nos los quitamos a nosotros mismos.

3--Como imaginación realizable, es decir, como Hecho. En lugar de ver el vaso medio vacío, de re-dramatizar la realidad externa, lo cual resulta cuando menos redundante, se trata de subordinar esa realidad a la aspiración individual, de llenar el vaso. Playa Hedónica se propone así como una realidad alternativa, imaginada, pero que puede ser habitada, recreada, vivida efectivamente, relativizando la realidad externa que oprime al individuo.

4—Como espíritu. Playa Hedónica no es ni pretende ser un sistema. Es, sobre todo, un espíritu creativo, recreativo, que se libera de la esclavitud del ego a través del placer y el humor. Por eso los próceres de Erótica no son los héroes clásicos o los militares, sino gente que hace cosas útiles en el marco de lo cotidiano, o crea, o se divierte.

5—Como naturaleza inclusiva. Erótica también propone un acercamiento a la naturaleza femenina, un aprendizaje de lo femenino, que es inclusivo. La voluntad de entregar, que suele ser femenina, en oposición a la voluntad de primar, que suele ser masculina. Playa Hedónica es un espacio inclusivo, abierto, y por lo tanto imperfecto, en evolución.

6—Como ciber-realidad. Erótica postula el ciberespacio como territorio de conquista, creación y recreación, donde realizar la realidad imaginada. En este sentido Playa Hedónica no es necesariamente un blog determinado, sino un espíritu que encuentra campo de acción en Internet, fundamentalmente en la blogosfera. Pero no solo, porque La Playa también inunda la realidad externa y tiene capacidad de transformarla desde la realidad interior, desde el individuo.

7--Como espacio posnacional. Erótica también se plantea como una metáfora de la globalización, del futuro. En este sentido, la fundación, colonización y población del islote Thamacun, en el que confluyen diversas nacionalidades, prefigura lo que luego será Playa Hedónica. La patria no es de todos: es cada uno. La patria no es nacional, es uno mismo: mi mujer, mi familia, mis amigos.

Texto leído por el autor durante la presentación de la novela en Café Demetrio

Todos los hombres en uno

“El escritor tiene la virtud de apoderarse de otras vidas, de recrearlas e incorporarlas a su yo creativo. En el manifiesto surrealista, Breton consigna: “Imaginación, lo que más me gusta de ti es que no perdonas”. La literatura es un espacio único donde se permite abolir las fronteras, al menos, las del imaginario creativo. La literatura, y el arte en general, corroboran y exponen esa realidad oculta que es la multiplicidad del yo participando en un solo individuo, tal como lo hizo Pessoa con sus heterónimos y Borges en su afán de poseer la otredad con personajes reales y ficticios, para así ser “ese hombre que es todos los hombres”.

Joaquín Gálvez entrevisto por Rita Martin en Grafoscopio

Erótica: Una mística de los sentidos

por Joaquín Gálvez

Erótica, novela del escritor y periodista Armando Añel, comienza con la masturbación de Idamanda Rosael, cuyo orgasmo representa la anunciación de un hecho: el Hecho Thamacun, Playa Hedónica, Cumberland, es decir, Erótica. El lector, ávido de escenas gráficamente eróticas, luego de concluir la lectura de este capítulo introductorio quedará felizmente defraudado: lo verdaderamente erótico radica en el espíritu que lo funda. Pues Erótica, más que un enjambre de cuerpos desnudos, es una manera de asumir la vida, despojándola del peso de los lastres que han condicionado la mente humana hasta hacer de la existencia una tragedia, aunque cómica en muchas ocasiones, para decirlo hegelianamente.

Erótica tiene como referente de contrapartida a Cuba, isla náufraga en la travesía de su historia y en la que abundan ejemplos de su fracaso como nación. ¿Cuáles son las causas de este fracaso? Para responder a esto, Armando Añel ha inventado un territorio que más que geografía es cosmovisión o lenguaje del individuo ante la vida; una historia paralela que es por antonomasia la anti-historia misma. Por eso los habitantes del reducto Thamacun no dependen de la territorialidad y pueden diseminarse en sucesivos éxodos, provocados por su vecina Cuba, para reencontrarse más tarde en el ciberespacio, en Internet. Erótica es la otra posibilidad, la historia anti-histórica de un territorio disidente, que es a su vez espectador risueño de ese teatro bufo que es la isla de Cuba, plagada por el nacionalismo, la intolerancia, el autoritarismo, la mitificación de los símbolos patrios, las revoluciones, etcétera.

El primer ejemplo del sentido iconoclasta de esta novela estriba en el género mismo. Añel, que aboga por librarnos del peso de la Historia y del sentimiento trágico de la vida, prefiere hacer una disección crítica de la nacionalidad cubana por medio de la ficción lúdica en vez de la seriedad ensayística. Por eso uno de sus logros es el de fabular a partir de una tesis sobre la identidad nacional y el individuo. Erótica posee un lenguaje propio, un caudal terminológico que sustentan el modus vivendi y operandi de sus habitantes: La democratización del ego, el Gran Salto Adelante, la Ciudad Prohibida de Richard Megan y la marquesa Beatriz de Eugenia, pareja fundadora del Reducto. Asimismo, el libro es una aleación estilística a la que se integran el ensayo, la crónica y hasta el post de blog, sin abandonar la trama de la novela propiamente dicha. Quizás por la visión heterodoxa de su autor, Erótica ofrece muchas variantes temáticas e interpretativas, que van desde la historia de amor, la historia no oficial de personajes reales como José Raúl Capablanca y Camilo Cienfuegos, implicados también en el Hecho Thamacun, hasta una historia detectivesca en la blogosfera, donde Idamanda y su amante thamacunés, Richard del Monte, deben descifrar las estratagemas de los doble puntoCON, o agentes del totalitarismo, contra los habitantes del Tercer Éxodo, disueltos ahora en el ciberespacio de Cumberland.

“Desnuda frente al mar, en el balcón de la que ya no es su casa (…) Idamanda se llevó el dedo a la nariz. No reconocía el olor de su sexo. Olía a él. Ella era él. El Hecho en la sangre, Erótica alterando definitivamente las reglas del juego (Introducción: Idamanda, página 7)”. El eros en esta novela cumple una función metafórica, sobre la cual se asienta Thamacun, única salvedad o realidad trascendente dentro del contexto cultural criollo en que transcurre la novela. De ahí que la comida forme parte de su entramado, y manjares como el salmón y el cerdo sean, más que apetecibles a nuestro buen paladar, símbolos de nuestra sensualidad (irónicamente, desaparecidos durante mucho tiempo de la cocina del cubano de a pie).

Con esta novela, Armando Añel plantea una subversión de los valores de nuestra identidad nacional y cultural. Thamacun, a diferencia de la platónica isla de Thomas Moore, es utopía dentro de nuestra tradición, porque para su realización es necesaria la convivencia con la otredad y la aceptación de la imperfección como forma de alcanzar la felicidad. Pero es, además, una mística de los sentidos, una erótica del vivir, donde sus habitantes se distinguen también por el olor singular que exhalan. La revolución es interior y depende de cada individuo. Los invito, pues, a que lean Erótica y logren, si lo desean, ser parte de El Hecho.

Texto leído durante la presentación de Erótica este viernes, en Café Demetrio.

Erótica hasta el anochecer

Una jornada deliciosa la de este 19 de noviembre en Café Demetrio, en el marco de La Otra Esquina de las Palabras, con la segunda presentación de la novela Erótica en Miami. Cabe agradecer la invitación, la asistencia y la confianza en un viernes literariamente superpoblado, con no menos de cuatro eventos simultáneos celebrándose en la ciudad. Algunas fotos de la tertulia que coordina el poeta Joaquín Gálvez:













viernes 19 de noviembre de 2010

Cuba Inglesa, hoy en Café Demetrio


Clic sobre la imagen

Erótica, el espacio interior (I)

por Ángel Velázquez Callejas

Al leer Erótica, novela del escritor Armando Añel, sentí una sensación inigualable. A mi sentido del gusto, de mi forma de percibir algo útil, se aproximó una escritura al parecer borrosa y extraña. No solamente se trataba de palabras, de texto, sino de que en el fondo la novela ocultaba un inmenso silencio, una paz inconsolable: paradójicamente, aunque discrepaba en algunos puntos de su abordaje, la novela fue aceptada involuntariamente por mi espacio interior, allí donde cabe la libertad.

Dado que he tenido protervas experiencias con otros textos, Erótica, sin embargo, me ayudó una vez más a testimoniar el estado de mi angustia como lector. De pronto, cuando comienzo a leer un libro cualquiera, me inunda un aburrimiento total. El cuerpo se apaga y el sueño entra galopante. ¿Es que ante un tipo de literatura racional, realista, mi cuerpo involuntariamente pide dormir? No tengo una respuesta satisfactoria al respecto, pero por mucho que insisto en la lectura de esos textos, es inútil. Me invade un cierto malestar, y acabo tirándolos. Esta sensación de fastidio no me sobrevino con Erótica. Sus 130 páginas las devoré de un tirón. Solo porque quizás en el ensueño, no en la realidad, pude percibir el lenguaje de Cumberland –la imagen donde El Reducto cabe en la Playa y la Playa cabe en lo erótico, el Gran Salto Adelante. Pude entrever como paradójicamente el espacio se sobreponía a la historia.

Estuve indagando en las razones de este recogimiento sensual ante Erótica y encontré un hecho puntual: detrás de Erótica parece existir una fuerza creadora, un impulso de la creación. No del autor, sino de la creatividad. Voy entendiendo claramente por qué a veces necesitamos firmar lo que nos es dado, lo que nos es prestado, para aprobar curiosamente lo que impone la imaginación. Fue Idamanda, una mujer, la que le alumbró esa necesidad literaria por el placer a Richard del Monte. No está admitido rectamente en la novela, pero está indicado con una sutileza magistral.

Las imágenes con que Idamanda descifra el sentido de la vida, su poderosa fuerza hedónica, cifran un nuevo significado. La vida no es trágica como asumen los existencialistas, no está privada de sentido, pero tampoco posee un significado preestablecido. Decir que la vida es hedónica, que “para ser plenamente productivo hay que ser plenamente feliz”, es inapreciable para la vida. La vida ni es significativa ni deja de serlo. Todo depende de lo que cada individuo decida hacer con ella. ¡Depende de su libertad! Si de antemano fijamos un significado, el hombre será indigno.

Fragmento del texto de presentación que Velázquez Callejas leerá esta noche en La Otra Esquina de las Palabras, en Café Demetrio, a las 7:30 p.m. (300 Alhambra Circle, Coral Gables, Miami). Entrada gratis.

Agentes castristas en Miami

por Armando Añel

El tema de la penetración castrista en el exilio, específicamente en Miami y en el campo cultural, ha sido más que manoseado. No obstante, la Feria Internacional del Libro de Miami ha revuelto un tanto ese avispero, y en los últimos días Internet ha servido de escenario para eventualidades prácticamente surrealistas. Desde editores de páginas en Facebook que admiten propaganda a favor de los Cinco Espías, y que acuden tan campantes a los eventos culturales de los exiliados, hasta personajes que se vanaglorian de sus lazos con la oficialidad cultural cubana. Se ha visto y se verá de todo.

Hay quienes se quejan de la facilidad con que ciertos agentes, y quienes les sirven en bandeja la coartada cultural, “se la montan” en la capital del exilio cubano. “Se aprovechan de la libertad que les brinda este país para importar basura castrista”, dicen más o menos, y no les falta razón. Por suerte, no estamos en Cuba. Por mucho que se esfuercen los tontos útiles, los escritores y editores de mentirita, los segurosos camuflados, el bastión americano es y será inexpugnable. En este país no hay sitio para organismos culturales oficialistas ni se puede hacer carrera blandiendo diplomas de premios patrocinados por una dictadura. Aquí sólo caben tres cartas debajo de la manga: talento, pujanza y sentido común.

Todos tenemos un sitio bajo el sol. No se trata de criminalizar el pasado de cierta gente sino, más bien, de dejarle saber que ese pasado no tiene voz ni voto aquí, ni horizonte, ni futuro. Hablamos de un pasado miserable, opresivo, liberticida, contrario a la esencia de lo que es y significa Estados Unidos. Quienes lo protagonizaron o proliferaron a la sombra de sus manejos deberían, en todo caso --si es que realmente quieren aprovechar su estancia en este país--, extender un piadoso manto de silencio y olvido sobre él. Y mirar adelante.

Nada más. No se hagan ilusiones. Cualquier intento en sentido contrario será puesto en su lugar a su debido tiempo.

jueves 18 de noviembre de 2010

El campo de la libertad

Lo que hace falta decir, porque muchos todavía no se han enterado, es que la lucha por la libertad de Cuba no significa la lucha por un único pensamiento político. La lucha contra el castrismo no puede ni debe situarse en el campo de la política partisana, como si estuviéramos en una competición de partidos políticos.

La lucha en Cuba debe situarse por encima de la cuestión capitalista o comunista, debe y puede situarse únicamente en un solo campo: el de la libertad.

Anónimo aquí

Rojo sobre blanco

La venganza del mercado (II y final)

por Roberto Lozano

“The Mob has plans. The cops have plans. Gordon's got plans. They're schemers. Schemers trying to control their little worlds. I'm not a schemer. I try to show the schemers how pathetic their attempts to control things really are.”
The Joker, en The Dark Night

Una de las razones fundamentales de la insuficiencia productiva en Cuba es que no es posible crear riqueza de espaldas al mercado y a sus leyes, asignando precios arbitrarios por intermedio de la burocracia. Unos precios que no reflejan el nivel de escasez de los bienes y servicios y que por tanto generan una cadena de distorsiones en la economía interna y externa. Lamentablemente, el gobierno cubano concibe el mercado como un instrumento que puede suprimir a su antojo substituyéndolo por un sistema de órdenes burocráticas que en teoría hacen innecesarias sus funciones, pero que en la práctica terminan por transferirlas hacia el mercado negro y la economía informal.

Internamente, las consecuencias de la supresión del mercado en la economía formal se manifiestan de forma concreta en la designación de precios económicamente racionales a los productos y servicios que escasean en la economía formal y que aparecen en el mercado negro como producto de las decisiones de empleo y de producción que ocurren en la economía informal. Y es que el gobierno cubano no puede controlar la reacción del agente económico a la existencia de los precios del mercado negro --los únicos precios que verdaderamente reflejan la interacción oferta-demanda y los verdaderos costos de producción--, ya sea como empresario a las oportunidades de inversión, como trabajador a las oportunidades de empleo o como consumidor en el mercado negro.

Externamente, las consecuencias se manifiestan en el continuo deterioro de la competitividad de la economía cubana y en su mermada capacidad de producir riqueza, lo cual se refleja en el agravamiento de su dependencia externa y en el crecimiento de la deuda. Esto se debe a que la supresión del mercado en la economía formal crea un “equilibrio malo” con altos índices de corrupción, empujando al agente económico hacia la ilegalidad.

El gobierno cubano no comprende que el mercado negro existe en proporción inversa al mercado blanco y que las leyes de la oferta y la demanda se reimponen cada vez que un empresario en la economía informal redistribuye recursos que ya habían sido designados con anterioridad por la burocracia para usos alternativos, o cuando un consumidor prefiere destinar sus ingresos a la compra de bienes y servicios no disponibles o escasos en la economía formal, a contrapelo de los “planes” de los planificadores. O cuando los productos de empresas que producen de espaldas al mercado se pudren en los anaqueles por falta de demanda. La “planificación” termina siendo así un paso intermedio a la posterior asignación por parte del mercado negro, por lo tanto no tiene sentido afirmar que la planificación centralizada continuará rigiendo la economía.

En las condiciones de la economía cubana, el mecanismo de distribución bueno y racional del mercado negro se impone sobre el malo de la asignación burocrática, quieran o no los tozudos gobernantes y a pesar de que se magnifiquen los mecanismos de represión para tratar de impedirlo. Y es que en esta riña del totalitarismo rojo contra el mercado ya todo el mundo ha tirado la toalla, solo quedan Cuba, Corea del Norte y los pobres bolivarianos, que no se han enterado todavía de la futilidad del ejercicio y erróneamente se suman a las huestes de una secta derrotada.

En su obstinación, el gobierno cubano sigue negado a abrir las compuertas de las verdaderas soluciones a la insuficiencia productiva del sistema económico. Tomemos como ejemplo la magra producción agrícola. Por años, los precios de los productos agrícolas en el mercado informal han superado a los del mercado controlado debido a que estos reflejan su escasez. Sin embargo, el gobierno no cambia los mecanismos centralizados para la asignación de precios, ni permite que los campesinos privados adquieran más tierras. Como resultado, un país con tierras fértiles como para ser auto-suficiente en el ramo alimentario se ve obligado a importar cientos de millones de dólares en alimentos del exterior, mientras la tierra continúa siendo invadida por el marabú.

La solución a la escasez alimenticia es sencilla y pasa por la liberación de la asignación de precios y la expansión de la propiedad privada para restaurar los incentivos. O sea, hay que terminar con la interferencia burocrática a los efectos positivos de las leyes del mercado. Pero sabemos que esto no ocurrirá hasta que la economía acabe de engullirse al régimen. Ya sabemos por experiencia que los planes del gobierno cubano para impedirlo son patéticos.

Yo no bailo con Juana, entre otros, este jueves

La Editorial Linkgua USA, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Miami, presentará este jueves, a las 6:30 p.m., el último poemario publicado del poeta y humorista Ramón Fernández Larrea, Yo no bailo con Juana.

La presentación tendrá lugar en el Edificio 3, 2do piso, Salón 3209.

Conjuntamente, Linkgua USA pondrá a consideración del público sus nuevas colecciones, con la presencia de los autores Daína Chaviano, Andrés Pi Andreu, Emilio García Montiel, Chely Lima, Enrique Del Risco y Fernando Olszanski.

miércoles 17 de noviembre de 2010

Vidoema sobre texto de Rodolfo Martínez Sotomayor



Cortesía Ernesto’s Page

La venganza del mercado (I)

por Roberto Lozano

“The Mob has plans. The cops have plans. Gordon's got plans. They're schemers. Schemers trying to control their little worlds. I'm not a schemer. I try to show the schemers how pathetic their attempts to control things really are”.
The Joker, en The Dark Night

Cualquier idiota puede salir en zafarrancho de combate a desafiar la ley de la gravedad hasta que le rajen la cabeza de una pedrada. Lo mismo ocurre en el terreno económico cuando a algún gobierno se le mete entre ceja y ceja la mala idea de pelearse con las leyes económicas. Prueba de lo anterior es la reciente advertencia del gobierno cubano, al anunciar las reformas económicas a ser discutidas en el próximo Congreso del Partido Comunista, de que al mercado “no se le harán concesiones”, junto a los corolarios de que “la planificación centralizada continuará rigiendo la economía” y de que no se va a “ceder” la propiedad, sino a cambiar la forma de administrarla.

Concesión es el permiso que otorga una entidad a otra para que realice determinado trabajo. Sin embargo, las leyes de la oferta y la demanda que rigen el funcionamiento de cualquier mercado no necesitan de ninguna autorización gubernamental para hacer su trabajo, ya que por definición existen con independencia de la voluntad de los hombres. Por eso, cuando proliferan las trabas al mecanismo de mercado en la economía formal, éste sencillamente se transmuta en mercado negro. Ello permite a las leyes de la oferta y la demanda continuar ejerciendo su función en la asignación de precios a pesar de las acciones del Estado para impedirlo en la economía formal.

El resultado es un círculo vicioso. La represión económica del gobierno trata de suprimir la libertad de los agentes pero, al hacerlo, los empuja hacia la economía informal y el mercado negro, que los agentes utilizan como mecanismos compensatorios. Es por eso que tratar de suprimir las leyes de la oferta y la demanda resulta un ejercicio tan fútil como la orden de Calígula a sus legiones de que atacasen con lanzas y espadas al mar, para vengarse del Dios Neptuno. El gobierno cubano no acaba de comprender que las medidas represivas solo sirven para echarle mas leña al fuego de la ineficiencia, la improductividad y la corrupción, y que para arreglar la economía se necesita restaurar la libertad de agencia y elevar el nivel de eficiencia en la economía formal. Para lograrlo hay que ceder la propiedad.

Concesión es también el efecto de dar o no la razón sobre un tema, y quizás sea aquí donde el gobierno cubano no quiera hacer concesiones a la lógica económica. Recordemos que la nomenclatura maneja la economía políticamente y que ha mantenido una postura de indiferencia frente a la irracionalidad económica, mientras que esta no interfiera el objetivo estratégico de preservar el poder. Sin embargo, en vista del agravamiento de la crisis en los últimos dos años, pareciera que la economía ya pasó esa línea roja. No obstante, las mismas posturas contra el mecanismo de mercado y la propiedad privada parecen continuar imperturbables. Lo anterior significa que no habrá recuperación a la crisis y que las probabilidades de un cambio de régimen continúan en ascenso.

En realidad, son el mercado y sus leyes de la oferta y la demanda los que no le hacen concesiones a los gobernantes cubanos. Principalmente, porque en gran parte es como consecuencia del accionar de esas mismas leyes que la economía formal fenece, mientras la economía informal florece a la sombra del desastre. Cuando los precios del mercado negro superan los precios regulados del mercado estatal reflejan las verdaderas condiciones de escasez y los verdaderos costos de producción. Estos precios envían el mensaje “prodúceme” a los empresarios de la economía informal, para que aumenten la oferta del producto o servicio en cuestión. El mercado negro actúa para producir una armonía de las decisiones de producción con el deseo de los consumidores, como contrapartida a una distorsionada economía formal que opera bajo la camisa de fuerza de la burocracia.

Y aunque el gobierno cubano continúe dando pasos tácticos para “ajustar el modelo” ante una economía que se desploma junto a todos sus sectores productivos, sus líderes no dejan de ver las cosas bajo el prisma ideológico del estalinismo. Esto los lleva a subordinar lo económico a lo político pero también a ignorar las consecuencias de leyes económicas fundamentales. Irremediablemente, con independencia de lo que piensen o hagan los gobernantes, más tarde o más temprano, las leyes del mercado también zumbarán su pedrada. Contabilícense, por ejemplo, las decrecientes producciones de azúcar, tabaco, café y la insuficiencia del turismo, las remesas y la exportación de servicios, y se verá que la economía de la Isla sufre de una crisis de oferta o insuficiencia productiva innata. En otras palabras, la ratonera cubana no caza ratones, no funciona.

Utilidad del ser hedónico

por Armando Añel

Algunas variaciones críticas sobre una frase aparecida en la novela Erótica, de este servidor, y en general sobre el libro como conjunto, han oxigenado el debate sobre la utilidad del ser hedónico en oposición a lo colectivo, o al margen de ello. En lo que se refiere a la novela concretamente, tal vez valga la pena aclarar, sin embargo, que el concepto de utilidad, o de productividad, que se maneja en ella no apunta a un sistema o a la colectividad propiamente dichos, sino a la realidad interior del individuo per se, a su crecimiento espiritual.

A mi modo de ver Erótica constituye, entre otras cosas, una metáfora de la realización personal, de la felicidad, que es la erótica de ser, la recreación existencial. Por eso su hedonismo es práctico, su diversión productiva. Productiva, útil, en tanto nos genera felicidad, crecimiento interior. Soy productivo, soy útil, porque genero bienestar para mí y para los míos. ¿No se produce acaso para satisfacer necesidades? Aquí, como se afirma en un capítulo del libro --contra el sentido trágico de la vida asentado en nuestra cultura--, cabe aquello de que “la única forma de ser plenamente productivo es ser plenamente feliz”.

En lugar de ver el vaso medio vacío, de re-dramatizar la realidad externa, lo cual resulta cuando menos redundante, se trata de subordinar esa realidad a la aspiración individual, de llenar el vaso. Playa Hedónica se propone así como una realidad imaginada, imperfecta, en evolución, que puede ser habitada, recreada, vivida efectivamente, relativizando la realidad externa concreta que oprime al individuo. Entonces, la utilidad del ser estaría dada en la novela, sobre todo, como crecimiento interior, como desdramatización, como desmitificación. Y solo así, a partir de ahí, en tanto extensión, en tanto espíritu –no en tanto sistema--, esa utilidad, esa productividad, incluso esa felicidad, pueden trasladarse, o no, a los demás. Ya eso dependería de cada quien.

La novela Erótica, de Armando Añel, se presenta este viernes 19 de noviembre, a las 7:30 p.m., en Café Demetrio (300 Alhambra Circle, Coral Gables, Miami).

Manuel Gayol y la teoría literaria

Normalmente siento poco aprecio por las teorizaciones literarias. Usualmente no aportan nada relevante. A los buenos lectores nos basta y sobra con leer la obra de un autor, no los comentarios y disquisiciones que ella origina. Hago la salvedad de los escritos de Harold Bloom, Umberto Eco e Italo Calvino, que, partiendo del análisis de obras clásicas, pasan a ser nuevas e importantes obras en sí mismas.

Hace poco conocí a Manuel Gayol, un escritor y teórico literario cubano avecindado en Estados Unidos. Es el editor de la prestigiosa revista literaria virtual Palabra Abierta. Una persona amable, erudita y muy crítica de la situación política de su país. He tenido el privilegio de leer varios de sus sólidos escritos sobre diferentes autores. Sin embargo, no he opinado públicamente nada, porque estimo que ni una palabra mía significaría un aporte al acabado trabajo expuesto. Al igual que lo sucedido con Bloom, Eco o Calvino, sus textos pasan a ser nuevas obras artísticas cerradas.

Jorge Muzam en Plumas Latinoamericanas

La recompensa

martes 16 de noviembre de 2010

Del filósofo y el político

El filósofo se diferencia del político en que es más inteligente, pero no más listo. Ambos pueden compartir en el arte y pensar que coinciden, pero la inteligencia corta del político dejará al filósofo con dos palmos de narices, rumiando su fracaso. La libertad de la muerte de Dios es lo que vive el filósofo, pero esa es una experiencia de conocimiento, individual e intransferible. Por eso el político gana, porque hace promesas que van a desilusionar a la larga, pero él nunca mira con luz larga, no le interesa.

Disheide aquí

Cuerpos al borde de una isla, este viernes

El lanzamiento de Cuerpos al borde de una isla, mi salida de Cuba por Mariel, novela testimonial de Reinaldo García Ramos (Editorial Silueta, 2010), tendrá lugar en la Feria Internacional del Libro de Miami este viernes 19 de noviembre, a las 6:30 p.m.

El acto se llevará a cabo en la Sala 3209 del Wolfson Campus del Miami-Dade College (edificio 3, segundo piso).

A través de sus 180 páginas, este libro narra de manera precisa, amena y sensible --desde las vivencias del propio autor--, los hechos alrededor del éxodo del Mariel, que marcó un antes y un después en la historia de la Cuba contemporánea.

En la misma sesión se presentará la novela Descansa cuando te mueras, del escritor Manuel Ballagas.

Cuba: Nostalgia de la miseria

por Manuel Gayol Mecías

En Cuba, después de 1959, las sucesivas generaciones vivieron una nostalgia de la miseria. ¿Qué puede añorar hoy en día un cubano de 30, 40 o 50 años de edad de esa Isla en ruinas que dejó atrás? ¿Las becas, las escuelas en el campo, las escuelas al campo, la masa cárnica, las hamburguesas McCastro, la máscara como si fuera un rostro, la artesanía en la Plaza de la Catedral? Una vez leí en la primera versión de Cuba Inglesa un artículo de Denis Fortún que decía lo siguiente:

“… esos recuerdos para muchos se resumen en las escuelas al campo y los desayunos con una leche saborizada a humo y leña; los inseparables ‘tres mosqueteros’ integrados por el aguado chícharo con granos como balines en medio de un caldejo insaboro e irreconocible, arroz blanco y un huevo hervido —en una época de aparente abundancia—; los muñequitos rusos con Tusha Cutusha y Tío Stiopa a la vanguardia; Elpidio Valdés y Carburo; el ‘De Pie’ de los becados en Habana Campo con el horrible programa Habana 19; las incontables y estériles tareas que debíamos cumplir; o cualquier otra de las tantas cosas, innumerables por espacio y extensión, con las que crecimos en medio de una realidad socialista enrevesada y demagógica”.

Hay un cierto sentimiento de conmiseración hacia estas personas que, cuando miran atrás, no encuentran más que desgarraduras, recuerdos de hambre y carencia, de miedo y acoso. Y ello independientemente de que sí se podría sentir una quizás agradable tristeza de algunas cosas, como, por ejemplo: El hecho de ir al Malecón de La Habana en las tardes para ver el crepúsculo; algunas reuniones en casas de amigos tomando té, y hasta digamos té con alcohol de 90 grados; o recordar las extravagancias de fiestas inventadas o las gestiones para lograr celebrar un cumpleaños; las escaramuzas para evitar los trabajos voluntarios; o cómo fue la boda o el nacimiento de un hijo; las reuniones familiares y clandestinas para escuchar Radio Martí; el grupo de la universidad en el que nos burlábamos de la política y de los funcionarios del régimen, y poco más.

Este último tipo de nostalgia es placenteramente triste, pero lo es demasiado cuando un cubano en el exilio mira hacia atrás y se da cuenta de que no puede recuperar su juventud. Cuando nada más puede recordar los agravios, la discriminación, la falta de libertades, la miseria y el hambre. Años que gastó bajo el asedio de los absurdos, tratando de escapar del laberinto; años pensando en una esperanza nunca definida, una esperanza de la incertidumbre. Esperando, siempre esperando, sin saber incluso por lo que se espera, por lo que se quiere. Despierto para soñar con un consumo que no llega. Dormido para soñar con la miseria que perdura, y peor: con la miseria inacabable que corroe el espíritu.

Esta entonces es la nostalgia del espejismo y, por tanto, no es tal. Lo que quiero decir es que el recuerdo de cualquier cosa no conforma la nostalgia. En el sentimiento nostálgico siempre —además de una tristeza placentera— hay un deseo, un sabor de algo cálido siquiera, de algo que sirvió para mantener el enlace filial o el amor por otro ser, o por el rincón de algo muy querido, algo que siempre quedó ahí latente. A no dudar, también fuera una experiencia de vida pero que nunca fue desagradable, sino al contrario. En realidad, la nostalgia es la añoranza de lo mejor que dejamos atrás.

Del libro en preparación 1959. Cuba: El ser diverso y la isla imaginada