sábado 30 de julio de 2011

La banda

En La noche del Gran Godo, durante La Otra Esquina de las Palabras.

martes 19 de julio de 2011

Cistalgia tras las tres Cubas

Quién iba a decirle a Cuba Inglesa que menos de un año después de su desaparición iban a surgir, a manera de ramalazo nostálgico tal vez, parodias tan ingeniosas como las de Cuba Ilesa, Cuba Ilusa y Cuba Inmersa. Si lo hubiéramos sabido, sinceramente, hubiéramos desaparecido mucho antes.

Estas tres “Cubas” tienen sus peculiaridades distintivas, sin embargo. La Ilesa maneja una perspectiva más reflexiva, la Ilusa más lúdica y la Inmersa más punzante o mordaz. Por si fuera poco, ha surgido un cuarto blog “en disputa”, Cistalgia, que se anuncia como “la quinta generación del fenómeno C.I.” y se propone “crear su propio universo y congregar a los nostálgicos de lo que fuera Cuba Inglesa, a todos aquellos que opinaron, insultaron, hicieron catarsis, acusaron, participaron, descargaron y se divirtieron en el blog de los Añel”.

A todas estas páginas nuestro agradecimiento, si cabe, y una nota al margen que quizás pueda resultarles útil: Desarrollar estos proyectos sin recurrir al anonimato le daría, a quien se decidiera a hacerlo, un toque de autenticidad que seguramente inclinaría la balanza del tráfico a su favor. No estoy criticando la condición de anónimo de nadie, por supuesto, comprendo que es una alternativa más, a ratos necesaria. Pero creo que una de las razones del moderado éxito de Cuba Inglesa consistió, precisamente, en que sus editores, a pesar del carácter de algún modo iconoclasta del blog, del toque audaz de algunas de sus propuestas, teníamos nombre y apellidos.

jueves 14 de julio de 2011

El ego y la policía política

Muchos exiliados creen que quienes trabajan contra la democracia o la libertad o el propio exilio, que quienes directa o indirectamente favorecen al castrismo, son necesariamente segurosos –esto es, miembros u oficiales de la Seguridad del Estado cubana. Nada más lejos de la verdad. Podrá haber excepciones, un por ciento ínfimo, tal vez en una escala del cinco o el diez en relación al cien. El resto son sólo informantes, chivatos, lameculos, trepadores, intrigantes, enredadores, etcétera, y los mueve fundamentalmente no una ideología o convicción política, sino el deseo de ser reconocidos. Ante al afán de reconocimiento incluso las personalidades más decentes y sobrias corren el peligro de resbalar… y caer. No hablemos ya de los mediocres y los provincianos.

Ya se sabe: Si algo resulta difícil en el exilio es obtener reconocimiento, y en el campo cultural mucho más. De ahí que la mayoría de quienes trabajan contra el exilio, de los que dividen y torpedean todo esfuerzo de liberación, ya sea cultural o político, esté constituida por trabajadores del castrismo, sí, pero indirectos. Trabajadores por cuenta propia. Algunos incluso ni siquiera saben en pro de qué trabajan, tal es su soberbia y mediocridad. Intentan desesperadamente obtener reconocimiento y con tal de lograrlo son capaces no ya de hacer el ridículo, sino de vender hasta a sus madres. Esclavos de su ego, acaban convertidos en juguetes de la policía política. El ego, cuando nos domina y manipula a sus anchas –y esto en el caso de los “intelectuales” constituye un lugar común--, resulta la peor dictadura que se pueda padecer.

miércoles 13 de julio de 2011

La oscura vida bicéfala del militante cultural

En Miami, la oscura vida del militante bicéfalo, egresado de las filas de la UNEAC o, simplemente, de los bajos fondos del raterismo insular, está de moda. Publicitada incluso desde París. El nuevo fenómeno –no tan nuevo si venimos a ver— trae despistado a más de uno, porque, ¿cómo es posible que saquen pancartas contra Silvio y luego premien a Reina María, o promuevan eventos castristas y al mismo tiempo condenen los crímenes del castrismo? ¿De qué se trata, de una nueva forma de locura? ¿Acaso de una agenda sutilmente adelantada por la Inteligencia al servicio del neocastrismo emergente?

Pero no nos pongamos paranoicos. Con su comportamiento, el militante cultural bicéfalo sólo quiere enseñarnos que vivimos un tiempo en el que todo es posible, ¡en el que somos más libres y se puede trepar! Él sólo quiere educarnos, acostumbrarnos a su imprevisible manera de ser (así que, incesantemente, lo mismo da un pasito palante que un pasito patrás). El militante cultural bicéfalo no es tan malo, lo que pasa que no lo entendemos, él sólo quiere ser aceptado, esta vida está llena de matices, las cosas no son en blanco y negro, ¡mucha gente pertenece a la UNEAC, y de vez en cuando firma --por activa o por pasiva-- una de sus condenas a muerte o ataques a la disidencia, nada más que para darse un viajecito, compadre! ¿Qué es la libertad de movimiento sino un derecho consagrado por la ONU? El militante cultural bicéfalo no entra en paranoias. Él no ha puesto los muertos y no los tiene que pagar.

lunes 11 de julio de 2011

La narradora y el poetante

El “poeta” se lanzó de cabeza al charco y descubrió instantáneamente que aquello era un simple charco: Ni mar ni río ni piscina. Ni poeta. En lugar de poeta se bamboleaba ante todos un chichón descomunal. El poeta era un chichón, la cabeza desguabinada del que una vez aspirara a hacerse famoso en el mundillo cultural de Miami. Una célebre narradora con muy malas pulgas acababa de ridiculizarlo en uno de sus posts y todos, o todos los que faltaban, habían descubierto de golpe que el muy cabrón también quería hacerse pasar por poeta. ¡Y escritor! Nada menos que escritor. ¿No le bastaba con el rumor ajeno de la poesía llegando a sus oídos, durante tantas noches, como el ladrido coral de una jauría de perros salvajes?

El agente poetante tenía ante sí, tras la terrible revelación de la narradora, dos caminos a escoger. O se vanagloriaba de que la susodicha lo hubiera mencionado, haciéndolo blanco de una de sus fogosas diatribas –en definitiva dándole más importancia de la que en realidad tenía--, o simplemente intentaba hacerse el chivo loco, dado que el post había desaparecido como por encanto. Pero, ¿y si en realidad la narradora publicaba el libro con el que amenazaba desenmascarar a todos y cada uno de los agentes de Miami? El poetante, la verdad, sólo tenía una salida. Subirle la parada a la narradora. Amenazarla con una demanda. Circular a toda máquina el maldito post por los vericuetos de los corredores electrónicos. Versado como estaba en los escarceos de la publicidad negativa, el agente intuía, adicionalmente, que la andanada de la narradora podía por fin elevarlo al Olimpo de la atención pública, ése hacia el que había volado infructuosamente durante tantas noches, contra el ladrido insoportable de los poetaperros y el rugido omnipresente de los aviones.

sábado 9 de julio de 2011

La noche del Gran Godo



La noche del Gran Godo, del crítico y escritor Manuel Gayol Mecías, se presenta el viernes 29 de julio, a las 7:30 p.m., en La Otra Esquina de las Palabras (300 Alhambra Circle, Coral Gables).

jueves 7 de julio de 2011

martes 5 de julio de 2011

Que no muerden, eso es seguro:



Vídeo cortesía de kontARTE. El libro de los Cocozapatos se presenta este viernes, a las 7:30 p.m., en La Otra Esquina de las Palabras (Café Demetrio: 300 Alhambra Circle, Coral Gables).

Pruébatelos, que te sirven… este viernes: